Google+
Mostrando entradas con la etiqueta UPyD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta UPyD. Mostrar todas las entradas

2 de junio de 2013

Mi querido enemigo


El argumento de la novela epistolar con ese título tan sugestivo, —advierto al lector que no he leído—, narra la experiencia de una joven que por casualidad, incluso como un favor, se convierte en la directora de un hospicio mientras encuentran un sustituto al antiguo director. La novela está ambientada en Norteamérica durante los primeros años del siglo XX, cuando la sociedad contraponía una fuerte resistencia a que las mujeres, aunque preparadas, pudieran ejercer una profesión. Un guiño, en aquella época, al feminismo y al sufragio de las mujeres.

Mientras tanto, la protagonista de la historia del libro, Sallie, se lanza a reformar la institución, a contratar nuevos profesionales, a lidiar con los antiguos empleados y a “trasladar” a los niños “defectuosos”, disminuidos físicos, psíquicos y a los epilépticos [piense el lector que la novela se escribió en 1915]. Cualquier parecido con la realidad es pura casualidad. En realidad, lo que hoy nos interesa de esa obra, referido a la actualidad local, es solo el título, por aquello de las relaciones entre los representantes de los partidos políticos, los alcaldes que han sido, el que es y las que pretenden serlo. Menudo cacao.

El periódico Getafe Capital, editado por el exalcalde socialista Jesús Prieto de la Fuente, publicó durante la semana de las fiestas locales una encuesta sobre la intención de voto en Getafe. El muestreo telefónico, encargado a la empresa Celeste Tel, se realizó en los primeros días de mayo, justo dos años después de la última campaña electoral. Los resultados, en la consonancia con la tendencia nacional, han conseguido aguar las fiestas patronales a la actual dirección de un PSOE local desnortado. Los datos que abocan al PSOE, cada día más, hacia un descalabro electoral ya los conocía la secretaria general por que se los habíamos anunciado; y no por una capacidad especial o don adivinatorio, sino como una apreciación perceptible para cualquiera que se sitúe fuera del escenario. También lo habíamos escrito; el Partido Socialista de Getafe se mueve como un pollo sin cabeza, correteando sin dirección, trastabillándose e instalándose en el hábito opositor de la descalificación y la falta de respeto institucional, o en la exaltación de movimientos carentes de nexo y comunión con un partido que ha gobernado en Getafe más de treinta años. Haber negado tres veces a Pedro Castro, no convierte al PSOE en adalid de la regeneración política, ni en la esperanza del ciudadano de una política social y económica distinta a la que se aplica en todas las instancia institucionales. De hecho, cuecen habas en todas partes de la geografía física, política y cultural de España. .

Los problemas del PSOE nacional, acrecentados en el ámbito regional y local por la falta de liderazgo de Tomás Gómez y de Sara Hernández, podrían hundir los resultados de este partido a niveles desconocidos, pudiendo incluso perder esa segunda posición en favor de IU o de UPyD. La errática labor de los socialistas [en Getafe] es, posiblemente, el resultado de su torpeza para ejercer la oposición. La trayectoria de los gobiernos socialistas que empezó, precisamente, con Jesús Prieto pesa como una losa de hormigón sobre la mayoría del censo electoral del municipio en cuanto a la intención de voto o la valoración del trabajo de los socialistas en el Ayuntamiento de Getafe. Y para colmo de despropósitos, se ha desestimado la experiencia, para bien y para mal, de Pedro Castro.

La publicación del sondeo ha provocado el enfado de Sara Hernánez que observa como el “fuego a discreción”, desde trincheras amigas, podría acabar definitivamente con sus esperanzas de acceder al “Olimpo getafense” junto a Jesús Prieto, Pedro Castro y Juan Soler. Malos tiempos para el socialismo local. A la ceguera política de la dirección se unen los problemas personales de muchos de los que vivían a costa del Ayuntamiento. Las prestaciones por desempleo de los que inicialmente salieron del ayuntamiento se acaban y algunos empiezan a pasar “los lunes al sol”, sin que haya solución aquí ni en ningún otro lugar. Otra ciudad, como decía Kavafis, no hay. La ciudad va en ti.

Jesús Prieto se ha convertido, con la publicación de la encuesta, en “mi querido enemigo” tanto para la secretaria general del PSOE, Sara Hernández, como para el actual alcalde, Juan Soler-Espiauba, aunque por razones inversas. La líderesa del PSOE local habrá pensado, de su correligionario el editor de Getafe Capital, que juega a la contra; no del enemigo ni del adversario, en contra suya y de su fracturado ejército. Sin embargo, es posible —incluso— que Jesús Prieto —haciendo un favorcito—hubiera maquillado el resultado del PSOE y, realmente, fuera más “querido” que “enemigo”. O al revés, cualquiera sabe. La segunda andanada de la encuesta, con la valoración de los líderes, ofrecerá alguna pista más sobre el tema.

Lo mismo habría dicho o pensado el alcalde Juan Soler: “parece que no es tan fiero el león como lo pintan, y que no puedes, Jesús, así, sino hacerme más feliz de lo que soy. Inmensamente feliz, mi querido enemigo”. Igualmente, el dueño del mandil podría haber desviado la perspectiva sobre la gestión del primer edil hacia el menos. Bueno, no se enfade nadie, que no es una acusación de nada. Ni de manipulación, ni de tergiversación; así son las encuestas. Se hacen y, luego, se cocinan.

El muestreo proyecta unos resultados que antes de su publicación eran previsibles y que así se lo habíamos trasmitido a cuantos les interesa nuestra opinión, que no son muchos. Se lo anticipamos a Sara, como el preludio de una triste sinfonía, casi un réquiem, y resultó como si le hubiéramos informado que “el hombre ha llegado a la luna”. Claro, menuda noticia, Juanito.

El PP obtendría [según el sondeo de Getafe Capital] un 37,6% de los votos válidos, bajando algo menos de 5 puntos porcentuales; el PSOE, que retrocedería seis puntos, un 26 por ciento; Izquierda Unida, al contrario crecería un 3,5% por ciento hasta el 17,5 por ciento; y UPyD, el que acumula mayores expectativas de voto subiría de un 6,6 a un 13,8 por ciento, duplicando sus resultados. La abstención, en el borde mismo del ecuador de la legislatura, se elevaría del 29,1% en mayo de 2011 al 37,4% de mayo de 2013, siendo este el dato más incierto se celebrasen realmente las votaciones. Parece, a primera vista, que los datos publicados muestran algún error importante en un par de sumas; la cifra de la abstención se incrementa, en valores absolutos, en unos 10.396 votantes, pero cuando se desgrana ese dato por “exvotantes” la suma alcanza, inexplicablemente un resultado de 13.416. Igual pasa con el censo total, actualizado con algo menos de 2.000 nuevos votantes y que, sin embargo, cuando se suman los nuevos votantes de los distintos partidos, incluido el “otros”, resultan más de cuatro mil. Hay algunos remiendos que no se ajustan al pantalón. Pero, bueno, en general resulta creíble y proporciona una foto fija interesante.

