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7 de diciembre de 2007

La niña bonita

"Las viejas páginas son como las fotografías de hace tiempo. Si son propias, al verlas de nuevo se siente una curiosa extrañeza. De alguna manera ahí está uno, pero uno no es uno exactamente".

G. CABRERA INFANTE


Hace poco más de dos años teníamos la oportunidad de celebrar como editor un pequeño hito en una gran publicación quincenal (perdonen ustedes la inmodestia): se trataba del número 300 del Buzón de Getafe y tenemos que referirnos, hoy como entonces, a la misma sensación que nos embarga y que tan maravillosamente expresa Guillermo Cabrera Infante en el fragmento que encabeza este artículo. Hoy volvemos a estar de celebración; pero sólo hoy.

El Buzón de Getafe cumple quince años de viaje ininterrumpido hasta los buzones de los vecinos de este municipio. Quince velas. La fiesta de los quince, que se celebra especialmente en América latina, representa el paso de las niñas a la adolescencia. Es un momento precioso en el que los padres asumen más libertad para sus hijas y las niñas adquieren de los padres nuevas responsabilidades. El quince se conoce, o apoda, en los juegos de azar como la "niña bonita", asociando el cardinal a la costumbre de celebrar esas fiestas de iniciación a la madurez.

Los quince son, en este caso, lejos de cualquier atisbo de azar o de rubor adolescente, un momento para el agradecimiento sin límite a cuantos han hecho posible el proyecto a lo largo de todo este tiempo y, también, cómo no, para la reflexión sobre el futuro. No es necesario recurrir a la hemeroteca para confirmar la independencia informativa de este medio y recordar la vocación de servicio ciudadano gratuito de la que se impregnó desde su nacimiento un mes de diciembre de 1992, como un fragmento del alma rebelde de los que, continuando una larga trayectoria de prensa local, decidimos llevar hasta los domicilios de los getafenses un periódico de información local, auténtico azote del poder establecido y estandarte de los problemas e intereses de vecinos y comerciantes.

Es cierto que estamos ahí, en cada una de esas viejas y amarillentas páginas, reflejando los avatares de la convivencia local; transmitiendo a la autoridad correspondiente los problemas; a los enamorados, las cartas de amor; a quien corresponda las quejas de los consumidores; dando cobertura al mundo de la cultura, a los jóvenes, disfrutando de las fiestas, sufriendo la falta de atención sanitaria, los problemas de aparcamiento, seguridad,... Y, aún viéndonos "distintos", tras el paso de los números, las quincenas y los años, seguimos siendo nosotros con una pátina amarilla de madurez y menos pelo.

Esa vocación de servicio público inherente de El Buzón de Getafe ha servido para recibir de manera recíproca la mejor de las recompensas durante todos estos años: la fiel acogida de los vecinos y el patrocinio de los comerciantes. Qué sería de este periódico, y de cualquiera, sin esos dos sostenes o sustentos fundamentales. Nuestro agradecimiento, hoy reiterado, por el apoyo pasado, y, por adelantado, el venidero.

Otra cosa son las relaciones del periódico con los poderes establecidos, más o menos fácticos, más o menos institucionales, algunos de los cuales no han dudado, incluso, en vetar y marginar a este medio por su ojo crítico. Son, en todo caso, reacciones lógicas del poder. Y podríamos hasta disculparlas en días de fiesta como hoy pero nunca relegarlas al olvido.

Bueno es recordar que El Buzón de Getafe, como hermano mayor de otros "buzones", es el resultado de una larga trayectoria asociada a nombres como La Cebolla de Jata, Guía Semanal de Getafe y de la Zona sur, Vivir en Getafe, El Eco de Getafe, Getafe Deportivo y especialmente el Diario de la Zona Sur, una publicación trisemanal que superó los quinientos número en los quioscos del sur madrileño, desde Valdemoro a Villaviciosa.

Hoy El Buzón de Getafe es el emblema o estandarte, "la niña bonita", de un proyecto que sobrepasa las fronteras del término municipal, una empresa [Editores Madrileños del Sur] consolidada en el panorama informativo de la Comunidad de Madrid y que culmina más de veinticinco años del mejor periodismo local; los que la integran hoy son jóvenes a pesar de su veteranía; nueva savia laboral y empresarial que nos genera la esperanza de no estar contando el pasado sino iniciando, al cabo, otra quincena más de este nuevo año.

Mientras la niña bonita está de fiesta, y celebra los quince, hay que pensar en todos los que han hecho posible este proyecto. En los que, por la crueldad del destino, ya no están o no estarán, y en los que, sin dejarnos, cesan en su trabajo a causa de la edad, habiendo desarrollado una tarea de titanes durante muchos años, más allá incluso de los quince; auténtico baluarte de El Buzón de Getafe en una labor comercial y social apta sólo para los más valientes.

Honor a aquellos que han defendido la libertad de información y de expresión, pateando la calle, convenciendo a las gentes de este pueblo de la necesidad de tener un periódico propio, ajeno a los laberintos del poder. Honor debido a los buenos comerciales, primera línea de batalla de la prensa local independiente; honor a los que diseñan y maquetan sin descanso o se enredan con las nuevas tecnologías, a los periodistas que escriben, informan, opinan, fotografían, un "municipio global" con seriedad y sin tapujos..; honor a los encargados de administrar una empresa cada vez más compleja, con más trabajadores, más inmersa en las nuevas tecnologìas ; honor debido a los que, llueva, nieve, haga viento o sol, llevan el periódico hasta los mismísimos buzones.

Gracias a todos. Y felicidades. Celebrémoslo hoy. Mañana será el momento de seguir trabajando. Y no como el advenedizo que remataba sus editoriales con el "seguimos", uno detrás de otro, por que la linde sigue; la linde se acabó y el hombre seguía; sordo y mudo. No, así no.
Seguiremos trabajando en el próximo periódico sin prepotencia, con independencia política y honestidad, con ideas; dignos, humildes, pero sin un ápice de sumisión o docilidad,... y sobre todo, con el permiso de lectores y comerciantes; reconociéndonos cuando las miramos, aunque las páginas estén viejas y amarillas, en las fotos, en las noticias y en los anuncios.

Dentro de cien años, todos calvos.

