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17 de abril de 2008

El enemigo invisible

Los expertos aseguran que en los últimos años la radiación electromagnética que recibimos los ciudadanos ha aumentado millones de veces por culpa de las nuevas tecnologías. Un número cada vez mayor de ondulaciones de distintas frecuencias inundan las calle de nuestro entorno urbano, impactando como dardos indiscriminados, rebotando y colándose en los domicilios particulares sin permiso, como un enemigo invisible, silencioso, no deseado.

Desde hace años, los colectivos ciudadanos, asociaciones vecinales y organizaciones ecologistas exigen a las distintas administraciones que regulen este fenómeno que ha empezado a desbordarse. La incapacidad de las administraciones central, autonómica y local para dar respuestas convincentes a las preocupaciones y miedos de los ciudadanos es alarmante. Son muchos los ejemplos de zonas o municipios donde los vecinos han conseguido forzar, con movilizaciones o denuncias, la regulación su desmantelamiento. Es antigua, igualmente, la reclamación a las administraciones locales para la elaboración y aprobación de ordenanzas que regulen la instalación y funcionamiento de las antenas de telefonía móvil.

Las plataformas ciudadanas vienen exigiendo cada día con más urgencia y preocupación la confección de estudios radioeléctricos y epidemiológicos, así como la extrapolación de los datos obtenidos para la confección de los correspondientes mapas; sobreponiendo uno y otro, el técnico y el sanitario, obtendríamos una visión clara de la influencia de las ondulaciones, el carácter más o menos maléfico y su incidencia en la salud de las personas.

Casi nadie pone en duda que la radiación electromagnética, tanto la de baja frecuencia producida por las líneas de alta tensión como las microondas producidas por las antenas de telefonía móvil o los propios terminales, tienen una incidencia negativa en la salud de las personas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura en su web que las emisiones electromagnéticas son "un posible carcinógeno humano". Sin embargo, en términos generales, los estudios científicos que sirven de base para las recomendaciones oficiales e informaciones tanto sanitarias como de márquetin o mercadotecnia que llegan al ciudadano, ofrecen resultados confusos en función de la empresa que paga el estudio o del patrocinador de la entidad que lo encarga.

La mayoría de los estudios, incluso los que no concluyen en el carácter perjudicial de la radiación electromagnética, confirman los tremendos "efectos térmicos" debido a la absorción por el cuerpo humano de la energía emitida por las microondas; una sensación que se puede comprobar fácilmente, incluso con el uso de los propios terminales telefónicos; una larga conversación puede llegar a producir efectos "caloríficos" sobre la oreja y la piel cercana al contacto.

Se pretende, desde las empresas comercializadoras del servicio de telefonía y de algunas instituciones irresolutas, desmentir o minimizar los daños a la salud con la única excusa de la ausencia de datos científicos que prueben los daños. ¡Qué terrible ocasión perdida para ser prudentes con lo desconocido, ignoto o no demostrado científicamente! Y sobre todo, respetuosos con el principio consagrado en la Constitución de la inviolabilidad del domicilio. Cada día son más frecuentes las sentencias judiciales que, ratificando el principio constitucional de la inviolabilidad del domicilio, se pronuncian contra la inmisión no autorizada de la radiación electromagnética y otros monstruos invisibles como el ruido o la contaminación, incluso la odorífera.

Cada día llegan más estudios en los que se comprueban los riesgos de la radiación electromagnética para las partes más sensibles del cuerpo humano como el cerebro o las terminaciones nerviosas, y las posibles alteraciones en la molécula de la vida, el ADN y la secuencia genética que representa, las perturbaciones en la actividad eléctrica del cerebro o los cambios en los procesos enzimáticos. Van mucho má allá de los daños psicológicos y sociales que producen el ruido o los olores.

Resulta evidente que las recomendaciones y límites de la emisión que llega a las personas están desfasados. España se acoge a las recomendaciones que hace la La Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP). Los límites que impone esa organización pueden considerarse absolutamente desfasadas desde hace años. Países como Italia o Suiza han reforzado y aumentado la protección a los ciudadanos.

En el año 2002 el Ayuntamiento de Getafe anunció la intención de estudiar el problema suscitado por el funcionamiento de estos "mostruos", incluso la de aprobar una moratoria en la instalación de nuevas antenas y en la ampliación de las ya existentes. Desde entonces nada, salvo la actitud firme y reivindicativa de los vecinos de la zona centro en lucha por el desmantelamiento de las antenas que desperdigan esa nube de emisiones fuera y dentro del domicilio de los vecinos.

Desde entonces, los responsables políticos de urbanismo y medio ambiente no habían vuelto a tomar iniciativa alguna; es ahora, seis años después, cuando el Ayuntamiento de Getafe acomete, "gracias" a las presiones vecinales, la redacción de una "Ordenanza Municipal reguladora de las condiciones urbanísticas de instalación y funcionamiento de infraestructuras radioléctricas".