El reparto de concejales, aplicando la ley D’Hondt a los resultados de la encuesta, quedaría de la siguiente manera: Partido Popular 11 (-1); Partido Socialista 7 (-2); Izquierda Unida 5 (+1); y UPyD 4 (+2). Tanto IU como UPyD aprovechan los vientos favorables de la política nacional que tienden a romper la dinámica bipartidista.

El caso de UPyD nos recuerda, ya lejanamente, el experimento frustrado de Adolfo Suárez con el CDS. Mientras hubo líder, hubo partido y representación. No había mimbres para hacer un cesto entero. Dejando de lado esta comparación, suponemos que odiosa para los militantes y simpatizantes de la formación magenta, pensamos que es el único partido que se presenta ante el elector con un proyecto claro de regeneración [al margen de los individuos o las actuaciones personales] y una idea nítida de la España que propone. La encuesta, al igual que pasó en las dos últimas convocatorias mantiene abierto un espacio electoral importante para el “otros” [4,5%], cerca de la cifra que otorga ediles y que en los dos últimos comicios ha ocupado, finalmente sin éxito, la candidatura de Vientos del Pueblo.

De los 15.000 votos que perderían el PSOE y el PP, dos tercios se van al saco de la abstención y del no sabe aún o no contesta, creemos. Y los otros cinco mil más los nuevos votantes se anotan en los casilleros de los otros dos grupos con representación. El dato sobre la abstención es alarmante, como en el resto de España, y sintetiza el malestar de la ciudadanía con la clase política. Pero también denota, lamentablemente, la falta de interés de los vecinos por la vida pública —como si los políticos fueran extraterrestres— y no como una parte más de la misma sociedad. Se podrá criticar a la clase política; pero igual que a la judicial, a la periodística, a la financiera, y así, sucesivamente, a todos los sectores. Tenemos un problema como sociedad. Hay que reinventar España. Un concepto que solo rentabiliza UPyD, aunque sea de forma minoritaria, al doblar su intención de voto y de representación. IU, por su cuenta, y de manera inexplicable, solo recoge unos 1.200 votos de toda esa “marea de descontentos” y sectores corporativos cabreados a los que pretende representar y que, a la vista está, poco o nada tienen que ver con sus postulados políticos e ideológicos; ni con lo que necesita la sociedad en su totalidad.

El resultado del PP, a pesar del aprobado general de la gestión municipal, evidencia la situación económica del país, inmerso en lo lo más profundo de la crisis. El PSOE local es también un reflejo del partido a nivel nacional; no rentabiliza en absoluta el malestar de la ciudadanía; incluso, pierde más porcentaje y más votos en términos absolutos que el PP. Es la tenue proyección de la sombra de un PSOE sin proyecto en ninguna de las esferas local, regional o nacional, sin líderes, descabezado a nivel municipal.

Un 57% de los vecinos aprueba la gestión que está desarrollando Juan Soler al frente del Ayuntamiento. El dato revela que, en contra de lo que manifiesta machaconamente el PSOE local, Getafe necesitaba un lavado de cara que levantase la pátina acartonada y vieja que se había instalado en la vida pública local y en las calles del municipio. Un gobierno local que no castigue a los barrios más incómodos y antipáticos para los socialistas como pasó una legislatura tras otra con barrios como el de Centro-San Isidro o el Sector 3. Ha tenido que cambiar el gobierno municipal, tras más de treinta años, para que aparecieran dos barrenderos por la calle de los Sauces, la calle Limoneros o la calle Atenea. Y no son dos espectros, dos ánimas perdidas. Limpian  la vía pública.

Ningún partido de la oposición aprueba el escrutinio. El PSOE es el que peor lo lleva. Un 44 por ciento de los encuestados cree que lo hace mal o muy mal; IU le sigue a la zaga con un 38% y UPyD, la mejor parada de la oposición, con un 34 por ciento de suspensos.

De lo anterior se deduce fácilmente, aunque no se ha publicado aún, que el único líder de los partidos con representación municipal en el Ayuntamiento de Getafe que aprueba holgadamente ante la opinión de los vecinos es Juan Soler, el alcalde.

Es curioso, sin embargo, que el mayor grado de desconocimiento de la labor y del trabajo de la oposición es para UPyD. Un 31 por ciento de los encuestados manifestó desconocer la labor del partido magenta en el ayuntamiento de Getafe. En el extremo opuesto, el PSOE, con solo un 12 por ciento de “no sabe/no contesta”, es el partido del que más saben los vecinos, y de ahí colegir que el suspenso obtenido se lo han están ganando a pulso.

Los malos resultados del PSOE resaltan, sin duda, la división de este partido tras el descabezamiento del Pedro Castro y la asunción de la jefatura socialista por parte de Sara Hernández. Batacazo previsible y evidente que no puede disimular ni siquiera el periódico editado por el exalcalde socialista Jesús Prieto. El “no somos lo mismo” que pregona Hernández en la cuartilla publicitaria, se contesta en las redes sociales con la dosis normal de mofa y pitorreo que suscita la tontería. Y, para rematar la faena, mírese con detenimiento la imagen; la fotografía de la secretaria general del PSOE parece haber sido retocada por algún otro “querido enemigo” de los que tenga en nómina. Se nos ocurrió que acababa de leer la encuesta de Getafe Capital: despelucada y con unas ojeras como quien no duerme por un vaticinio terrible.

El PSOE es el partido al que peor valoran sus propios votantes; solo el 40 por ciento de los que votaron al PSOE creen que lo esté haciendo bien o muy bien en la oposición, mientras que un 29 por ciento estima que lo está haciendo mal o muy mal. Solo el 2 por ciento de los votantes del PSOE no saben o no contestan sobre la actividad del partido al que eligieron como mejor opción. Parece que el veredicto de los vecinos de Getafe es alto y claro: el PSOE no sabe hacer oposición. Lo cual resulta, si cabe, lógico, tras más de treinta años en el gobierno local. A lo peor, a fuerza de seguir erre que erre, empeñados en hacer una oposición absurda, falta del necesario respeto a la institución y a sus rivales, muy alejada de lo que quieren los vecinos, se olvidan también de gobernar.

Salvo los del PSOE, los votantes del resto de partidos aprueban la labor del partido al que eligieron en los anteriores comicios electorales. El 84% de los votantes al PP aprueban la gestión municipal (el 66,6% creen que lo está haciendo bien o muy bien); los votantes al PSOE e IU la consideran mala o muy mala, como no podía ser de otra forma (57% y 59,6%, respectivamente). Sin embargo, menuda sorpresa, se nos antoja un cierto romance [estadístico] entre los votantes del PP y los votantes de UPyD. Sorprendentemente un 58,1% de los votantes de UPyD aprueban la gestión del equipo de Juan Soler. Al revés, es algo peor; cuando se valora a la oposición, solo el 40 por ciento de los votantes del PP consideran mala o muy mala la labor de UPyD. Ese porcentaje de valoración negativa sube hasta el 49 y el 50 cuando los votantes del PP evalúan al PSOE y a IU.