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Artículo publicado en el Buzón de Getafe con motivo de su décimoquinto cumpleaños. El primer número de este periódico salió a la luz el nueve de diciembre de 1992

4 de noviembre de 2007

El cuento del lechero

Francisco Felipe González Gervaso es un tipo realmente peculiar. Nació, por cuestiones obvias, lechero. Hijo de lechero; de profesión lechero. El lechero de Getafe. Antes del año 82 era simplemente "Felipe el lechero" [o Paco]. Tras el triunfo de su homónimo el político sevillano, se auto transformó para siempre en Felipe González, dejando en un segundo término el Francisco y el Gervaso, sustituyendo la leche por el ladrillo y el agua por difíciles equilibrios políticos y mercantiles, litigios y enredos jurídicos de un auténtico artista del alambre y la maraña. Pequeño, anguloso, escurridizo y con el disfraz de promotor, el lechero representa su papel de escondido, o mejor emboscado, de tonto simulado para, cuando llega el momento, mostrar su verdadera cara, el perfil esquinado, la boca repleta de afiladísimos dientes, su íntimo carácter depredador, y lanzar el arpón letal de su estrategia contra aquél que se haya acercado a por leche.

Tras dejar el negocio lácteo, con el que ha bromeado delante de otros promotores inmobiliarios, no sin una cierta sospecha de verosimilitud, sobre el origen de su fortuna como en el cuento; Franscico Felipe dice, y ríe jovialmente, que se hizo rico echando agua a la leche. Tras dejar la leche, y el agua, se trasladó a la vecina Fuenlabrada para convertirse en promotor y constructor. Ladrillo, cemento y tierra; mucha tierra.

Suena bien, soy Felipe González, ji, ji, ji… el constructor. En octubre de 1990 constituyó la empresa Promociones Inmobiliarias González Gervaso, SA (Promogonsa). Francisco Felipe González Gervaso amasó una fortuna haciendo pisos en Fuenlabrada antes de regresar a Getafe como hijo pródigo con vocación de indiano y aspecto de nuevo rico. Es a partir de este momento, mediados los noventa del siglo pasado cuando empieza a enseñar su verdadero rostro. El arte del lío llevado a extremos inauditos. Un liante de arte mayor.


A principios de los noventa construyó el edificio Atenea, auténtica monstruosidad de ladrillo, paradigma de la arquitectura hortera, por su tamaño y fealdad, junto a la estación de cercanías y metrosur Getafe Central; adquiere algunos solares urbanos que le han servido para pleitear durante años y años, hasta que finalmente, como en el de la calle Toledo esquina a calle Rojas, y gracias a la llamada burbuja inmobiliaria, le han incrementado el capítulo de plusvalías de una manera insospechada para la pobre lechera del cuento. Algunos de estos solares, motivo de disputa con los antiguos propietarios o con el ayuntamiento han sido motivo de una serie de artículos en el periódico de su socio, Crónica Getafe. Es el colmo.

Una de las primeras controversias que ha mantenido durante años con el Ayuntamiento de Getafe ha visto su fin hace poco aunque haya que que retrotraerse hasta el año 1996 para su inicio. El 13 de diciembre de ese año el Ayuntamiento de Getafe acordó dejar desierto el concurso de enajenación de la UE-10 del Plan General de Getafe anterior, unos terrenos situados entre las calles Cataluña y Sánchez Morate, donde antiguamente estuvieron ubicadas las cochiqueras o zahúrdas del Raca 13, terrenos adjuntos a la posterior Universidad Carlos III, destinados a la construcción de más de 200 pisos. González se había presentado y, sintiéndose afectado, el 7 de marzo de 1997 recurrió la decisión municipal.

El ayuntamiento de Getafe, en una de esas decisiones inextricables, sacó a subasta el solar, casi a renglón seguido. El hecho es que la mejor oferta volvió a ser la de Promogonsa y el Ayuntamiento no tuvo más remedio que adjudicarle los mencionados terrenos el 16 de mayo de 1997. Y allí, cabezón y obstinado como él solo, promovió y construyó unos doscientos pisos que entregó en el año 2001. Sin embargo, el proceso judicial no se había paralizado.

La primera sentencia sobre la reclamación de Promogonsa en relación con la UE-10 se hizo pública el 28 de noviembre de 2002. La justicia le daba la razón a Felipe González. El Ayuntamiento de Getafe, visto el revés, presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, afirmando básicamente que la promotora ya había sido adjudicataria de los terrenos en cuestión. El Tribunal Supremo en sentencia de 18 de abril de 2006, casi diez años después de los hechos, otorgó la razón al promotor, asegurando que dejar desierto el concurso no fue una decisión ajustada a derecho. Y, para choteo general, que pagamos todos, condena al Ayuntamiento al pago de las costas hasta un máximo de 1.300 euros que podrá reclamar el abogado de Promogonsa, por ser un recurso "fácil". El mayor problema no serán las costas sino la presunta exigencia de reversibilidad del acuerdo y la devolución de las cantidades ofertadas en demasía por la empresa de Felipe González en la subasta, suponemos. Toda una demostración del carácter del caimán. Los interesados en profundizar en "los términos de la litis" pueden acceder al través de este enlace.

Otro solar que está sujeto, o ha estado, a sus enredos y litigios es el edificio Garbayo, conocido así por el nombre del comercio que albergó en sus bajos [Almacenes Garbayo]; se trata del antiguo casino getafense, un edificio histórico, ubicado en el número 43 de la calle Madrid, que aparece en el catálogo de edificios locales protegidos, y que esperaba, sin más remedio, su definitivo derrumbe. Hace más de año y medio que el Ayuntamiento tuvo que asegurarlo ante el peligro inminente de que la fachada de 1891 cediera a la especulación, y a la desidia municipal, y pasara al álbum de edificios singulares de Getafe desaparecidos. Dos veces ha tenido que pasar la comitiva de la Virgen de los Angeles por la estrechura provocada por el afianzamiento. Recientemente se han iniciado los trabajos en ese solar.

El dueño de Promogonsa participó en la operación de Manini, operación ideada por Jesús Neira junto a Trébol Gestión SL y Luna de Madrid, SL, en la de la Huerta del Jardinero y en el PAU Bercial-Universidad, siendo miembro de la Junta de Compensación y donde la mayoría de los promotores locales pudieron observar de cerca sus artimañas. Deberían imaginar, queridos lectores, cómo el taimado y astuto caimán dormita con los ojos cerrados, los dientes escondidos y las orejas en estado de alerta. Si no hay caza, se ausenta sin contemplaciones. Si el asunto es propio para impugnar manda en su lugar el leguleyo a su servicio. Si la presa es gorda, como sucediera con la adjudicación de terrenos para el Centro Comercial (finalmente adjudicados a Hipercor) o los destinados a la gasolinera (adjudicada a Cepsa), el bicho planta pelea, arrea rabotadas o disimula con su mejor careta, la máscara del Felipe González simpático, se retuerce, golpea, chilla, amenaza con su mandíbulas de afilados dientes…. Como te pille el brazo, … te quedas manco.