El texto de la ordenanza disponible para cualquier interesado en la web municipal ha sido elaborado, creemos, por los propios técnicos del departamento de licencias del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Getafe, arquitectos o aparejadores, sin más preocupación por el tema que los que derivan de las condiciones de funcionamiento de cualquier actividad no contaminante y la escasa estética de las antenas instaladas sobre los tejados.

Es triste comprobar que en los diecisiete folios (impresos con letra de un tamaño tipográfico generoso) se repita hasta nueve veces lo importante de minimizar "el impacto visual". Lo importante es ocultar, minimizar, como dice el técnico municipal, "regular las condiciones urbanísticas, -como objeto de la ordenanza- a las que deben someterse la instalación y funcionamiento de infraestructuras radioeléctricas de telecomunicaciones en el término municipal de Getafe, a fin de que su implantación se realice con el mínimo impacto visual en el entorno urbano y rural". ¡Qué ignorancia, qué frivolidad y qué ligereza! Los Servicios Jurídicos y el departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Getafe deberían haber aportado y propuesto algo más. Incluso los técnicos de Urbanismo encargados del planeamiento podían haber entrado en consideraciones futuras que clasifiquen esta actividad presuntamente nociva para su inclusión en el Plan General de Ordenación Urbana.

La propuesta de ordenanza es simple y superficial, pero aún con ella, como instrumento básico, podrían los vecinos conseguir el cese y la desinstalación de algunas de las antenas más "impactantes" del término municipal como son algunas de las ubicadas en terrenos o tejados públicos, como la de la foto superior que "enfoca" las carísimas viviendas de la Tropic Costa desde el Polideportivo de Magallanes, la del Sector-3 junto a viviviendas y colegios, o la que se erige sobre la cubierta del Centro Cívico de San Isidro, por citar algunas.

Si el texto de la ordenanza es malo, pero útil en un primer momento para realizar alegaciones para su mejora o modificación, dentro del plazo fijado por la Ayuntamiento de Getafe (hasta el próximo 30 de abril), peor es la última declaración oficial del gobierno municipal sobre el tema de las antenas, realizada esta semana por su primer edil, Pedro Castro Vázquez, que asegura haber solicitado a la Comunidad de Madrid un "estudio epidemiológico". Pedro Castro, que además ostenta el cargo de Presidente de la Federación de Municipios y Provincias, ha insistido en que esa solicitud no responde a las dudas que pueden surgir sobre los efectos nocivos que este tipo de instalaciones pueden tener para la salud, sino para "sustentar nuestras afirmaciones que no existen riesgos para los vecinos de las calles próximas". Bonita excusa.

Esta nueva argucia provocará que el Ayuntamiento de Getafe, según anunció el alcalde, no aprobará ninguna nueva ordenanza sobre instalación de antenas hasta que no se realicen los citados estudios. Total, nunca. Somos muy escépticos en cuanto a que la Comunidad de Madrid aporte los estudios requeridos. Qué manera más bellaca de engañar, de nuevo, por enésima vez, a los vecinos. Según Pedro Castro, que se ha vuelto absolutamente liberal, la "mejor manera de quitar las antenas de telefonía de nuestro término municipal es que las comunidades de propietarios no las autoricen". Increíble.

La responsabilidad del urbanismo, de las normas de instalación y funcionamiento de las antenas de telefonía las "ha delegado", en nota de prensa, a las comunidades de propietarios. Penoso. El alcalde, en función de lo dicho por él mismo, debería retirar la autorización a las empresas suministradoras del servicio para la instalación en zonas públicas. Como excusa es lamentable; y patético, como discurso político.

¿Quién y cómo podría realizar el mencionado estudio epidemiológico que solicita nuestro primer edil en el caso probable que la comunidad lo tome a choteo "castrista"? ¿Quién trasladará los datos a un mapa técnico donde figuren las antenas de telefonía, la dirección en la que emiten y su potencia, las líneas de alta y los transformadores de media tensión, su nivel de radiación electromagnética; quién añadirá, de manera previsora, las emergentes zonas wifi del municipio para su seguimiento futuro?

Veamos algunas alternativas a la actitud burda y dilatante del alcalde de Getafe. Primera. Entre el año 2000 y el 2004 se diagnosticaron en la ciudad de Gijón siete mil casos de cáncer. Doce alumnas y alumnos de cuarto de la ESO del Colegio Ascensión de esa ciudad, dirigidos por su profesor de Física y Química, realizaron un completo estudio de investigación en el que se viene a relacionar la emisión de las antenas de telefonía móvil y su incidencia en las estadísticas sobre el cáncer y su ubicación, incluso en determinadas direcciones hacia donde apuntan sus rayos las estaciones base. El trabajo de los estudiantes no entra en opiniones ni apreciaciones subjetivas. El propio estudio las evidencia.