UPyD saca buenas notas en casi todas las valoraciones. Un 36 por ciento de los votantes al PP considera que UPyD lo hace bien o muy bien; en el caso del PSOE el porcentaje se incrementa un punto, hasta el 37%; lo más generosos con el partido magenta, son los votantes de IU, de los cuales un 53 por ciento considera que UPyD lo ha hecho regular, bien o muy bien. El dato más negativo en los resultados de esta agrupación política es el desconocimiento de su labor que alcanza el 31 por ciento de los encuestados que no sabe nada o no contesta sobre la actividad del partido que lidera Esperanza Fernández.

Sin embargo, UPyD, también lastrado por la división interna, es el grupo municipal que mejor ha interpretado la labor de oposición al gobierno local, dejando claro que no están reñidos el trabajo junto a los vecinos y las proposiciones para mejorar el pueblo con el respeto institucional. Algo que sí han olvidado los dirigentes locales del PSOE y de IU, sin apenas frutos electorales. Si UPyD mejora el nivel de conocimiento de los vecinos sobre su trabajo podría escalar posiciones en el podio electoral, incluso situarse como la fuerza principal de la oposición. Esos posibles resultados dependerán, en mayor o menor medida, de la posibilidad de que se presente una candidatura independiente o más.


3 de noviembre de 2011

El boletín político de los "descamisados" rosas


Antes de entrar en el meollo de este artículo, tendré que volver a viajar en el tiempo para contar algunas cosillas, sin importancia legal -ya prescritas- por los años transcurridos y por la ausencia política de sus protagonista, pero que nos sirven en su justa medida para situar y evaluar la actitud de UPyD, representada por  su portavoz local  José Luis Morato; una trayectoria política que se muestra de cara al electorado disfrazada por la pureza de sus representantes, su presunta honradez, su incertidumbre ideológica y por una reclamada y requetereclamada austeridad económica (de los demás), como un barniz o pintura de mala calidad que empieza a cansarnos, sobre todo sabiendo como sabemos, y comprobamos, que esconde, como aquellas tumbas blanqueadas, putrefacción y falsedad.

Montamos en nuestra particular máquina del tiempo y ... yiunnn; allí estamos. Durante las elecciones generales de marzo del año 2000, el grupo de concejales del Partido Popular abonó con cargo a los fondos que recibía del Ayuntamiento de Getafe, 267.500 pesetas al restaurante “El Rey del Jamón” por la compra de unos menús (frutas, bocadillos y bebidas) que fueron destinados a la manutención de los interventores del Partido Popular y repartidos el mismo día de las votaciones. Y aunque intentaron camuflar los hechos falsificando la fecha de la factura y el concepto como “servicio de catering atrasado”, el asunto era incuestionable; además eran tan torpes que la factura se hizo a una entidad que tenía un CIF que correspondía, claramente, a un partido político (P-2806500-A) y no al grupo de concejales (G-82432527).

La confusión legal de los ediles conservadores con respecto al dinero público era notable. El día 15 de marzo de 2000, el mismo grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Getafe organizó y ofreció una fiesta a sus afiliados en la que se sirvió un catering para 100 personas. La factura de la fiestecita (1/2000, de fecha 15 de mayo de 2000) la pasó al cobro la empresa Picazo y Martí; y se abonó con cargo a los fondos que dicho grupo de concejales recibía del Ayuntamiento para la realización de las tareas municipales. La fiesta en cuestión, contratada por el responsable de la campaña electoral del PP de Getafe (Carlos González Pereira), tenía como objeto, claro está, celebrar el segundo triunfo de José María Aznar en las elecciones generales.

El abono de gastos del Partido Popular con la subvención municipal que recibía el grupo de concejales en el Ayuntamiento de Getafe no era algo aislado. Repetidas veces utilizó a los Salones Versalles (calle Hospital de San José), negocio que regentaba en propiedad el que fuera edil popular en el Ayuntamiento de Getafe, Tomás Martín (el del Brass), actualmente encausado por el caso Gürtel en su ramificación de Boadilla de Monte. Las distintas y numerosas facturas se asiganaban a conceptos como fiestas, cócteles o “copas o vinos de navidad”, aunque pudiéramos sospechar que se abonaban otros gastos (cualquiera sabe); el 5 de octubre de 1999, el grupo de ediles abonó dos facturas de Versalles por sendos importes de 321.000 pesetas; el 27 de marzo se abonó otra factura por importe de 233.000 pesetas en concepto de “ Vino de Navidad Salones Versalles” que se había celebrado el 15 de diciembre del año anterior; el día 21 de marzo de 2001 se abona otra por importe de 314.000 pesetas en concepto de “Vino de Navidad S. Versalles”. Y nos imaginamos que habría algunas más de las que no tenemos constancia. El procedimiento no era ocasional, sino habitual, mecánico: año 1999, 2000 y 2001. Hasta ahí llega nuestra máquina del tiempo por esta ocasión.

Los pagos anteriores, facturas y apuntes contables, a los que nos referimos llegaron como resultado de la filtración de uno de los ediles del partido popular. Los datos que aportó concejal insurrecto, opuesto, amotinado o sedicioso, se valoraron por un equipo jurídico de Madrid que, a la vista de la documentación, no tuvo inconvenientes en dictaminar que los hechos a los que hacíamos referencia eran constitutivos de un presunto delito de malversación de caudales públicos. Hoy, prescritos, incluso considerando que se tratara de un único delito (siempre presunto) de malversación continuada de caudales públicos; y además definitivo, porque nunca se reintegró.

Los concejales son sujetos activos idóneos del delito de malversación de caudales, al poseer la condición penal de “funcionarios públicos” o, incluso, la de autoridad municipal. Las subvenciones que reciben los grupos municipales para “su funcionamiento” se reciben de manera oficial, como caudales públicos en atención a su condición de funcionarios públicos, condiciones que según la abundanate jurisprudencia del Tribunal Supremo, son suficientes para afirmar que los grupos municipales tienen a “su cargo los caudales por razón de sus funciones”, como requiere el delito de malversación.

Los fondos con los que abonaban, y se siguen abonando, las facturas los grupos políticos del Ayuntamiento no pierden su naturaleza de públicos ni dejan de pertenecer a la Corporación Local por el hecho de su entrega, realizada de manera oficial, a un grupo de concejales que pertenece y forma parte íntegra de la Corporación Municipal.

La naturaleza pública de la subvención que reciben los grupos de concejales del Ayuntamiento de Getafe, y de otros muchos, determina su forzosa utilización en actividades de interés igualmente público y municipal, sin que deba confundirse este con el interés del partido político de turno. Parece clara, según la jurisprudencia, la separación tajante entre lo que constituye el grupo de concejales y el partido político al que representan, cuyas actividades –entre ellas la de los cócteles, vinos, copas y publicidad, entre otros-deben sufragar con los recursos propios del partido provenientes de las cuotas de los afiliados, donativos de empresa y particulares, etc., tal y como se establece en la ley de financiación de los partidos políticos.