Sus buenas relaciones con el aparato local socialista y con la red de empresas ligadas a Jesús Neira, le llevaron a empresas cada vez más importantes. Que no se diga que el dinero no vale para ascender socialmente. Primero fue su entrada en los medios de comunicación, buscando el prestigio social y la influencia. La idea del alcalde, sobre la necesidad de un lobby local, se traduce en una ampliación de capital en la sociedad que "controla" el periódico de Raúl Heras Planells [Crónica de Madrid]. En esa ampliación participan, además de Felipe González, otros promotores inmobiliarios como Trébol Gestión o Fogesa. Pasado un tiempo, el dinero gastado y, a la vista de una nueva ampliación de capital, sólo Felipe González insiste en aumentar su participación en la mercantil. El resto de incautos e ingenuos empresarios, asustados por la voracidad de los gastos en los medios de comunicación rectifican y venden sus acciones a Raúl por el precio simbólico de una peseta. Felipe sigue, convencido como está de que ha hecho presa en el brazo del famoso periodista getafense [el capital social de Cronosur Madrid, SL es a día de hoy de 287 millones de las antiguas pesetas]. Durante los últimos meses se han podido seguir públicamente las tensiones existentes entre los socios a través de una serie de reportajes sobre el urbanismo local y que sólo han servido para atizarle palos en las costillas al indomable promotor, que ha recibido de puertas para afuera, con cara de "yonosé", como si fueran caricias y publicidad gratuita a la ferocidad de sus colmillos.

Su estrella ascendió a lo más alto cuando el primer edil del Ayuntamiento, Pedro Castro, le pidió que comprara las acciones y asumiera la presidencia del Getafe CF, un barco que zozobraba por la pésima gestión que había propiciado el propio ayuntamiento. Para ello participó con otro promotor ligado al fútbol por motivos familiares la sociedad Sport Publicity Integral. De poco valió. Felipe González se subió a a las ruedas de prensa y al palco del Estadio Alfonso Pérez pero no puso ni un duro. Qué se creían éstos del Ayuntamiento, que el dinero crece en los árboles o qué…. Su tozudez con el equipo de futbol local, hizo decaer su estrella. Tras su paso fugaz y polémico por la entidad "azulona", el equipo tuvo que ser adquirido y asumido por otro grupo de empresarios liderados por los ex concejales Jesús Neira y Antonio Alonso. Surge la estrella de Angel Torres al que le ofrecen la presidencia. Allí están también los Clemente (Fogesa ), los Soto e Hijos y el dueño de Joma Sport.

A partir de la espantada del fútbol, empieza a no ser bien visto en el "apartheid" que han determinado y propician los socialistas getafenses. Ya no es tan fácil rematar los negocios urbanísticos. Felipe González se presenta al Concurso de gestión de la expropiación de Los Gavilanes. Y no es para él, claro. La gestión se la disputan Jesús Neira con el grupo Riofisa y Angel Torres con el Grupo Galco. Finalmente, todo queda en casa, ambos se reparten el negocio con la ayuda de Pedro Gómez, el que fuera gerente del Consorcio Urbanístico Getafe Norte. Angel Torres es el elegido, de forma casi unánime, como nuevo conseguidor y ayuda de cámara del Alcalde. Felipe González tiene recurrido judicialmente, como no podia ser de otra manera, ese concurso de adjudicación.

Entre los solares enmarañados y en los que mantiene algún litigio el "promotor caimán" destaca especialmente el de los campos de fútbol Giner de los Ríos, en la confluencia de la A-42 y la carretera de Leganés, y acotado, y a su vez, extensión natural del nuevo barrio de El Bercial. Estos terrenos fueron adquiridos por Felipe González a Intelsa con el objetivo claro de edificar. El ayuntamiento, en lugar de negociar, tomó la decisión de expropiar. ¡Como se parece esta nueva historial al viejo episodio de Manini! La historia se repite.

El jurado de expropiaciones ha sacudida la porra y ha arreado en este caso, no siempre es así, en la cabeza del Ayutamiento. Aunque el dinero no sea de los que nos gobiernan y el golpe les duela poco, salvo en el orgullo. Los terrenos son urbanos; quiere decir que el valor que se les tiene que imputar, que ha de pagar el ayuntamiento por ellos, está lejos de lo que se atrevía a augurar o a proponer su socio en el periódicos de ambos. Según el propio Felipe González, que se pavonea con el brazo entre los dientes de no se sabe quién, esos terrenitos de nada que compró por cuatro duros, valen según los tribunales 22.000 millones de las antiguas pesetas. Y es que la lechera, como el lechero, gustan de contar en aquella cobriza moneda. Total, poco más de 132 millones de euros, que suenan, igualmente como el chasquido de las mandíbulas del "caimán González". Mejor llevamos los campitos de fútbol a algún otro sitio; que, haberlo, hay seguro.


Empresas de Felipe González

Cronosur Madrid, SL (junto a Raúl Heras) (287 millones de pesetas de capital social).

Promociones Inmobiliarias Gonzalez Gervaso, SA, -PROMOGONSA- (Felipe González es hoy administrador único de la empresa); José Luis Plaza Moral, concejal de urbanismo de Humanes en la anterior legislatura (2003-2007) y hoy concejal del PP en la oposición del alcalde Adolfo Álvarez Sojo (Compromiso Social por Humanes) fue socio y apoderado hasta su elección como edil. Capital Social actual: 601.091,44 euros actuales.

Sport Publicity Integral SL, sociedad domiciliada en el campo de fútbol del Getafe CF (Av. Teresa de Calcuta, sn). 30.000 euros de capital. Constituida en el año 2000, no presenta las cuentas desde el año 2002. El objeto social de esta empresa es "la realización y ejecución de cualquier proyecto técnico de obras e industrial, así como la contratación o ejecución de obras; asesoramiento técnico a sociedades cooperativas de viviendas; la compraventa de solares..." Je, je, jeje… ¿no les suena queridos y anónimos lectores?

Mercland Europea SA, constituida en 1992. Felipe González es administrador único ( José luis Plaza aparece, al igual que en Promogonsa, hasta julio del año 2003).
Madridsur producciones SL, Constituida en el año 2004 con 12.000 euros de capital y un objeto social que está de moda: "producir películas, series de televisión, coproducciones, doblaje, ..."

27 de octubre de 2007

Lorenzo el breve

Lorenzo Manuel Silva Amador (Madrid, 1966) era, hasta el verano de este año 2007, justo después de las elecciones municipales, un famoso, aunque discreto, vecino de Getafe; un simple y renombrado ciudadano que dejó su profesión de abogado de empresa por el oficio de escribir libros. Su corta biografía contrasta con una trayectoria prolífica.