Segunda. Si los técnicos municipales no son competentes al efecto, ni tenemos un colegio con muchachos y muchachas tan aplicados como los de Gijón, podríamos pensar en una solución como la adoptada por el Ayuntamiento de Bañolas (Gerona) y la Universidad Politécnica de Barcelona con la firma de un convenio para la elaboración de un estudio previo a la redacción de la ordenanza reguladora de la instalación y funcionamiento de los monstruos de los tejados.
Nos gusta este último ejemplo como patrón o modelo ideal; y más en una ciudad que tiene un marcado carácter académico gracias a la Universidad Carlos III y que se verá reforzado con el asentamiento de la Universidad Politécnica y de la Universidad Nacional a Distancia; no olvidemos en el reparto al Hospital Universitario. Creemos que el ayuntamiento de Getafe debería seguir por el camino trazado previamente a las declaraciones del presidente de la FEM y aprobar la ordenanza con las sugerencias lógicas que aporten técnicos, juristas y vecinos en general, y que la misma incluya la firma de un convenio con las universidades getafenses para confeccionar un informe que retrate las diferentes aspectos de ese monstruo invisible y casi desconocido: urbanísticos, técnicos, jurídicos, sanitarios, etc..

Redactada desde la complacencia en los aspectos estéticos, el texto base de la ordenanza huye del fondo y la forma de un problema que suscita miedo en los vecinos; y casi con toda seguridad, enfermedades. Ni siquiera una referencia a la recomendación del Consejo de Europa para que las administraciones se rijan, en cuanto a los aspectos y consecuencias sanitarias, presuntamente desconocidas, por el principio de precaución al que se deben nuestros administradores y gobernantes cuando se habla de la salud. De nuestra salud. Esperemos que sea sólo un texto soso e incompleto y no sea el primer edil el que, con su nueva actitud, esquive de nuevo un compromiso con los vecinos; y, más grave, con su salud.

La nueva ordenanza ha de contemplar, siendo ello competencia municipal, quién lo duda, la calificación urbanística de los terrenos y ubicaciones donde pueden funcionar estas instalaciones especiales. Ha de fijar, y puede, la distancia que medie sin excusa entre los distintos emisores y las viviendas (nunca menor de 400 metros y por supuesto, nunca en los tejados de los edificios). Delimitar los "entornos sensibles", como colegios, guarderías, institutos, universidades, hospitales o residencias geriátricas, en los que esa distancia protectora aumente hasta un mínimo de 500 metros. Eso para empezar.

La futura ordenanza getafense, debe contemplar además, como su nombre indica el resto de infraestructuras radioléctricas, las radiaciones electromagnéticas producidas por las líneas de alta tensión o las emitida por los transformadores de media tensión que funcionan adosados a viviendas y las redes wifi.

En cuanto a los aspectos estéticos y la obsesión municipal por minimizar el impacto visual sugerimos, considerando lo expuesto anteriormente y las distancias a las zonas residenciales citadas, que se adopte el sistema de camuflaje "tipo árbol"; lo hemos visto en el sur de Portugal y en el norte de Madrid). Se trata de un poste terminado como si fuera un árbol entre cuyas ramas verdes se camuflan las pantallas emisoras de la antena. Un "monoposte" anti impacto publicitario en forma de pino, de ciprés o de palmera como la que ilustra estas líneas y que forma parte del paisaje de California. A gusto del técnico municipal de turno.

14 de marzo de 2008

El borracho y la cabra

Unos días antes de la manifestación que tuvo lugar el sábado 1 de marzo contra la gestión municipal acudimos a un acto organizado por Instituto del Sur, y su Cátedra de Flamenco, para homenajear a la generación del 27 con un concierto que contó con la presencia de un elenco de cantaores y artistas notables. El acto comenzó tarde; dos grandes filas de ciudadanos con invitación, y sin ella, confirmada la asistencia y no, se extendían a lo largo de la fachada del Teatro García Lorca. Era la hora de empezar con el cante y aún estábamos en la calle. Eso será el duende.

El numeroso público, paciente y deseoso de entrar al recinto, molestaba en parte, y sin pretenderlo, a las personas que circulaban por las inmediaciones de la estación de cercanías de Getafe Central. Pasada la hora, y a punto de entrar al teatro, el borracho que se tambaleaba por los alrededores de la aglomeración, atinó a llegar hasta nuestra posición, y haciendo un esfuerzo por expresarse con claridad y contundencia preguntó: - ¿esh.. es esta la cola de los cabreados, ...? Pues, ... me apunto, eh... Me pongo en la fila, eh... que estoy pero que muuy cabreado.

El pobre beodo, se alejó zigzagueando, cuesta abajo por la calle Ramón y Cajal, tras entender, no sin dificultad, que no era esa, precisamente, la concentración, manifestación o algarada que había oído, supuso que era o esperaba que fuese.

La anécdota, absolutamente cierta, viene a reflejar lo difícil que es sustraerse a los últimos acontecimientos y manifestaciones que han sucedido en esta capital del sur. Se palpa la tensión social y política. La manifestación contra la gestión del gobierno municipal tuvo lugar al fin bajo el lema "otro Getafe mejor es posible" (o no, quién sabe) nos mereció atención a priori, antes de que se cerrasen los últimos detalles organizativos, lemas y adhesiones; interesante como una iniciativa notable de los movimientos sociales que surgen de la misma base, del corazón del pueblo y de las gentes que luchan por sus problemas; y así lo reflejamos en alguna de las últimas entradas, como el movimiento de ciudadanos cabreados.