 
Rebelde sin causa

El viaje en el tiempo hasta finales del siglo pasado ha llegado a su fin. En el mes de mayo de este año se eligió a una nueva corporación y, como punto de inflexión en la historia local tras decenas de años, a un nuevo alcalde, el popular Juan Soler-Espiauba Gallo. Otra novedad más en la legislatura que transcurre ha sido la irrupción del partido de Rosa Díez, Unión Progreso y Democracia, con dos concejales electos.

El cabeza de lista de esta formación y portavoz municipal, José Luis Morato, empezó a ganarse fama tan rápido como se descubrían sus escasas dotes políticas. En un primer momento, fue uno de los protagonistas de la famosa comida de Ponteáreas en la que participaron, además del representante de la "marea magenta",  el presidente del Getafe CF SAD, Ángel Torres, el candidato a alcalde, Juan Soler-Espiauba y el aún Consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid,  Francisco Granados.

Morato, protagonizó al poco de ser elegido concejal una de las historias más tontas de la política local de este municipio y de la región. En el mes de julio, su partido procedió a elegir al coordinador regional, puesto para el que la misma Rosa Díez, "designó" a Manuel Lindo (hermano de Elvira, la autora de Manolito gafotas).  José Luis Morato, que no "rosato", es un poco fantasma, como se dice en el argot coloquial , y tiene un  ego tan grande que no le cabe en los polos fucsia;  ni corto ni perezoso, se transformó como hiciera el socialista Tomás Gómez, en el nuevo "invictus" de los descamisados rosas de Getafe y se autoproclamó candidato. Para publicitar su candidatura montó un grupo en Facebok al que "invitó" a la fuerza como amiga, entre otros, a la mismísima Rosa Díez. La reacción no se hizo esperar. La mandamás magenta le incriminó su acción y le exigió publicamente que retirara su nombre del grupito de amigos de Morato. Y eso, como lección para las futuras generaciones políticas, es desautorizar a un pésimo político. Al final, Morato se esfumó y  Manuel Lindo ganó las elecciones primarias co 59 por ciento de los votos, sin que la nota de prensa de UPyD nobrase siquiera al edil getafense.


El boletín político de UPyD

Esas viejas historias de pagos del grupo de concejales del Partido Popular y su calificación jurídica y los desatinos en la corta historia política de Morato, vienen a cuento con la moción presentada por UPyD para eliminar el Boletín Informativo (o publicitario, según lo mire el gobierno o la oposición) del Ayuntamiento de Getafe. Y sépase o téngase por aclarado, antes de seguir con el artículo, que somos parte interesada como adjudicatarios municipales de la distribución y reparto de ese medio de comunicación municipal, con todos los requisitos necesarios, clasificaciones y, lo que es casi más importante, por precio: hasta un 40% más baratos que los precios de licitación según el concurso que a tal efecto se convocó en su día; lícita nuestra actitud, no lo dude nadie, en la defensa de los trabajadores que conforman la plantilla de esa empresa, sin que pueda atribuirse, como intentó en el pleno municipal de ayer, día 2 de noviembre de 2011, el portavoz de ese grupo político, José Luis Morato al atribuir a el buzon.es, o a su editor, intereses espúrios o bastardos. Nada de eso. Intereses muy claros que vamos a defender sin la hipocresía de la que hace gala el portavoz de la formación magenta. Y no quita, siendo parte interesada, para que si se hubiera suprimido o se hubiera dilatado su periodicidad podamos criticar la moción o, incluso, la decisión. Estamos en nuestro derecho, como periodistas, industriales o, simplemente, como ciudadano. Incluso pensamos, en serio, que el Boletín de Información Municipal debería ser quincenal. ¿O no? ¿No es necesaria la información puntual a todos los vecinos y no solo a los expertos en redes sociales como lo es el edil de UPyD?

El caso es que José Luis Morato, uncido por una falsa aureola de político honesto y austero, anunció su intención de “cargarse” el Boletín municipal mientras que, a la misma vez, editaba y repartía en el pueblo un Boletín político de UPyD en el que se mezclaban informaciones relativas al grupo de concejales de esta formación política con publicidad nacional de su partido, aludiendo a sus propuestas sobre materias que están fuera de la competencia de los ediles y del Ayuntamiento. Este boletín político se ha pagado con fondos públicos; con fondos de la misma naturaleza que los que se destinan en los presupuestos municipales a obras, cultura o al mantenimiento de los parques y jardines, a los que es tan aficionado por su manía de meter ahí a sus contrincantes o enemigos. Él sí se ha metido en un parque estupendo, casi un lodazal, un terreno plagado de arenas movedizas. 

A nuestro entender, la figura que se tipifica como malversación de caudales públicos, se podría ajustar (presuntamente, mientras no lo dictamine un juez) a lo que ha hecho UPyD de Getafe al incluir publicidad nacional de su partido en un boletín que, como diría el ciudadano de a pie, pagamos todos. Los que le han votado y los que no. Eso se llama, cuando menos, hipocresía.
¿No será, incluso, comedia, doblez, mojigatería y falsedad? ¿No serán los concejales de UPyD los que tienen intereses bastardos? ¿No tienen, además de un sueldo que supera los 60.000 euros –que para broma ya está bien-, intereses en empresas inmobiliarias? ¿No podrían rebajarse su sueldo, al menos un 40%, antes de tocar el sueldo y el dinero de los demás? No hace falta que se justifiquen en que los demás no quieren; no es imprescindible ¿Porqué no publican, en aras a la famosa trasparencia que preconizan, las empresas inmobiliarias en las que tienen intereses? Eso sí, basta con que lo hagan en su página web para ser consecuentes con su filosofía de austeridad. ¿No creen que al portavoz de UPyD debería de retenérsele parte de su sueldo cuando se desplaza o se marcha a congresos y ferias relacionadas con su actividad privada, como pasa en todas las empresas de este país? Ahí también ahorraríamos unos eurillos ¿No sería conveniente que fuera igualándose con el pobre concejal redero de Calpe, y visto lo visto, en la Ley o leyes, solicitara al Pleno compatibilizar su trabajo en las empresas en las que participa y tiene intereses con su tarea como edil liberado a tiempo completo? ¿También desconoce la Ley? Pero no le exime de su cumplimiento ¿No será que vive, de manera política, felizmente en la ilegalidad? Vaya, vaya, vaya… A lo mejor es el momento en que el resto de grupos políticos no le consientan esa “picaresca” (más de uno diría golfada) de cobrar a tiempo completo del Ayuntamiento de Getafe y dedicarse a sus negocios privados. Y además el portavoz de UPyD de Getafe, Morato, tan engreído, cargante y ridículo, lo publica en el facebok ese. Y es que además de ser tonto, todavía se puede ser más, un tonto público.

El tiempo dirá cuántas falsedades más nos quieren hacer ver, o creer, estos dos predicadores o apóstoles mesiánicos de “ la verdad magenta”. Tiempo al tiempo.