Desde 1995 ha publicado, además de artículos y otras colaboraciones periodísticas, 25 libros, la mayoría novelas, aunque también hay relatos de viajes, ensayos y dos publicaciones infantiles, estos últimos dedicados a su hija Laura y a su hijo Pablo. En 1997 fue finalista del premio Nadal con su novela "La flaqueza del bolchevique" y en el año 2000 obtuvo el primer puesto del mismo concurso con "El alquimista impaciente". La fama que le ha deparado la literatura y la manía del alcalde de añadir nombres de personajes vivos al callejero de este municipio, hace que el autor pueda transitar a sus cuarenta y un años por una moderna vía del nuevo barrio de El Bercial con su nombre: calle de Lorenzo Silva.

Hace poco más de dos años y medio, el 18 de abril de 2005, la edición en papel de El Buzón de Getafe cumplía 300 números en la calle (quincenales) coo voz comprometida con los problemas y los intereses de los vecinos. Para esa ocasión se recabó la opinión de numerosas personalidades de la cultura y la política getafense, entre ellas la de Lorenzo Silva. El escritor aseguraba que la prensa local "no sólo tendría que dar información, sino que tendría que ir más allá, ser más completa incluyendo análisis, discusión y agitación social, y no yendo a remolque de lo que pasa. El Buzón de Getafe, y toda la prensa local de la ciudad, está demasiado mediatizada prestando atención a los temas más aparatosos como la política, el urbanismo, y ahora, el Getafe CF..." Silva parece que estaba demasiado centrado en la escritura de sus libros y expresaba rápida e ingenuamente un desconocimiento profundo de la historia y la realidad de la prensa local en Getafe. Pero, aún concediéndole crédito y margen a su diagnóstico sobra la necesidad de agitación social, el futuro, siempre de contenido ignoto, le depararía la oportunidad de que en su ciudad no se hablase tanto de política o urbanismo, sino de libros, bibliotecas, música, conciertos, teatro, pintura, escultura, jóvenes, creadores, ocio, formación, etc... El futuro es así de caprichoso.

El 26 de julio de 2007 se presentaba, arropado por el Alcalde, Pedro Castro Vázquez, y el Concejal delegado de Cultura, José Manuel Vázquez, como el fichaje estrella de la temporada en el puesto de Director de Cultura. Desde los tiempos de Andrés García Madrid no había pasado nada igual. En su primer acto público mostró su intención de "dar un paso adelante y llevar la cultura en esta ciudad a la dimensión que se merece", y resaltó el firme compromiso de trabajar para "potenciar la cohesión social y la unión" a través de la cultura. Menuda oportunidad para no acabar mediatizado por la política, el urbanismo o el fútbol y llevar a cabo ese proceso de agitación social y participación que lleve rápidamente a los vecinos de Getafe a protagonizar una nueva, inédita, y brillante revolución cultural.

Lorenzo Silva remató la faena de su presentación con una de esas frases que son tan verdaderas como difíciles de aplicar, no por falta de voluntad del autor sino, en la mayoría de los casos, y ahí brilla con luz propia Getafe, por la ineptitud de los responsables políticos de la cultura. "La cultura sólo tiene sentido en la medida en que se gestiona con y para los ciudadanos", sentenció el literato, sin pensar en los problemas que lleva esa carta de intenciones al intentar aplicar la gestión diaria en un departamento de incultos, de técnicos desganados y políticos mermados; claro está que nos referimos a su poder y capacidad de decisión. Habrá que señalar que mantenemos una cierta duda sobre la sinceridad de esa declaración de principios; más nos parece que era sólo un discurso con el que hacerse una foto con contenido. Los que hemos intentado agitar el orden cultural y social del municipio, no ya el político, desde hace ya muchos años, antes incluso que Lorenzo Silva empezase a estudiar para abogado en la Universidad Complutense, sabemos que se trata de un empeño inútil. La cultura y la política de juventud son, en Getafe, la cenicienta, la cochina cenicienta.

Tras su nombramiento, apareció en algunos medios de prensa local con amplias entrevistas en las que reiteraba "su vocación de servicio público". Y fue ahí, precisamente, donde empezamos a dudar. ¿Como sería posible que un escritor renombrado, con esa capacidad creadora, cerrase el grifo por el que mana su palabrería, para dedicarse a una gestión que se presentía oscura, de tintes pardos?; tiznada. ¿No hubo el previo análisis y la discusión de una decisión que podría marcar una etapa personal, cuando menos, de cuatro años? Ese era, al menos, su compromiso ¿Le sobraba tiempo o le faltaba dinero? A veces esa "concebida" tendencia por lo público es pura fantasía ideológica. Yo creo en lo público pero llevo a mis hijos a un colegio privado: al mejor, presuntamente. Cuando las ideas son tan livianas, tan inconsistentes y fáciles de truncar, no hay espacio para la agitación social.

Tras la presentación pública llegaron las "merecidas" vacaciones. Y tras ellas, el "curro". Los escolares hojeaban ya sus libros nuevos con ese olor a tinta moderna, tan distinta [tan ecológica] a la de antaño, y el curso político había comenzado. Septiembre es época de inicio; debería ser enero y empezar con él los calendarios. El edil de cultura del Ayuntamiento de Getafe se percató tarde que su renombrado e ilustre director se acababa de ausentar durante unos días para participar en Barcelona como jurado del I Concurso Internacional de Novela Negra que convoca la editorial RBA cuando debería estar trabajando en su despacho de la fábrica de harinas. Para eso los vecinos de Getafe pagábamos un bonito sueldo como cargo de confianza; no para que se dedicase "a sus asuntos". ¿La dirección de la cultura getafense era para ratitos perdidos? Días después, el gobierno municipal intentaba paliar el lapsus autorizando en el Pleno al Director de Cultura para que pudiera ausentarse cuando tuviera alguna cosa o asunto ajeno al cargo. Así lo quisieran muchos el puesto. De sueldo goloso, de amplias miras políticas y de escasa complicación y, sobre todo, con una buena dosis de libertad en cuanto a horarios y dedicación.

Vista la generosidad del gobierno municipal, Lorenzo Silva, además de sus ocupaciones anteriores, empezó a colaborar con el diario Público. Toda una declaración de principios. Ya lo había avisado. El escritor, oficio íntimo e individualista, se volvía a retratar, maquillado por una cierta pátina de hipocresía ideológica en el bando de los defensores de lo colectivo, lo público, lo repúblico, el federalismo y la izquierda sin recovecos; teñidos de rojo, muy rojos, rojos sin contemplaciones; Silva se alineaba con ese frente "popular" que no permite margen ni aliento a los que piensan que la educación privada es mejor que la pública, que las empresas privadas defienden su existencia en función del trabajo y la productividad de obreros, lejos de los que creen que Ernesto Guevara, "el Che", huyó de la cuba socialista, al poco del triunfo de la revolución porque no sabía qué hacer con "lo público". Alineado con un periódico "mediatizado" por la política "callejera" del día a día y comprometidos con unas portadas de tebeo "antirajoyano" y unos contenido huecos, que preguntan en sus titulares y no responden, camuflados con ribetes de ecología, igualdad, tecnología, ... y con la careta de la izquierda trasnochada de siempre que critica la paja en el ojo de la mediatizada Cuatro y no ve la viga que atraviesa la Sexta. Tal vez consista en eso la vocación por lo público.