Cierto que el ayuntamiento y el alcalde, en una maniobra muy política, intentaron desmontar las principales reivindicaciones. Ya no hay aeropuerto (esperemos que sea verdad), se deniega la licencia al comedor de drogodependientes propiciado por Remar en el sector 3, se ha empezado a discutir con los afectados la ordenanza que regulará la instalación de antenas de telefonía móvil en el municipio... Está bien. Bastante bien, aunque no sea suficiente, es un paso importante de la administración. Es posible que motivada, al igual que los manifestantes, por la proximidad de las elecciones generales del 9 de Marzo.

¿No es, igualmente, posible una alternativa al tráfico rodado en una parte de la futura calle Adolfo Suárez, y que sea en su totalidad una vía ciclista y peatonal? ¿Tan difícil es rectificar una cosa [más] mal planificada, diseñada y planteada? Pensamos que no. Aunque esté aprobada en el Plan General. El gobierno local no debería conducir la máquina municipal en contra de los vecinos. El [que debería ser] buen gobierno de la ciudad exige más diálogo y participación. No sea camicace, señor alcalde.

Hay que reconocer, aunque se haya manifestado con una gran dosis de oportunismo, la inteligencia política del gobierno municipal por el cambio de actitud; de sabios es rectificar. No crean que esto es una alabanza a fondo perdido, un cheque en blanco al alcalde y a su gobierno municipal. Fácil es reconocer que aquí no escribe el autor domesticado. La historia y "el cuarto de los ratones" así lo atestiguan.

El que quiera hacer campaña de lo contrario que coja la pancarta y pinte chorradas evidentes o reparta octavillas injuriosas. Ni las pancartas, ni las coacciones, ni las amenazas de los esbirros y almogávares que aún siguen al servicio de la PSG conseguirán doblegar nuestra opinión y libertad. No han sido, estos "pesegechulos" los primeros que han amenazado con "quemar el periódico" o "partirle las piernas al director" [*]. Esos son los pastores que organizan a los pobres corderitos en pitadas y algaradas, los mismos que se presentan como "pobrecitos" cabreados... Pero, de eso nada: a sueldo de la PSG; y punto.
La manifestación, a nuestro entender, fue un completo fracaso. No por el número de asistentes, claro está. No. Hablamos de coherencia, política e ideología. Además de las tretas y piruetas políticas de Pedro Castro para dejar sin "sentido" ni motivos la manifestación, los organizadores tuvieron que enfrentarse -sin éxito ni clarividencia, claro está- a la disyuntiva entre ser pocos con razón, la calidad de la protesta, o engrosar las filas de cabreados con la gente de la PSG (ciertamente muy enfadados), la cantidad, hasta convertir el suceso en un número, sólo eso, pero suficiente para no considerar escasa la participación de cabreados. Es una pena que tendrá repercusión en esos movimientos vecinales como un error social y político.

Los organizadores de las protestas vecinales se dejaron manipular (piénsese que esta es nuestra opinión y que no pretendemos convencer a nadie) por los "pobrecitos" cooperativista de PSG, ahora "funcionando" como entidades independientes... Vaya trola, señores,... y los de Vientos del Pueblo y otros aires cayéndose de un guindo. Que nadie dude que las cooperativas, los foros de cooperativistas, los demenciales problemas creados por la avaricia y la ignorancia dependen aún de la PSG; fuera farsas y caretas. La manifestación fue, simplemento, una marea de gentes con la camiseta azul del yo sigo, y sigo, y sigo; aunque no consigo. Es imposible.

El "presunto" apoyo de las entidades vecinales a los chicos de la PSG, a los cooperativistas, se justifica en una razón muy eficaz en el ámbito familiar y afectivo: -es que muchos vecinos tenemos hijos, hijas y nietos en la PSG. Claro, y la gran mayoría de trabajadores que no están en las asociaciones de vecinos también tienen hijos, hijas y nietos que quieren una vivienda. ¡Faltaría más! Pero ¿qué tiene que ver un problema particular, aunque sea de muchos, como ciudadanos engañados, con el interés general y el movimiento vecinal?

Recuerdo que durante la primera Guerra del Golfo, en el año 90 creo, el periódico que dirigía en aquel entonces publicó una serie de informaciones relacionadas con el aterrizaje de aviones "tocados" por el fuego "enemigo" en la Base Aérea de Getafe y su reparación en los hangares de Construcciones Aeronáuticas. Noticias totalmente confirmadas, pero que no gustaron ni mucho menos en el seno de la empresa getafense, lo cual es lógico, ni entre los trabajadores más concienciados. Los sindicatos, Comisiones y UGT, criticaron abiertamente la publicación de la noticia, esa pequeña intervención en la guerra, a favor de la intervención yanqui; y gobernaba Felipe González. El principal argumento para que cerrásemos la boca era, lamentablemente, que estaban en juego sus puestos de trabajo. Qué lástima.