8 de junio de 2011

La traición del conseguidor

Tratamos, amigos, leales o desafectos y desconocidos lectores, de la política llevada a su forma más chapucera y ridícula. Mezclamos, alrededor de la mesa, ingredientes básicos en un menú que se pretendía secreto a base de tajadas gordas, como siempre urbanísticas, aderezadas con acuerdos políticos, mentiras y traiciones. Es la política a los modos y maneras de siempre, hecha por los mismos políticos y el mismo  oscurantismo de siempre. Nada cambia. Es imperturbable. Antes de coger el acta de concejales electos, dos de los que serán ediles getafenses juegan  a los pactos, a la vida y a la muerte política de Pedro Castro, con permiso y la anuencia de la omnipresente y omnipotente dama de hierro del Partido Popular madrileño, Esperanza Aguirre.

La cita, gastronómica, urbanística y política, tiene lugar en el territorio natural de Juan Soler-Espiauba, en el barrio de Salamanca, en uno de los lugares preferidos de la derecha pija madrileña (marisquería Restaurante Ponteareas. Claudio Coello, 96). Es miércoles día 1 de junio y es la hora de comer. Están convocados, a iniciativa de las más altas instancias del PP regional y de la Comunidad de Madrid y asisten, claro está, Francisco Granados Lerma, vicepresidente de la Comunidad y hombre de confianza de la presidenta regional, Juan Soler-Espiauba Gallo, candidato a ocupar la alcaldía de Getafe el próximo sábado día 11, José Luis Morato Gómez, cabeza de la lista que UPyD presentó en las pasadas elecciones municipales y concejal electo, y … tachán, ta-ta-tachán, tararííí...

... Angel Torres, sí señor, presidente del Getafe C.F. y hasta el pasado día 22 de mayo, hombre cercano, antiguo lancero y defensor del honor del alcalde de Getafe, casi amigo [digámoslo así] y conseguidor del urbanismo local. Casi nada. Es el primero, y más notable, de los personajes que se han cambiado la americana progresista, hombre presuntamente de izquierdas de toda la vida, para enfundarse la chaquetilla celeste. Es obvio que tenía alguna en el armario: no hay que olvidar que Torres es el presidente del club de fútbol conocido en toda España como el equipo azulón. Del azulón al azulete hay un matiz tan imperceptible como el hilo de la ambición [u hormigón], el mismo que conduce, antes o después, a la traición. Además, es un antiguo conocido, amigo [digámoslo así], de Francisco Granados desde que ambos coincidieron en el municipio de Valdemoro, donde uno era alcalde y el otro regentaba un bingo.

Como imaginan todos ustedes, la reunión tiene la importancia que requiere el puesto que se rifa, la alcaldía de Getafe, y el suculento botín. No sólo por los personajes presentes sino porque está santificada gracias al iphone del vicepresidente por la mismísima Esperanza Aguirre. Cualquier acuerdo al que lleguen los presentes se convertirá, a pesar de su carácter secreto, en compromiso fiel, de obligado cumplimiento por las partes. ¿Cómo nos hemos enterado de la noticia? ¿Cómo? Nos enteramos y punto. Las fuentes en este tipo de noticias son secretas, al igual que la intención de los cuatro comensales de mantener oculta la reunión. Evidentemente alguno de los cuatro, o incluso la misma presidenta, de espíritu y teléfono presente, largó más de la cuenta para que nos llegara con tanta nitidez; alto y claro. Uno habla con su mujer, con su mejor amigo. ¿No recuerdan el chiste del que naufragó en una isla desierta con una famosa modelo... Y no había nadie cerca, amigo o desconocido, a quien contar las hazañas amorosas que se producían en la arena de la playa. Es terrible. Decidir el destino y el futuro de una ciudad como Getafe y no poder presumir de ello con tu novio, con tu mujer, con tu mejor amigo... Ah,.. las fuentes informativas, los bocazas y el secreto profesional.

Sin embargo, sí tendremos que desechar a algunas de las que podrían ser fuentes fidedignas de esta noticia. La reunión tiene que ver en su esencia más con la traición que con los negocios que se intercalan entre gambas, nécoras y cigalas. Principalmente dos.

En primer lugar hay que destacar, como presunta fuente informativa, a  la otra edil electa de UPyD, Esperanza Fernández Acedo. El problema de esta suposición es que, ante las preguntas del periodista del elbuzon.es, manifestó su desconocimiento sobre la reunión. Pero ¿cómo? Ya es suficientemente grave que, a falta de diez días para que se constituya la nueva corporación, uno de los grupos se lance, cuesta abajo y sin frenos, a una reunión de este carácter. Malo e imprudente es que asista uno sin el conocimiento ni el consentimiento de la otra edil, el cincuenta por ciento de la representación magenta en el Ayuntamiento de Getafe, pero peor es que se atreva, tan novato e ignorante como está demostrando ser en esto de la política, a mezclar apoyos políticos con negocios urbanísticos, sin conocimiento de la otra edil ni de la dirección regional [y mucho menos nacional] de UPyD. Y lo más grave de este triste asunto, el de la traición, es que no le han manejado ni manipulado. Ha ido con prontitud, feliz, encantado con su papel de tonto útil, casi corriendo a la cita con el veneno que se servía entre tanto marisco exquisito. Una trampa para animales estúpidos.

No lo tiene fácil el líder regional de UPyD, Luis de Velasco, ya conozca o ignore la reunión,  para negar que su partido está pactando [ha pactado] con el PP regional algo más que los cargos de la mesa de la Asamblea regional. José Luis Morato  había manifestado su oposición a las subvenciones que otorga el Ayuntamiento al Getafe CF y había hecho público que el Consejo Local de UPyD estaba en contra de la nueva Ciudad Deportiva del Getafe CF que quiere promover Angel Torres. A veces se está preso de las hemerotecas y del mismísimo google. Da la sensación que tras la comida ha empezado a cambiar de idea, claro. No hay nada mejor para el espíritu y el diálogo que  el olor de unos ricos berberechos de las rías, unas buenas almejas  o unas gambitas blancas de Huelva.

Si en la reunión solo se hubiera hablado de política, no se hubiera puesto sobre el mantel la ventanilla del urbanismo local, podríamos pensar, incluso, que se trata de un descuido de Morato, de una torpeza propia de la impaciencia que consume a un político que odia a Pedro Castro, desde posiciones personales enconadas (?) y que expele sin pudor cada vez que abre la boca. José Luis Morato, como apuntamos en la anterior entrada, ya fue candidato del PP en las elecciones de 1991 mientras militaba en Nuevas Generaciones, la cantera política del Partido Popular.