A pesar de la autorización del Pleno Municipal para que pudiera disponer de su tiempo con libertad, desde esa fecha las cosas empezaron a no marchar bien en la Cultura getafense. Hace mucho tiempo que ni siquiera van. Alguien comenta que por la sede de la delegación, la antigua fábrica de harinas, hay un fantasma que arrastra su alma en pena, se oyen chirridos, susurros y hasta los goznes de las puertas expresan su quejas. Las expectativas creadas eran demasiado altas si se compara con el aliento diario. Cómo es posible que el escritor se haya impuesto la pena de tener un jefe que ni siquiera lee lo que firma. Es triste hasta para los que no han ganado el premio Nadal, ni ningún otro certamen literario. Se va Lorenzo Silva a sus libros, de nuevo, y a su teoría de la agitación social, sin poder aplicarla y sin explicar las razones verdaderas de su precipitada decisión. La entrada y la salida. Hasta ahora asociábamos lo de "dar la espantada" con la que protagonizó Cagancho en la localidad manchega de Almagro allá por 1932. Hasta ahora.

Se va Silva sin ver siquiera inaugurado el Centro de Poesía. Se va en el primer, y único, evento de importancia proyectado en la Delegación bajo su "dirección": la Feria del Libro que este año incluía, dentro de su programa un ciclo de cine dedicado a los nexos entre el séptimo arte y la literatura y en el que, para mayor abundamiento y lucimiento del Director [no el primer día, ero bueno...], se iba a proyectar la película de Manuel Martín Cuenca basada en su libro "La flaqueza del bolchevique". Y ya se sabe que cuando algo va mal, siempre puede ir peor.

El día de la inauguración de la Feria del Libro de Getafe ("Una feria de cine"), el pasado 19 de octubre, estaba prevista la presencia del también escritor Manuel Vicent (Villavieja, 1936), y, por cierto, al igual que Silva licenciado en derecho, para firmar libros y tener un encuentro en el que también estaba prevista la participación del director de la película de José Luis García Sánchez "Tranvía a la malvarrosa", basada en una novela del escritor y colaborador destacado del diario El País, tras el que se proyectaría en mencionado film. El acto tuvo lugar. Allí estuvo Vicent. Pero, ¿y el director de cultura del Ayuntamiento de Getafe? El corresponsal getafense de una agencia de prensa, siempre al pie del cañón, se sorprendía de la ausencia. Nadie daba crédito. Es inaudito. El año que Lorenzo Silva nació, Vicent ganó el premio Alfaguara. Y eso sólo para empezar. No hay comparación; ni queremos hecerla. Parece, además de una falta de respeto con los ciudadanos de Getafe, una descortesía imperdonabe con un colega, con un autor consagrado hace tiempo de las letras hispánicas... ¿Pero, dios mío, hay que vivir en Getafe para merecer esto? ¿Seremos el hazmerreir, clasificados como auténticos mamarrachos y catalogados en el futuro cultural madrileño como paletos y pueblerinos de la capital del sur? El sábado 20 tocó la proyección de la película basada en la novela de Lorenzo Silva.

¿Qué extraño fantasma recorre la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Getafe? Escucha querido lector, hay ruido de cadenas, estrépito de pasos, bulla, voces, estridencias y zumbidos. El día 23, en plena feria del libro, presentó su renuncia al cargo; es el día que tiene lugar un encuentro con los ganadores del Certamen Literario 2007 "Ciudad de Getafe". El desencuentro es total. Silva asegura que la renuncia la firmó el día antes de empezar la feria, el jueves 18. ¿Será una broma? Será que no.... que no lo vamos a creer. Es ms que difícil, inverosímil

Silva declaró que los motivos de su dimisión en el cargo eran "pura y exclusivamente" personales, al no poder compatibilizarlo con el resto de sus actividades como escritor. Hacía poco más de un mes que estaba seguro de poder organizarse y conjugar sus actividades privadas y las públicas. ¿Incoherencia? ¿Falta de análisis previo? ¿Mediatizado políticamente? Pienso que los ciudadanos de este municipio merecen una respuesta sincera de la persona, no del escritor comprometido, que nos dé las auténticas razones que le han llevado a repetir la de Cagancho. De lo contrario, un día de estos, daré una vuelta por la calle de la mentira, cerca de Guanabacoa , de Chile y de Luis Buñuel, a ver si encuentro el rastro de un fantasma que pasó como alma en pena por la antigua fábrica de harinas de Getafe.

9 de octubre de 2007

La ciudad de Norman Foster


Miércoles 15 de noviembre de 2006
Hotel Hesperia de Getafe

A media tarde de ese día tiene lugar una reunión de propietarios de suelo en Perales del Río convocados por el ex concejal de urbanismo de Getafe, Jesús Neira. Al acto asisten, entre otros, terratenientes, oportunistas y especuladores; allí están Antonio Navas, Fructuoso López Gómez (Joma Sport), Manuel Ruiz Morales y Manuel Sanabria (Soto e Hijos), etc... Conforman un grupo de aproximadamente cuarenta personas titulares o representantes jurídicos de dominios y fincas en el próximo desarrollo de Perales del Río.

El acto está reservado a los propietarios que han firmado el contrato de gestión la empresa de Jesús Neira Salazar por el cobrará el 8 por ciento de la tierra bruta a cambio de la sectorización del sector y por que el sistema elegido por el Ayuntamiento de Getafe para desarrollar este próximo desarrollo urbanístico sea la compensación. Neira ya ha cobrado de muchos propietarios la mitad de ese "leonino" contrato.

Neira, más conocido como "el Rubio", explica a los propietarios que no hay que preocuparse por las últimas informaciones que han salida en la prensa y que le relacionan con el pelotazo del 8 por ciento de Perales del Río. Esta legislatura no será posible aprobar la sectorización pero se producirá una vez que pasen los próximas comicios. Perales del Río se ejecutará mediante una Junta de Compensación al contrario que Los Molinos o Buenavista.