A eso mismo nos referimos, cuando afirmamos que no se distingue entre el interés general y los particulares. A una cierta confusión ideológica que, de seguir por el mismo camino, puede acabar conviertiendo la asamblea general de cabreados en simples y obstinadas cabras al servicio de un gran número de camisetas azules, o de otros intereses particulares. El tiempo dirá. A lo peor hay que acabar votando la candidatura de la cabra [está por montar, oigan...]

Pensando, como creemos, que los socios de las cooperativas son unos pobres e ingenuos ciudadanos que han sido engañados, que siguen siendo engañados por los que aún trabajan bajo la batuta del administrador único de la PSG, en foros y convocatorias de manifestaciones, espesas cortinas de humo del auténtico problema que tienen, confiados y perplejos, ignorantes y listos, los cooperativistas, todos ellos agarrados a un contrato de adjudicación de vivienda imposible de cumplir ya en el día de su firma cuando compraban terrenos rústicos para hacer vivienda protegida sabiendo que se iban a expropiar, con unos planos más falsos que un duro de madera, y que ven cómo su dinero se [ha] esfuma[do], sublima[do] o volatiliza[do] un poco más a cada día que pasa. Pobres cooperativistas; sin casa, o con casa, y sin dinero. Pero eso serán otros problemas y otras manifestaciones.


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[*] Las amenazas

Hace casi veinte años, en un conocido local getafense [el Lovely, que regentaba Ángel Torres], un broker de la vecina ciudad de Parla, enfadado por las informaciones sobre el Centro Comercial que pretendían construir sobre unos terrenos propiedad del que era en ese momento alcalde de la ciudad, Pedro Bermejo, [y que acabaron construyendo, aunque con un retraso de más de cuatro años] nos espetó a bocajarro: -No sé si pegarte un tiro o quemarte la oficina. [tal cual, oigan] -Pues, no tengas dudas ... Quémala, pero cuando no haya nadie... hijodeputa. [...]

Hace siete u ocho años. Un edil de Getafe del cual es mejor reservar su identidad a un periodista de El Buzón: -Pues ese [refiriéndose a otro edil de un pueblo cercano], ese os parte las piernas... [...] Glub. Joder que obsesión por dejarnos lisiados.

Pero qué originales son todos estos mafiosillos ¿verdad?

19 de febrero de 2008

La Cibelona y otras diosas de Getafe

Mientras dormíamos, llegaron unos obreros a la plaza del General Palacio, cerraron el perímetro con la venda plástica del principal constructor socialista, levantaron la impresionante capa de hormigón y se llevaron la estatua de La Cibelina a un oscuro almacén de materiales. La escultura en piedra caliza blanca, pobre y esquemática, se había convertido desde hace décadas en uno de los símbolos del centro urbano.

Las ínfulas faraónicas del alcalde precisan de un nuevo conjunto escultórico más grandioso y con capacidad suficiente para competir con la auténtica Cibeles "madridista" o Neptuno "atlético".
El Getafe, que no Getafe, necesita un "charco" más grande y acorde a futuras conquistas futbolísticas. La solución es una Cibelona "getafense"; una diosa auténtica, con su carro y sus leones. Suponemos que la excusa para tirar el dinero en medio de la Plaza del General Palacio es, simplemente, eso, fútbol, "fútbol con fatatas". ¿Podrían celebrar los jugadores y aficionados del Getafe CF la copa del rey tras derrotar en la final a la escuadra hispalense bañándose con la diosa de la "madre Tierra" y acariciando las melenas de los leones, Hipómedes y Atalanta? A Laura, que es del Getafe "a muerte", le parece una idea estupenda. Hay que fastidiarse. A mí, estúpida.
El proyecto ha sido encargado al nuevo artista del régimen castrista, el pintor y escultor Ángel Aragonés que colocará la imagen sobre una peana de granito negro de Zimbawe (¡vaya chorrada más pija!). Está previsto que Aragonés decore la carroza de la diosa romana, como es preceptivo en el arte clásico, con bajorrelieves. ¿También tendrá una sorprendente estrella de cinco puntas?Angel Aragonés apareció por Getafe a principios de los años ochenta cuando la cultura getafense era el "territorio ocupado" de otro comunista impenitente: Andrés García Madrid. Lástima de política cultural municipal cuando, veinticinco años después, hay quien pudiera echar en falta al sectario, mítico y elitista, director del Centro Municipal de Cultura.
Las directrices culturales de García Madrid partían de las tesis y conceptos pro soviéticos que anidaban en algunos de los "culturetas" de la época. Lejos de las propuestas culturales participativas que propugnaban algunos sectores del Partido Comunista de España, García Madrid trazó un proyecto local basado en las vanguardias obreras, la excelencia y la calidad; y la ideología ¿Qué coño sabe el pueblo de Arte ni de Cultura?
Y así, se rodeó [Andrés García Madrid] de artistas como Aragonés, que además de hacer escuela en su "bottega" se convirtió en artífice, al igual que hicieron los artistas del renacimiento con las paredes de iglesias y palacios, con pintura plástica en lugar de temple, de la decoración mural de algunos testeros descarnados que deslucían el Getafe de aquel entonces.