José Luis Morato Gómez ha manifestado esta semana en declaraciones al periódico local Al cabo de la Calle, como resumen de su actitud política, que bien podríamos calificar de esquizofrénica, que “una cosa es nuestro espíritu progresista, dónde nos podemos encontrar ideológicamente, y otra diferente nuestro compromiso con los ciudadanos”. ¿Será eso lo que quería manifestar en la reunión de la marisquería donde se ha pactado el fin de Pedro Castro? El mensaje, al que se adhiren los participantes de la reunión, no se limita exclusivamente a jubilar al que durante 28 años ha sido alcalde de Getafe, sino a laminarle política y socialmente, a aislarle, jubilarle y a pasar una página un tanto indigesta para el gobierno regional, un hueso duro. Esperanza Aguirre, que es muy lista, más casi que los cuatro juntos que se reunieron, más que el hambre si se puede, sabe que solo los enredos que han provocado sus acuerdos en la Asamblea regional con IU y UPyD no serán suficientes para mantener la alcaldía de una ciudad como Getafe. El problema es que ha mandado a un figurín, inexperto en política local, a bailar a la casa del trompo. ¡Hay que laminar a Pedro Castro! Además, Tomás el mentirosillo nos ayuda con sus salidas de tono y sus rabietas de niño malcriado.

El otro personaje víctima de la traición por la comida de Ponteareas es, no podríamos dejarlo de lado, aunque  apenas pinte nada en esta historia como en los cuentos y leyendas de ausentes, es -decíamos- Francisco Felipe González Gervaso, más conocido como "el Lechero". Promotor, constructor y editor del periódico Al cabo de la Calle, se ha gastado en los últimos meses una fortuna, calculamos entre dos y tres  millones de euros, apoyando descaradamente a los candidatos del PP en la zona sur madrileña y en especial a los de Getafe; primero a Carlos González y luego a Juan Soler. Sin  publicidad en los medios, ni interés alguno por ella. Y esperaba a cambio, precisamente, cambiar el color de los alcaldes, teñir de azul el llamado cinturón rojo hasta el pasado 22 de mayo, y obtener -como premio- el cargo de nuevo conseguidor urbanístico. ¡Quién iba a pensar que Ángel Torres, el último favorito de Pedro Castro, se le iba a adelantar y se colocaría sigilosamente en la primera posición de la famosa ventanilla que parte y reparte el bacalao! Hoy, a punto de que Getafe estrene nuevo alcalde y que su “apuesta ” por Juan Soler se haga realidad y, por tanto, llegue el momento de recoger los beneficios, se queda con cara de tonto, casi en tercer lugar, viendo esfumarse el puesto al que aspiraba. Pues no, va a ser que no, por allí mismo se coló Ángel Torres con su chaqueta azulilla para quedarse con las prerrogativas, atributos y regalías. Y casi también se le adelanta hasta la “mosquita muerta” del candidato de UPyD al que tanto ha promocionado y que ahora empieza a rebajar en su valoración personal, pública y periodística. Morato tampoco le necesita, le ha dejado atrás aireando sus modos de nuevo concejal decisivo, no bisagra, sino pieza clave -piensa él- de la nueva arquitectura social del municipio. Así, Felipe González es quizás el personaje, tras Pedro Castro, más perjudicado por la famosa comida de Ponteareas. Una reunión que se va a hacer más famosa y mítica que la foto de las Azores. Él, evidentemente, tampoco es la fuente informativa. Ni siquiera sospechaba que el nuevo PP local le haría de menos tan pronto.
La manera de afrontar la noticia de la reunión no tiene desperdicio y desvela las mentiras tejidas en torno a la comida. José Luis Morato ha asegurado que fue a la comida invitado por el PP y, para justificar que ni estuvo invitada ni se enteró su compañera en la futura corporación, ha manifestado que los del PP le dijeron que fuera solo “porque no se fiaban de Esperanza Fernandez". ¡Sí señor! Eso es lealtad; a los compañeros de partido, y, por qué no decirlo, al propio partido que le ha llevado hasta el Ayuntamiento. Eso, diríamos sin recovecos, es poner los cuernos en toda regla. A sabiendas. Pero bueno, eso ya se veía… la cabra tira al monte. José Luis Morato, por fin, y para arreglar el desaguisado, ha manifestado que sí se habló de urbanismo y, preguntado por la asistencia de Ángel Torres, aseguró que “no podía confirmar ni desmentir su presencia en la comida”.  Al menos parece que es discreto. O tonto.

Por su parte, el gabinete de prensa de Juan Soler ratificó la información sobre la comida y puntualizó que en ningún momento se habló de urbanismo (uno de los dos, Soler o Morato, miente) y que no podían confirmar ni desmentir la presencia de Ángel Torres en la comida. Menuda coincidencia tan extraordinaria. Dos políticos, hablando de la presunta presencia de alguien que los acompañaba, o no, dicen, no niegan su presencia ni la aseguran, dicen al unísono, repetimos, que “no pueden confirmar ni desmentir al cuarto comensal”. Serán ellos, o nos toman por estúpidos, estos políticos mentirosos y descerebrados…  A Ángel Torres, le importa un pepino (si es que todo está contra ellos, pobre verdura) si el mundo piensa o sabe que miente o dice la verdad. El no tiene que dimitir de nada si se comprueba que estuvo, como bien han confirmado con esa tontería que han dicho los dos presuntos políticos.

Efectivamente, en la reunión, como asegura José Luis Morato (tiene más miedo a mentir) aunque oculte cosas, sí se trató del urbanismo. Fútbol, urbanismo y política. Entre los temas urbanísticos, cabe reseñar las dos operaciones que propone el presidente marxista ladrillista: John Deere y la ciudad Deportiva del Getafe CF. A José Luis Morato ya no le parece mal eso del pelotazo del "pirri" . Habrá que anunciarlo, en todo caso, después del verano. Al igual que la subvención. Todo a su tiempo. Ángel Torres se  arrogó la representación de John Deere para su recalificación, urbanización y repartición. Ahora va a demostar a Jesús Neira quién es el que manda en la plaza. Su lancero anda vocendo y anunciando  por las esquinas la buena nueva. El que manda es Ángel Torres. Los lobos andan repartiéndose el botín antes de cazar la presa.

Menudo potaje que hay en el menú del día. El aroma del marisco y del laurel empieza a confundirse con el olor putrefacto de los siempre oscuros y malolientes negocios urbanísticos de los políticos. ¿Para eso quiere José Luis Morato echar a Pedro Castro y, así,  cumplir con su rabieta particular? ¿Para sustituir a un mentiroso por dos? ¿Para que los negocios urbanísticos sean  cosa de Angel Torres y de las grandes empresas que acuden como hienas al olor de algún negocio oscuro? ¿Así pretenden cumplir el programa electoral de UPyD? ¿Esta es la luz y taquígrafos que prometía el candidato del PP, Juan Soler, para los asuntos urbanísticos del municipio? Parecen mentiras electorales. Otras más que caen de la boca de políticos mentirosos al saco de la desilusión.