Al acto, celebrado para eliminar suspicacias e incertidumbres ante las dudas que pudieran surgir a los "donanates" por el retraso de la actuación y la convocatoria de elecciones municipales y autonómicas en mayo, asiste el "segundo" del estudio de arquitectura de Norman Foster. Hay una explicación muy gráfica que incluye la proyección de estampitas y bocetos. El afamado arquitecto inglés, consagrado mundialmente por sus colosales y fastuosos proyectos, planificará en seis millones y medio de metros cuadrados una nueva megaciudad al sur de Madrid.
Norman Foster tiene, además del proyecto de Perales del Río, del ex concejal de urbanismo, el encargo oficial del Ayuntamiento de Getafe para proyectar el futuro museo de la aviación. La definición del nuevo barrio, ¿también será un encargo municipal?, ¿dejando de lado a los servicios técnicos de urbanismo y la participación?... Pudiera ser que ahora la nueva Getafe se proyecta en Londres. Te guste o no Foster, las cosas o el tipo, la marca vende.

El [arquitecto] sustituto expone el proyecto. 42 viviendas por hectárea; el cincuenta por ciento viviendas unifamiliares libres y el otro cincuenta por ciento, viviendas protegidas en edificios de nueve plantas. En total, más de 27.000 nuevas viviendas. La mayor operación urbanística de la comunidad de Madrid. Y, por asociación en cuanto al tamaño del desarrollo, el mayor pelotazo en materia de gestión urbanística. Se trata de la consagración, el "master" como conseguidor del ex concejal de urbanismo, Jesús Neira.

En esta nueva ciudad, con un tamaño que multiplica, por ejemplo, por cinco veces al recién estrenado Bercial, destaca como una perla el Campo de Golf que tan afanosamente se han trabajado desde el Ayuntamiento y que beneficia, qué casualidad, a algunos de los personajes que asisten a la reunión, que compraron los terrenos poco antes de que surgiera la idea el pelotazo y alguien, en el Ayuntamiento de Getafe o fuera de él, vislumbrara la "necesidad social de construir un campo de golf en Getafe" y elegir, para ello, tierras incluidas como protegidas dentro del Parque Regional del Sureste. Nunca, que nosotros sepamos, un convenio urbanístico fue capaz de recalificar terreno protegido y hacerlo edificable. Nunca nadie se adentró tan certeramente en esos brillantes párrafos de literatura [urbanística] para especular. Ese manchón en el plano del Nuevo Perales será como la guinda verde para sacar al mercado carísimos e inaccesibles chalés. Y pisitos de VPP en torres de nueve alturas.

Neira cobrará como comisión por la sectorización y definición del sistema de actuación, en el caso, ciertamente poco probable, de que firmen la totalidad de los propietarios del suelo 520.000 metros (52 ha.) de suelo bruto, y que excluidas las cesiones del diez por ciento y los costes de urbanización, la cifra se traduciría en una edificabilidad final suficiente para la construcción de 2.284 viviendas, 1141 de las cuales serían viviendas libres unifamiliares y otras tantas protegidas.

Valorando las protegidas al módulo actual la parte protegida estaría valorada (sin sobreprecios) entre los 35 y los 45 millones de euros, dependiendo del poncertaje de VPP y VPPL. La edificabilidad de las 1.140 viviendas libres unifamiliares podrían tasarse al precio de hoy en día tranquilamente por 410 millones de euros. Casi nada.

Se trataría del mayor pelotazo de la historia de España. 445 millones de euros de futuribles comisiones [o, si gusta, cobros por gestionar] por la sectorización y decisión [creemos que municipal] de hacer el desarrollo mediante Junta de Compensación en vez de por Expropiación y Consorcio. Además de esos pellizquitos por resolver las últimas dudas del planeamiento, Neira quiere, incluso, gestionar la anhelada Junta de Compensación por la que podría cobrar otros cuarenta millones de euros. Cerca de quinientos millones [de euros, oigan], por una ciudad que diseñan en Londres. ¿Y el Ayuntamiento? El codicioso sueño de la burbuja inmobiliaria había llegado hasta las orillas del Támesis; la tercera planta del edificio consistorial no vale más que para para tramitar licencias y cobrar plusvalías.

Miércoles 25 de julio de 2007
Asamblea de Madrid

Los diputados madrileños, recientemente elegidos en los pasados comicios de mayo, aprueban por mayoría, y dentro de la Ley de Medidas Urgentes para la Modernización de la Administración y del Gobierno de la Comunidad de Madrid, la norma por la que la altura máxima de los edificios que se construyan en adelante en la región madrileña no podrán superar las cuatro alturas (tres más ático); excepto edificios especiales o emblemáticos. No se prohíbe el rascacielos.

Se trataba de una promesa electoral de Esperanza Aguirre y que se cumplía sin apenas tiempo para su debate público. Prometo y cumplo, gracias a la mayoría absoluta.
No han sido pocas la críticas a esta decisión en la que muchos ven dirigismo e intervencionismo público en clara contradicción con las ideas liberales de la presidenta. Y, para colmo, las críticas vienen de los sectores más proclives al intervencionismo del estado. El mundo está torcido. Los socialistas quieren libertad y los conservadores ponen coto. Los promotores, claro está, siempre cerca del euro, se aliaron en este controvertido asunto con socialistas y sindicalistas, en este asunto más liberales que nadie. ¿Será una broma?

Nosotros nos vamos a decantar. A definir claramente nuestra posición. Se trata de una medida, creemos, positiva, un frenazo a la irracional e ilógica manía, aunque más rentable para los propietarios de suelo, de hacernos vivir como pájaros en enormes y verticales jaulas, más cerca del cielo que de la tierra. Es posible que cuanto más grandes y elevados son los edificios, más contribuyen a la alienación de la gente y de sus relaciones así como a la pérdida de la identidad individual dentro de la colectividad. La norma parte claramente de la idea, como objetivo realizable, de una ciudad más humana, más cercana, incluso más sostenible. ¿Quién prefiere vivir en un edificio de veintidós plantas antes que en uno de tres, cerca del suelo, de las plantas o de los árboles, con sólo veinte vecinos en lugar de 145,...? ¿Quién disfruta (sin sexo) en los galácticos, raudos y vertiginosos ascensores?

Getafe fue durante mucho tiempo el claro ejemplo de una ciudad que no crecía hacia lo alto como Móstoles, Alcorcón o Fuenlabrada. Getafe ha sido siempre una ciudad de tres o cuatro alturas, gracias a la limitación que imponía la presencia de la Base Aérea, y a pesar de los desvaríos urbanísticos de finales de la década de los setenta que angostaron los nuevos barrios de Las Margaritas, Alhóndiga o San Isidro.

Esta identidad se ha ido perdiendo progresivamente. En el casco urbano se perfilan sobre el paisaje edificios con seis y siete plantas. El Bercial se ha diseñado con edificios de seis plantas. Los Molinos y Buenavista tendrán, igualamente, edificios de seis plantas con más de ciento cincuenta viviendas cada uno de ello. ¿Eso es lo bueno que nos ofrece la arquitectura y la planificación del territorio de los nuevos liberales? Lejos empiezan a quedar barrios como el Sector 3, El Casar o Getafe Norte. Promotores y políticos se unen en la codicia para alejarnos de un suelo que cada día está más caro, como la vivienda.