Aún hoy se pueden contemplar, deteriorados y casi olvidados.Es tiempo de que el artista abandone el pincel y la técnica de la pintura sobre pared para proyectar sobre las plazas y rotondas getafenses la sombra desvaída de un Fidias "social-comunista".

La estatua de la Pallas Atenea colocada en la rotonda de la calle Leganés es obra del mismo artista. La pose hierática de la segunda diosa clásica que llega a Getafe y la simbología utilizada, eliminado su lanza, el escudo y su mochuelo (símbolo de la cultura), con la paloma picassiana, la estrella de cinco puntas y la luz que ilumina a los ignorantes, ha suscitado numerosas críticas; sólo la vamos a calificar como una auténtica patata histórica, un desliz malévolo o el resultado de una diarrea mental. Manipulación o ignorancia. A la mayoría de la gente no le gusta. ¿Pero qué coño sabe el pueblo de arte?
Algunos ciudadanos, ligados a colectivos cercanos a la iglesia católica, a la vista de la invasión de imágenes paganas han pedido al Ayuntamiento que promueva un monumento a la Virgen de los Angeles, imagen venerada por miles de vecinos y vecinas. Nuestro apoyo (democrático y, por supuesto, paleto) a la idea, y por cierto, que de seguir con las diosas romanas y griegas, a ver si se acuerden de Afrodita (o Hermes, me apunta Laura) pero con el toque curvo de Praxíteles, con ese puntito "humanista" de Donatello o, un poco más allá, con la sensualidad renacentista de las pinturas de Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi, "Sandro Botticelli".
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Artículo publicado en el blog Getafe Exprés bajo el pseudónimo de Pepito Aserrín

3 de febrero de 2008

Control de calidad al gobierno de Castro

Getafe bulle en nuevas y viejas protestas. A la ecotasa, ya en desuso, siguen las protestas de los jóvenes de las cooperativas que gestionaba PSG, y que presuntamente [más bien parece una farsa] han quedado "huérfanas" de David, figurado émulo del adversario de Goliat, lanzapiedras, grabaconversaciones y matagigantes; también están los afectados de la Nuevo Hogar, por las carreteras que robarán espacio y tranquilidad al parque de la Alhóndiga; el comedor social que quieren poner poner a funcionar la Iglesia cristina Cuerpo de Cristo, impulsora de la obra evangélica Remar [ acrónimo de rehabilitación de marginados], en la galería comercial de la Plaza de las Estalactitas; el aeropuerto civil; los afectados por las vibraciones de la vía del tren enterrada bajo la Avenida Ferrocarril; los vecinos molestos por la gasolinera abierta en el aparcamiento de Alcampo; los infectados por la radiación de las antenas de telefonía; etc.

Y mientras cuece el caldo de la rebelión contra el gobierno municipal, y también contra una oposición que no consigue conectar con la ciudadanía a pesar de todo y que desoye a los vecinos en varias de sus luchas contra las decisiones municipales, mientras se echa leña al fuego de la insatisfacción local como decimos, el alcalde Pedro Castro ha apuntado a Getafe a una experiencia piloto para aplicar una norma que acredite "el buen gobierno" de los ayuntamientos.

Getafe ha sido "seleccionada" [suponemos que gracias al cargo de Pedro Castro, como presidente de la FEMP] junto a Getxo [que ya posee un plan estratégico de excelencia en la Gestión] y a otros cinco municipios menores de 50.000 habitantes para poner en marcha la iniciativa conocida como IWA4, impulsada por la ISO [International Standard Asociation] y con metodología adaptada en España por la entidad de control AENOR.

ISO que significa "igual" en griego es una organización que se dedica desde 1946 a promover el desarrollo de normas internacionales de fabricación y comercio para casi todas las ramas de la industria. Se dedica prinicipalmente a buscar la estandarización de normas para productos y formatos para las empresas u organizaciones a nivel internacional. Una de las normas más conocidas es la ISO 9001 redifinida en el año 2000 [conocidad como 9001:2000] y que certifica la calidad en la gestión de las empresas.

La iniciativa IWA4 pretende trasladar el mismo concepto que ya aplican miles de empresas privadas en el mundo para medir la calidad en la gestión y credibilidad de las administraciones locales y, finalmente, suponemos, crear la marca o norma de "gobierno confiable". La ISO- CI o la ISO-CM (casi imposible o casi mentira

La metodología de AENOR se hará efectiva con la visita de un equipo de tres personas de esa entidad que se entrevistarán con diversos responsables municipales [¿no hablarán con los agentes externos o movimientos vecinales?] para analizar 39 indicadores mínimos agrupados en cuatro áreas: desarrollo institucional para un buen gobierno, desarrollo económico sostenible, desarrollo social influyente y desarrollo ambiental sostenible. Casi nada ¿eh? Ni una, oiga.