Esperanza Aguirre ya había bendecido y dado conformidad a los acuerdos y compromisos a los que se llegase o ¿no? en esa disparidad de intereses confluyentes. Siempre y cuando se lamine a Pedro Castro. Hay un odio primitivo, casi secular, arraigado en el alma, ideológico y personal contra el viejo alcalde. Le temen y no le quieren ni siquiera como jefe de la oposición, que ya sería suficiente humillación para el que no ha sabido mirar a su alrededor y ver a los traidores, a los chupones, a los aprovechados, a los corruptos, a sus adversarios, …


Las empresas de Morato
 
José Luis Morato, uno de los dos ediles que ha conseguido el partido de Rosa Díez, asegura dedicarse a la logística a través de sus empresas. Además de impartir cursillos sobre esta materia, ha colaborado junto a otros autores en un libro sobre el tema publicado por la editorial técnica Mc Graw Hill.
Cuatro de las empresas en las que participa José Luis Morato,  de manera mayoritaria o exclusiva, están domiciliadas en dos en Sevilla, dos en Jerez de la Frontera  y una en Getafe. El capital social  de las cinco empresas en las que participa es de 287.300 euros, de los cuales han depositado (la mayoría él) 241.000 euros.

Las sociedades domiciliadas en Andalucía  son Develop Logistics Solutions SL, Aires del Atlántico, SL, Logística a la Hora, SL y Delta Logística Asesores, SA. La empresa "cabecera", Boreal People &Partners, SA., está domiciliada en su casa de Getafe. Casi todas  tienen en su objeto social "la compraventa, arrendamiento, intermediación y explotación de todo tipo de bienes inmuebles...". quizás el punto fuerte de su facturación hasta que la crisis ha mandado a la porra la intermediación inmobiliaria, la urbanización y hasta la logística.

Lo más llamativo de los datos que figuran en el registro mercantil es que no presenta las cuentas al registro mercantil;  en  algunas de ellas desde el año 2007 y en  otras desde el año 2005; ninguna ha completado los depositos de cuentas obligatorios hasta el año 2009.  Poco antes de las elecciones municipales de este año, en marzo y abril, ha depositado las cuentas de los ejercicios de los años 2006, 2007 y 2008 de  su empresa de referencia, la domiciliada en Getafe.  Realizar los depósitos de cuentas en los correspondientes Registros Mercantiles es a de una obligación (Reglamento del Registro Mercantil y Ley de Sociedades) que tienen todas las empresas activas constituidas en el territorio nacional y que José Luis Morato incumple en todas las empresas de las que es administrador. ¿Oculta datos que no puede explicar como cargo público? ¿Es solo negligencia?... El tiempo dirá

Pero lo cierto es que no va poder presumir de eficiencia ni de ser un gestor aplicado y diligente con la normativa mercantil. Un desastre, más bien. ¿Y así, con la falta de trasparencia que rodea a  lo suyo, piensa que podría administrar también nuestros dineros?  Empezamos a tener dudas, dudas razonables, de la propuesta de UPyD; de momento, sólo en Getafe.  ¿Esta es la gente magenta? Pues, nosotros sí lo sabemos, así sabemos que no somos...

27 de marzo de 2011

Encuestas y mentiras estadísticas

El pasado día 29 de enero el BOE publicaba la Ley Orgánica 28/2011 por la que se modifica la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, de Régimen Electoral General (LOREG). La nueva Ley modifica de alguna manera los plazos para hacer publicidad y propaganda electoral, prohibiéndose desde el próximo día 29 de marzo, fecha en la que se publicará la convocatoria electoral, hasta el inicio de la campaña, intentando evitar de esta manera la precampaña. Lo único que ha conseguido esta reforma ha sido adelantar las campañas de imagen y publicidad, concentrar las inauguraciones y no impedir que las obras sigan, que se sigan acabando y que los gobiernos locales puedan seguir visitando esas actuaciones, incluso al momento de ser acabadas y hacerse la foto. También se limita la publicidad institucional en prensa, radio y televisión, aunque deja  –sin saber muy bien cómo puede controlar ese fenómeno- sin regular la que se difunde a través de internet, la red de redes, el resto de redes sociales, incluso las redecillas, blogs, videos virales, etc.. Ya se sabe, quien hace la Ley hace la trampa.

Se supone que el legislador ha tratado, con la modificación de la Ley Orgánica, de eliminar el periodo de precampaña electoral y evitar una saturación de contenidos publicitarios, de gasto, la mayor parte de las veces superfluo, aunque parece que esta primera convocatoria ha derivado en todo lo contrario.

Así, el otro día, una vecina se quejaba de la careta del candidato del PP a la alcaldía de Getafe que había embuzonado esta formación. Al diseño carnavalesco de la careta, en cartulina couché, troquelada con la forma y el tamaño, incluso con la parte trasera, reproduciendo innecesariamente, casi obscena [por su coste, sobre todo] el occipucio y el cabello que aún crece en esa parte de la cabeza de Juan Soler. Parece un gasto que contradice  las mismas propuestas que preconiza el propietario de la cara de la portada en el interior, de reducir y restringir los gastos innecesarios en el ayuntamiento, aplicando políticas de austeridad; no solo hay que proponerlo; hay que, debe, además de cumplirlo, parecer que se hace. Aunque ya saben, sufridos lectores, aquello del predicador y el trigo,...  Es penoso el derroche de dinero. Da igual que nos quejemos; ellos, los políticos, van a su bola, aunque ello signifique, siempre, gastar sin pudor ni vergüenza el dinero que no es suyo. Si no se le conoce es porque lleva apenas dos meses corre que te corre por las calles del municipio. No parece que la solución sea folletos carísimos y horteras. ¿Quién decía el otro día que había visto a dos jóvenes, agarrados de la mano, bailando con las caretas? Es para tomárselo a chufla.

La modificación de la Ley también recoge la prohibición de difundir encuestas los últimos cinco días de la campaña electoral. Durante esta semana ha empezado a sonar la pólvora de las encuestas electorales en Getafe, que podrá llegar , tirando petardos y cumpliendo la Ley, aunque sean mentira, manipuladas y de muchos colores, hasta la misma semana de las votaciones.

Casi a la misma vez, coincidentes en su aparición pública, el periódico de [Francisco] Felipe González [Gervaso], Al cabo de la Calle, y el de Raúl Heras Planells, Crónica de Getafe, han difundido sendas encuestas sobre la intención de voto en el municipio de Getafe. Ambos editores, convinieron igualmente en encargar sus respectivas encuestas a la misma empresa de estudios de mercados y demoscopia, en este singular caso y sincronía, a Sigma Dos. O, simplemente, cosa ya de por sí extraordinaria por los resultados que ofrecen, es  la misma.

La que publica Al cabo de la Calle contiene algunos errores de bulto que, en un primer vistazo, achacamos a la inexperta redacción. En los datos del semicírculo de la tarta interior, los que corresponden al año 2007, la portada de la publicación, al igual que en su interior, le adjudica a UPyD un porcentaje del 1,2 por ciento de los votos. Lo cierto es que UPyD, “la marea magenta”, no estuvo presente en las mesas de aquella convocatoria. Sin embargo, la responsabilidad del error no se debe atribuir en primera instancia a unos despistados periodistas o a un director desconocedor de la realidad getafense. El error es de la empresa encargada del sondeo, Sigma Dos. Aunque el periódico, el director y la redacción, certifican  su desconocimiento del municipio, la propia empresa demoscópica ha reconocido su error por teléfono, a nivel particular, asumiendo la responsabilidad del gazapo. Parece que el medio seguirá concatenando más rectificaciones de las recomendables en un medio de comunicación serio. Lo lamentable, seguramente desvirtúa su validez, es la ausencia de datos de la cuarta opción con más votos en los anteriores comicios, la candidatura de Vientos del Pueblo, con un 3,8 % de los votos emitidos válidos. Esa omisión, posiblemente, condiciona los resultados de la convocatoria que pronostica; y además con un daño en la imagen de Vientos del Pueblo, difícil de subsanar. Eso es, claramente, manipulación. Parece difícil que una opción que contó casi con un cuatro por ciento, no aparezca, en la conjetura ni siquiera con un 1,2 por ciento en la intención de voto.