Esa es, precísamente, otra de las críticas que se han vertido sobre la norma de las alturas máximas en los edificios de la Comunidad de Madrid. Socialistas, sindicalistas y promotores coinciden que la norma promoverá un incremento en los precios. No parece que esté el patio para esas alegrías, visto el nivel de los precios. ¿Aún han subir por encima de los seiscientos mil euros por un pisito? Se trata de una amenaza inútil. Eso no asusta a los jóvenes. Y si nos referimos a la vivienda protegida, la limitación de alturas no debe afectar a un precio que en los últimos años se ha incrementado de una manera desacertada. Y no debe seguir subiendo, como piden los promotores. Al fin y al cabo, las subidas en el módulo de las viviendas protegidas repercuten sólo, y de forma muy generosa, en los propietarios del suelo, la mayoría de las veces los propios Ayuntamientos o Consorcios.

¿Qué pensarán esos promotores de urbanizaciones como la que proyecta Norman Foster en Perales del Río? ¿Qué pensará el propio Foster de hacer sólo la mitad de alturas, la mitad de viviendas? ¿No es mostruoso sacar de la nada, como si esa nada fuera una chistera, una ciudad de 27.000 nuevas viviendas, la mayoría inaccesibles para los jóvenes que demandan con desesperación una solución al problema de la vivienda? ¿No será más social y, hasta cierto punto, razonable y justo, prever un nuevo desarrollo, una ampliación de Perales de sólo 5.000 o 6.000 viviendas [con esa cifra se duplicaría el tamaño de la pedanía], con el 80 por ciento de ellas protegidas y por expropiación. Definamos siempre el mismo sistema, el público, para que no se produzcan agravios comparativos ni especulen, de forma soez, los mismos de siempre.

Esa megaciudad de 27.000 flamantes y fructíferas casas son la nueva versión del viejo "sueño del Pocero". El Pocero de Getafe. Una ciudad con un millón de casas que haré yo sólo, dice él, en edificios de nueve o doce plantas, qué más da; desde 240.000 y hasta sólo 720.000 euros. Es el sueño de algunos locos codiciosos y su famoso arquitecto.

23 de septiembre de 2007

El fin de una época

El cartel publicitario olvidado en la "rotonda de trinaranjus", allí donde confluyen los términos municipales de Getafe y Leganés y la carretera que los une, parece que anunciaba premonitoriamente un cambio que finalmente no ha llegado; o tal vez sí, aunque muy distinto al que pretendía la publicidad. La historia está repleta de intenciones que el presente ha olvidado.

Algo debe cambiar para que todo siga igual, es la respuesta del melancólico príncipe Fabricio, el protagonista de la novela El Gatopardo de Giuseppe Tomassi di Lampedusa, cuando recibe la propuesta de convertirse en senador y seguir, así, después de la revolución cerca del poder; es el fin de la supremacía de la aristrocracia y el establecimiento como clase dominante de la burguesía y la burocracia en la trastornada Italia de 1860. Los camisas rojas de Garibaldi se rebelan contra la "nobleza" de siempre. Lampedusa traslada la memoria histórica de un territorio colvulso al devenir de un personaje.

El que fuera portavoz del PP de Getafe, José Luis Moreno, pasadas las últimas elecciones municipales en las que no pudo ganar al veterano Pedro Castro, fue nombrado Director General de Infraestructuras y Servicios de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid. Hay quien ha visto la designación del ex portavoz popular del Ayuntamiento de Getafe un premio por su trayectoria local y por una resultados que no pueden calificarse como malos; sí como decepcionantes para él mismo y para el Partido Popular en general .
También hay quienes le han señalado, por su fuga silenciosa o "espantada", como émulo fracasado, víctima afligida de la voracidad de una política local poco agradecida y de su indestructible contrincante el "comehombres", ya sean adversarios, rivales o amigos, Pedro Castro.

Lo cierto es que José Luis Moreno, el que fuera portavoz hasta hace unas semanas del Partido Popular de Getafe, ha sido el único que ha conseguido serenar a la derecha local desde que se celebraron las primeras elecciones municipales en 1979, pacificando y ordenando en los años noventa del siglo pasado un partido siempre convulso, dividido en facciones y disputado por minúsculos y localistas grupos de presión, mejorando, como político, con el tiempo, a la par que se modificaba su aspecto, de niño pijo a político maduro, y asumía una forma de entender la ciudad lejos del provincianismo y lo chabacano. Moreno ha sido inmolado políticamente. El tiempo no perdona.

Gracias a la victoria del PP en la Comunidad de Madrid y su reválida en el gobierno regional, ha sido propuesto y, a la vez, cesado en su cargo de jefe de la oposición, función que ha desarrollado dignamente, con algunos altibajos y escasa incidencia en las capas populares. Moreno se acercó a las nuevas tecnologías de la comunicación y a los jóvenes a través de una iniciativa pionera, su blog, el blog de José Luis Moreno, que mantuvo hasta el pasado mes de agosto y que, primero denostado y luego copiado y superado, fue la envidia de otros políticos, el pilón donde abrevaban las huestes populares getafenses y el lugar donde husmeaban sus detractores y contrincantes para comentar, debatir o intuir las acciones de la oposición. Un político, en su justa medida, con sus aderezos positivos y negativos, bien plantado el el municipio una vez que traspasó las iniciales reticencias que siempre ha habido en las filas populares (y en todos los partidos) con los "paracaidistas" y superados algunos problemas de juventud política.

Hay quien lo ha visto [a Moreno] abatido y contrariado, desolado, aunque los rumores dicen que su tristeza bien pudiera deberse a temas personales y no sólo a los sinsabores de la política y a su nueva dedicación a trabajos que, en principio, se supone son parte de un ascenso, de una promoción [realmente gris], que le aleja de la primacía que ostentaba, de la realidad del ámbito local y del primer plano de las cámaras; Moreno se afana en la tarea, ingrata por la novedad, de secundar a otros, tratando de controlar las obras y servicios de la Consejería de Educación de la Comunidad, manchándose de yeso... y burocracia ¿Es mejor ser cola de león o cabeza de ratón? Ah.., siempre la misma duda.