No parece que sea el mejor momento para la visita de los "agentes" de la empresa normalizadora. Se avecina un suspenso... en IWA4. Queridos alumnos, políticos y técnicos municipales, hoy vamos a tener un examen sorpresa... [o tal vez ya le han filtrado el cuestionario al presidente de la FEMP y vamos a sacar nota].


U R G E N T E

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Señores de AENOR:

Por la presente les rogamos que retrasen su visita prevista para este mes de febrero hasta nuevo aviso. Tenemos que esperar a que la carretera esté construida y olvidadas las asambleas de vecinos.

Esperamos, igualmente, que el comedor de la iglesia evangélica funcione rehabilitando drogodependientes: otra cosa privatizada y que será barata para el municipio y para los contribuyentes.

Con respecto al aeropuerto, ustedes verán como apenas hace ruido durante los domingos del mes de agosto.

Las antenas de telefonía son un problema que existía en Getafe; así como se lo digo: en pasado. El ayuntamiento ha aprobado una ordenanza vacía para poder cumplir.

De las vibraciones del tren, qué culpa tengo yo y el ayuntamiento: la responsabilidad es de la Comunidad y de Esperanza Aguirre. Y, en todo caso, de los trenes y su velocidad.

Luego, hay algunas quejas más en cuanto a la gestión; sobre todo las que se refieren a la privatización de servicios públicos como la limpieza y el cuiado de los jardines adjudicados en el Sector 3 a la empresa NECSO. Fíjese que los vecinos se quejan que se utilice el campo de fútbol del Colegio Rosalía de Castro (que no es familiar mío) para almacenar farolas, bancos y otros enseres del mobiliario urbano viejos o inservibles. También NECSO utiliza los vestuarios de esas instalaciones para almacenar los equipos y útiles propios de su trabajo. Siempre quejándose. Y por nada. Por un campo de fútbol inutilizado.

Parece como si los vecinos no supieran que vamos a hacer una nueva ciudad deportiva. Lo que van a sobrar en Getafe son campos de fútbol. Y hasta uno de golf vamos a tener. En realidad lo que mejor funciona es lo que se privatiza. Así llegaremos a la ISO-9001. La limpieza, cultura, la juventud, la ..., incluso si me apura el urbanismo, todo mejor privado. He de decirles que lo único que funciona bien, de momento, es el equipo de fútbol de primera que tenemos y que privatizamos hace unos años. Ya vendrán más éxitos en otras facetas.

Sepan ustedes, querídisimos señores, que la IWA4 no puede ser un fracaso en la capital del sur. Queremos ser un gobierno confiable, con C mayúscula de confianza. Pretendo ser fiable y lo seré. Durante estos días cumplo venticinco años como alcalde, y cuatro más como cargo electo. Valga eso como aval. Yo les sugiero que vengan a finales de julio, cuando la gente está más alegre, pensando en las vacaciones, bueno, ya saben, en verano hay menos moviditas ciudadanas. Y pelillos a la mar.

Atentamente.

Su Excelencia Pedro Castro Vázquez

Alcalde de Getafe

29 de enero de 2008

La fuente o la ciudad farisea

Desde hace ya bastante tiempo los ecologistas o "verdes" han dejado de incluirse en la categoría de raros y revolucionarios. En los periódicos nos abruman con el cambio climático. El presentador del noticiario nos apremia; cualquier político que se precie ha de convertirse en caballero "andante" contra el calentamiento global del planeta, abanderado de la eficiencia energética y la sostenibilidad [con primo o sin primo]. En nuestras casas, convencidos de su importancia, separamos en cuatro compartimentos el papel, los envases, el cristal y la materia orgánica. Vigilamos la gota que se escapa inútil del grifo, las pilas, los aceites usados, ... Ya somos casi ecologistas. El mundo no aguanta más...


Seguimos, sin embargo, comprando de forma compulsiva, "irresponsable" y desmesurada, sin apenas prestar atención a la cantidad de envoltorios, cartones y bolsas que llenan el carrito del supermercado. Gastamos un exceso de dinero en envoltorios, pura máscara publicitaria que sólo vale para, además de hacer el producto más costoso, separar y tirar. Y vuelta a empezar. Hace falta reciclar; pero también hace falta que la industria considere la posibilidad de escatimar continente. Es más barato y ecológico al ahorrar manufacturas como el papel, el cartón y el plástico que deterioran el medio ambiente y consumen energía y contaminan más al aumentar el volumen de transporte.

Las naciones, con sus gobiernos al frente, también han empezado a colocarse etiquetas y medallas. ¡Qué país más concienciado con el medio ambiente! Recientemente, en la cumbre de Bali, Noruega ha anunciado su intención de tender en los próximos años al anhelado balance [que no límite] "cero emisiones de ceodos" (CO2). ¡Qué maravilla! Un país lleno de fantásticos bosques, lagos y fiordos, un país sin contaminación. Pero, claro, es mentira. Falso. Propaganda nórdica. Noruega es uno de los países productores de petróleo más importantes, dependiente económicamente de su venta. No pertenece a la OPEP, pero asiste a las reuniones de esta organización como observador. El petróleo, la gasolina y otros derivados suponen más de un tercio de las exportaciones noruegas. ¿De qué presumen los noruegos? La mitad de la península escandinava es, suponemos, un lugar limpio, idílico, sin emisiones que pagan y mantienen con lo que contaminan en otras partes del mundo. Cuanto más lejos mejor.