UPyD se presentó por primera vez en las Elecciones Generales de 2008, recibiendo en Getafe [Rosa Díez] el 3,45 % de los votos emitidos; a nivel nacional, sí fue del 1,2 por ciento de los votos. No parece increíble la intención de voto que le atribuye para los comicios del próximo día 22 de mayo, incluso podría ser algo mayor. Lo que resulta, claramente increíble, es el resultado que Al cabo de la Calle atribuye a los dos partidos con mayor representación. El periódico, claramente pro PP, propiedad del constructor Felipe González, sugiere con su vaticinio o presentimiento un terremoto electoral; el que recibía un 36,4 % de los votos pasaría a tener un 43,7 % y el que tenía un 44,2% se quedaría en un 36,4%. Es curioso. Hablando siempre, está claro, de intención de voto. Un vuelco espectacular que bien  podrían parecerse a los que resulten de la desigual lid entre Esperanza Aguirre y Tomás Gómez en la demarcación electoral de Getafe. A pesar de su margen de confianza del 95,5 por ciento y del margen de error de “solo” el 3,5 por ciento. Todo muy técnico; pero... con indicios de falsedad, a lo mejor no intencionada. Pero falsedad.

La encuesta del periódico Al cabo de la Calle ha suscitado diversos comentarios en el pueblo. Al parecer su editor, promotor y constructor, ofreció a otros medios compartir la encuesta, que le había costado –según iba diciendo- unos 10.000 euros; incluso se atrevió a ofrecérsela al Getafe Capital , claramente de tendencia pro PSOE, por la mitad de ese presunto coste y que rechazó la propuesta no sin cierta sorna. A la vista de la negativa del periódico de [Paulino] Jesús Prieto de la Fuente, Felipe González se decidió a ofrecer la encuesta, casi a precio de saldo (4.000 euros), a otros partidos políticos con buenos resultados como PP, IU o UPyD. Lo cierto es que el único que pudo haberse interesado por asumir o compartir el coste del sondeo era el gran beneficiado de los datos, el candidato del PP, que en esos mismo días –se rumorea- tuvo un altercado de cierto nivel sonoro en una sucursal de un céntrico banco al pedir que adelantaran los fondos que regularmente transfiere el ayuntamiento a los grupos municipales. A lo peor, la encuesta y la careta la hemos pagado todos.

Sin embargo, lo que realmente confirma nuestras sospechas de manipulación, ya sea por parte de Sigma Dos, o de alguno de los dos medios de comunicación citados, es el propio sondeo que también difundía esta semana el periódico Crónica Getafe y del que se pueden leer en la ilustración el adelanto que ofrecía en su portada y que -según anunciaba el propio medio-, ampliará la próxima semana. Lo extraordinario de los resultados no es que sean radicalmente diferentes, posible y casi habitual cuando se habla de sondeos políticos, sino que ambos hayan sido cocinados por la misma empresa: Sigma Dos.

El sondeo realizado para el Crónica, que se difundía en la portada de su número del pasado día 22, otorga al Partido Popular una ventaja sobre el Partido Socialista de, atención, “un punto en intención de voto” (1%). Que sepamos, y si no cogemos una calculadora, de un 36,4 a casi un 43,7 van más de siete puntos porcentuales. Esta versión de la encuesta, desconocemos si ha sido confeccionada por el mismo equipo técnico de la empresa Sigma Dos que la otra, asegura que la imagen de los dos partidos, por parte de los encuestados, se diferencia en una cifra realmente cercana y atrevida: ¡¡¡cuarenta centésimas!!! Los ciudanos otorgan la misma valoración al PP y al PSOE. Una precisión, fuera del calibre técnico del sondeo, que sobrepasa con creces el nivel de confianza y el margen de error de la encuesta.

El sondeo realizado para el Crónica de Getafe, incluso, llega a realizar valoraciones sobre los candidatos. Se supone que la valoración del candidato del  PP pasará, antes de su calificación, por su grado o nivel de conocimiento público. En cuanto al actual alcalde, Pedro Castro, 40 por ciento de los encuestados califica su labor de buena o muy buena" y, hasta un 35 por ciento más, la considera "regular". Resumiendo, el 75 por ciento de los vecinos aprueba la gestión del alcalde, aunque sea "raspando". Parece difícil augurar unos resultados tan malos, teniendo ese nivel de aceptación.
 
Esto sí que es mala pata, que a la misma empresa de estudios de mercado le den resultados tan distintos hablando de lo mismo, preguntando lo mismo, con el mismo universo y,  encima, con esa presunción de exactitud, marca consolidada y certificados de calidad. ¡Como para confiar!


En la tabla inferior, hemos concentrado los resultados, con porcentaje y número de ediles,  de los comicios municipales en Getafe desde que Pedro Castro se presenta como candidato a la alcaldía. Los datos históricos, redondeados para su inclusión en la tabla, se pueden consultar en el Ministerio del Interior.

Si confeccionamos una curva que represente la trayectoria de los partidos con puntos suficientes para elaborar el gráfico, obtendremos una proyección que, a salvo de la influencia de otros factores como el tirón de la presidenta regional Esperanza Aguirre o el desmoronamiento del PSOE que protagoniza el presidente Zapatero, podríamos tener otros datos igualmente creíbles, o más. En general los ciudadanos [un buen número] distinguen entre el voto nacional, el regional y el local. No tiene nada que ver. Y así ha sido histórica y estadísticamente. No hay, como es evidente, razón por la que no pueda pasar. Mayores y más asentados mitos se han caido en lo que llevamos de siglo. Pero no es fácil [ni agradable] pensar en un color homogéneo, dominando el gobierno central, tintado el regional y en el ayuntamiento. Sea azul, o rojo, parece absolutamente gris.

Nuestra predicción, basada en datos reales históricos y en la proyección final de la curva, la tendencia o inercia, no es más mentira ni más verdad que las otras; tómese como otra adivinación, otro pronóstico, una conjetura, un augurio, una apuesta, una... "porra". En el gráfico faltarían los resultados, por la ausencia de puntos de inflexión históricos, de UPyD y de Vientos del Pueblo. Les asignaremos, con el mismo certificado de verosimilitud, un 4,8 y un 2,3 por ciento, respectivamente de los votos emitidos. Pero, ya saben, los resultados, el próximo 22 de mayo; hasta entonces, felices encuestas, sondeos y mentiras. ¿Y la publicidad?