José Luis Moreno podría haber sido un buen alcalde; o no. Esa incógnita queda en el limbo de lo que pudo ser y no fue durante los últimos dieciséis años. No se debería ser alcalde durante tanto tiempo como el que lleva Pedro Castro [desde el año 1983]. Quizás habría que limitar el mandato de los ediles a un máximo de doce años. Incluso a los de la oposición. También es posible, cómo no, que se adocenen, se perviertan, se aburran, se corrompan…

Moreno ha cesado. El tiempo ha podido con él. Como una crónica anunciada, durante el mes de agosto, el blog de Moreno, empezó a trastabillar, a derretirse, a escurrírsele entre los dedos; se notó la ausencia de entradas; laxo y sin intención. El autor había entendido que ya no era necesaria, ni correcta, su intervención o concurrencia en el ámbito local getafense a pesar de seguir aún como presidente del Partido. El blog ha desaparecido ("hosting temporalmente inactivo"), lo ha desenchufado. La página web del PP está "aparcada" desde el mismo día que dimitió Moreno, incluso se invita a los internáutas a visitar el diario político en la red del presidente y portavoz del PP de Getafe. Parece que el PP local se desengancha de las nuevas tecnologías de la información.

Moreno se ha ido de la manera más discreta posible. Casi de puntillas. Como si fuera una huida. Sin arropar, siquiera, a su sucesor en el cargo, Carlos González Pereira, y cerrando el blog. Moreno es por vocación un escritor de diarios, políticos y personales, en papel o digitales; un trabajador del día a día falto de resumen. Nadie ha de dudar que reaparecerá con algún otro proyecto, aunque sea puramente literario, olvidado ya su quehacer de criticar pequeños y grandes desafueros del gobierno local.

Tras la casi desaparición de José Luis Moreno en el plano político getafense emergen tres nuevas figuras que aspiran a convertirse, cada uno de ellos, y por separado, en los nuevos referentes o líderes del partido popular de Getafe: Carlos González Pereira, designado desde arriba como nuevo portavoz aunque no cuenta con el aval de la mayoría de concejales y no sabemos si de la base; José Luis Vicente Palencia, aspirante al cargo y con bastantes apoyos tanto dentro del grupo de ediles como fuera; y María Jesús Fraile, tercera en discordia por los galones de líder popular -por fin una mujer que quiere mandar en la derecha local-. Los tres, con José Luis Moreno al frente, conformaban el núcleo duro del partido. Quién sea definitivamente el triunfador de la lucha subterránea que ha empezado en el partido popular por la sucesión sólo lo dirá, además de las directrices que marca Esperanza Aguirre, los errores que cometan los aspirantes en los próximos tiempos. No sería de extrañar que algunos echaran de menos a José Luis Moreno y, finalmente, como ha ocurrido más veces, el PP regional tenga que mandar a un nuevo y foráneo candidato.

El cambio de época que se avecina en la política getafense es perceptible no sólo en el Partido Popular. El Partido Socialista está maduro como una fruta colorada. Sólo falta que el sempiterno Pedro Castro decida al igual que su oponente, en un hecho durante mucho tiempo estudiado, abandonar su cargo y deje pasar la savia nueva que seguro circula por las ramas del PSOE getafense y que de momento no ven más solución que el exilio o unas vacaciones fuera de casa. No sólo hay que decidir quién será el sucesor, en este caso posiblemente heredero, sino a los que le acompañen en el ejercicio del poder.

Castro lleva décadas consumiendo gente a su alrededor; como si se tratara de un insaciable y glotón vampiro no ceja en su empeño de alimentarse de la sangre de segundos y terceros. Tras el abandono de la política local por los negocios urbanísticos de sus lugartenientes Jesús Neira y Antonio Alonso, Pedro Castro, como Cronos, ha devorado a no pocos aspirantes a sucederle, hijos políticos suyos sin ser yernos ni nueras, ediles y secretarios personales; más listos y más tontos, pero todos aniquilados políticamente y jubilados de la vida pública.

Al dios Cronos, hijo de Gea, que representa el tiempo en la mitología griega, le persigue la maldición que le auguró su padre Urano de que, al igual que hizo con él, uno de sus hijos lo destronaría. Asi Cronos, que es Saturno para los romanos, engullía, según iban naciendo, a todos sus hijos; hasta que finalmente se escapó uno (Zeus) que, cumpliendo la profecía, lo destronó. El último de los hijos en subir al altar de los sacrificios, David Lucas, se ha librado de lo que el destino depara a los hijos del dios mitológico gracias a los apoyos que le llegan desde muy arriba del olimpo socialista, evitando su ruina política, un final postergado en la derrota total de Sebastián y Simancas, y en medio del barullo de los socialistas madrileños. Tras la promoción o "deserción" de Lucas ", según se mire, se encuentra un nuevo ascenso.

¿Cuántos serán los candidatos dispuestos a suceder a Pedro Castro? Además de su hijo, de su verdadero hijo, David [el heredero], podrían encontrarse también aunque sin muchas posibilidades Santos Vázquez (parece difícil que quien "controla" el urbanismo llegue a la alcaldía) y Sara Hernández, ex secretaria del primer edil y presunta número dos del ayuntamiento, y, sobre todo, víctima y candidata a convertirse en el último festín de ese dios pagano llamado Pedro Castro. El futuro, sin embargo, está abierto a la incertidumbre. Nada más lejos de querer convertirnos en profeta, arúspice ni augur. Sólo aprovechamos la estadística, de lo que ha pasado tantas veces, para indicar la salida que vemos al necesario rejuvenecimiento de la clase socialista local. Además, el hijo del alcalde... ¿no tiene la cara adecuada, mimetizada, del nuevo socialismo que propugna el flamante Secretario General del PSM, Gómez, incluso parecida a la del mismísimo presidente del Gobierno, Rodríguez? Y además, para eso está papi; para apoyar. Y para colmo de sus adversarios se presenta, en una segunda juventud, renovado y con nuevos bríos; y perspectivas.

El otro partido con representación municipal [o "coalición"], Izquierda Unida, no parece presentar ningún signo de regeneración. Allá sigue anclada en su inmovilismo y conservadurismo. Nada cambia. Y si cambia, es al igual que en la novela de Lampedusa, para que todo siga igual. IU tiene su punto de renovación en la misma calle. Los resultado electorales se lo han indicado. La candidatura de Vientos del Pueblo, anclada en las bases populares, sin dinero ni márquetin, le ha mostrado el sentido de la flecha. Qué hace gobernando y asumiendo las propuestas económicas, urbanísticas y sociales del PSOE. En las próximas elecciones se verá si finalmente hay cambio. O revolución. O desastre.

Parece que si finalmente no se produce el cambio que se intuye, la modernización de Getafe, de sus partidos políticos, sus representantes y acciones, la Capital del Sur podría trasladarse, carretera de Toledo o Autovía de Andalucía hacia abajo, hasta la emergente Pinto o hasta hasta la brillante Parla, ciudades con un vigor insospechado a nivel cultural y político.