La construcción y la edificación están en el punto de mira de todos los estamentos preocupados por la sostenibilidad. El nuevo código técnico de la edificación que ha entrado en vigor recientemente en España ahonda sobre aspectos cada vez más necesarios como los aislamientos, la eficiencia energética, la implantación de energía renovables, etc... Tendemos hacia la ciudad ecológica.

Y como no podía ser menos, nuestro arquitecto estrella, el elegido por el Ayuntamiento de Getafe para que diseñe el futuro museo de la aviación, Norman Foster, vuela de punta a punta del mundo esbozando y diseñando lo que él y su equipo piensan que serán los edificios y las ciudades en el futuro. La ciudad ecológica de Norman Foster se ha proyectado para ser construida en Abu Dhabi, el mayor de los Emiratos Árabes y estará ubicada en medio de la nada, en pleno desierto. Alucinen ustedes queridos lectores. Eso es sostenibilidad y los demás, monsergas. Se llamará Masdar (la fuente, en árabe), no tendrá coches y se abastecerá de energías renovables.

Primero se construirá una gran planta de energía solar para utilizar sólo esta fuente durante la construcción de la ciudad modelo. Luego se urbanizará y edificará absteniéndose de utilizar para nada el carbono. ¡La primera ciudad sin carbono! Los edificios con un máximo de cinco alturas [por fin estamos de acuerdo en algo] no estarán nunca a más de 200 metros del transporte público [y no son camellos, son trenes ligeros como el de Parla].

Una ciudad refrigerada por métodos naturales (?), que se nutrirá de agua procendente de desaladoras [¡qué ecológico es eso!; Foster se parece a Narbona] y se reciclará al cien por cien. Una ciudad en el desierto para cincuenta mil personas que estará lista, en su primera fase, a finales del año 2009 con una inversión inicial de 15.000 millones de dólares, una pequeña migaja si se compara con la inversión prevista en desarrollar la ciudad más rica del mundo. Masdar será parecida al nuevo barrio [ciudad] que el mismo arquitecto proyecta, junto a propietarios del suelo, en Perales del Río en cuanto a su extensión y al número de habitantes. Con el dinero que el jeque invertirá en su su sueño delirante, habría para desarrollar tres Perales del Río, incluso pagando el suelo a 240 euros el metro cuadrado de suelo bruto, urbanizando y construyendo con criterios de eficiencia energética. Y, por supuestos, con pingües beneficios para los promotores, el "clan de Perales".
Es sobrecogedora la actitud ecológica del jeque árabe que ha ensoñado semejante oasis. El paraíso está a la vuelta de la duna. Sin embargo, esa cantidad descomunal de recursos y dinero para no tener carbono ni residuos se financia, al igual que la lujosa, contaminada y agobiante Abu Dhabi, vendiendo hidrocarburos que se queman para producir energía, por supuesto, en otras partes del mundo, causantes del aumento de las emisiones del despreciado CO2 y culpables del calentamiento global. Pero en Masdar, la ciudad farisea, no habrá carbono, parte del icono químico de la vida y, a su vez, de la contaminación, la decadencia y la muerte del planteta. ¿o, no?
Entre las características de esa "utópica" ciudad que proyecta Foster en el desierto de Arabia, nos ha llamado la atención la limitación de las alturas de los edificios. Algo que en Madrid se debate y que muchos municipios, ya agotados urbanísticamente, consideran como la única salida para seguir con la construcción de viviendas. No mire al cielo señor alcalde. No hace mucho habíamos comentado la decisión de la Comunidad de Madrid de limitar el número de alturas en los nuevos desarrollos urbanísticos; nos parecía una buena medida, y nos lo sigue pareciendo aunque limite la capacidad urbanizadora y ladrillera de algunos políticos. La oposición al gobierno regional no piensa igual y achaca a esta norma la paralización de una cantidad ingente de urbanizaciones y casas en la región madrileña. Lo mejor sería que los municipios en ese supuesto se adapten a la norma. Para eso se hacen y se aprueban en los parlamentos, órganos supremos de la soberanía popular. Vamos, digo yo, que también hay normas con las que no comulgamos y que hemos de respetar. Así, por que así lo dice la ley. Hasta que se cambie.

Consólense los que no crean que la medida es buena para la urbe y el medio ambiente. También puede que tenga razón el contrincante. Hace falta pensar en la sostenibilidad, no sólo en el crecimiento; en la mejora de las redes urbanas existentes, no en la urbanización vertical. Pensemos que hay vida detrás del ladrillo y del hormigón; derribemos la idea de una burbuja en permanente crecimiento; soñemos con los bosques, con el agua, con ciudades sin contaminación, sin ruidos, limpias, tolerantes, amables; concibamos nuevos modelos de convivencia, de cultura, de ocio, participación, etc...