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5 de septiembre de 2008

Alargar la mano o arrimar el hombro

El primer edil de Getafe y máximo representante, que no mandatario, de los alcaldes de España "se coló" ayer en la tira de Peridis que publica a diario El País, junto al ministro de Economía, Pedro Solbes, y al ex ministro y alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch.

El recorte presupuestario que ha propuesto el gobierno a las entidades locales ha dejado maltrecha, primero, la posición en este asunto de Pedro Castro como representante de la Federación Española de Municipios y Provincias y, segundo, la "obligada" alineación de los regidores en en sus respectivos bloques.

Belloch ha protagonizado una pequeña algarada dentro del PSOE al convocar a los concejales de Hacienda de las cinco mayores ciudades españolas, con gobiernos de distinto signo político; el PP en Madrid y Valencia; el PSC en Barcelona; y el PSOE en Málaga, Sevilla y Zaragoza). Pasando por alto el dictado del partido socialista y a la propia FEMP.

Castro había anunciado hace escasas semanas que estaba dispuesto a plantar cara al gobierno en el caso de no llegar a un acuerdo en el modelo de financiación de los ayuntamiento. Pero no hay margen de maniobra. El dinero parece haberse esfumado de una sociedad acostumbrada a la burbuja, al consumismo y el derroche. Hace sólo un año, los alcaldes como por ejemplo el de Getafe, se subían, al poco de salir elegidos, los sueldos de manera escandalosa. Ahora es época de rebajas. De dietas y restricciones. Desde que Esperanza Aguirre lanzara la idea de "adelgazar" la administración y congelar los salarios de los altos cargos, medidas criticadas en un principio por la oposición, por demagógicas, casi todos los políticos, socialistas y populares, las han adoptado.

Los vecinos de Getafe está acostumbrados al espíritu combativo de su primer edil; nadie podría pensar que se arrugaría al primer tirón de orejas del PSOE, declinando la batalla, al manifestar que "hay que apretarse el cinturón y arrimar el hombro". Inaudito. Quién no apostaría, si el que apreta las clavijas presupuestarias fuera el Partido Popular, que Pedro Castro estaría ya hablando de una huelga de hambre, fletando autobuses reivindicativos hasta Moncloa o pensando encadenarse a los leones del Congreso. El dilema es precisamente ese: arrimar el hombro o alargar la mano. Así lo ha retratado de manera precisa el ingenio del también arquitecto José María Pérez.

Peridis, lleva publicando su tira "cómica" en el diario El País desde su primer número fechado el 4 de mayo de 1976. Desde aquella fecha ha dibujado a todos los personajes que se mueven en los aledaños del poder político, económico y social. La relación de Peridis con Getafe viene de lejos. Siendo alcalde Jesús Prieto de la Fuente (1979-1983) el ayuntamiento le encargó el proyecto del Centro Cívico Juan de la Cierva; también es autor de la remodelación de la Fábrica de Harinas.

Lo curioso de la viñeta, además del movimiento de manos, es que Castro aparece en la caricatura bajito, claro está, pero con el famoso bigote que le acompañara durante lustros. Hace meses que no se ven, ni en foto. Pedro Castro, alejado de los suburbios, es ahora "sinbigotes". Por favor, Peridis, pásele la "gillette".

10 de julio de 2008

La Montaña contra la Llanura

Desde hace algún tiempo, los dos partidos políticos con mayor representación municipal, el PP y el PSOE, andan revueltos, como anticipo de lo que será, sin duda, en ambos casos, una feroz pelea por el poder. Dos consideraciones previas. Por un lado, la incógnita en el resultado de la disputa, que más tarde o más temprano podría acabar en refriega o abierta contienda. Ambos están a las puertas de sendos Congresos Regionales y, por extensión, de sus asambleas locales. Los dos partidos se tensan internamente sin la certeza de que las respectivas convenciones vayan a ser un paseo triunfal para sus líderes. No lo será para Gómez ni para Aguirre. Tampoco para Castro ni para Pereira. En todos los casos, la montaña y la llanura se aprestan a la batalla.

El otro asunto que reclama nuestra atención para analizar los insospechados movimientos en los dos grupos políticos a nivel local es la intención de la Corporación Municipal de iniciar, a la vuelta de las vacaciones, la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana. Tras las asambleas locales de septiembre u octubre, los dos partidos, PP y PSOE, con líderes recién elegidos, y saldada la batalla política, iniciarán la discusión sobre el modelo de ciudad que determinará el nuevo PGOU para los próximos años. La llanura, incluso el pantano, están al acecho con razones más o menos espurias o legítimas.

El Partido Socialista de Getafe (PSG) ha gozado y sufrido en sus propias carnes el anterior PGOU, el que promovió Paco Hita, con un guión continuista del anterior que diseñó y planificó el ex concejal y ex diputado regional Jesús Neira. De todo hay en las tierras del señor D. Pedro; hay quien se ha beneficiado del sistema de la Compensación urbanística y quien, además de algunos cientos de cooperativistas, está, a estas alturas, realmente jodido por la expropiación. Recuérdese que aquellos polvos han traído estos lodos. Era un muy mal Plan General; parcial, injusto y arbitrario.

El asunto PSG (Propietarios del Suelo de Getafe), su plan inicial, desarrollo y consecuencias, ha sido el responsable de la "defenestración" política del anterior responsable de urbanismo, Santos Vázquez, cabeza visible de la facción que le disputa el poder a Pedro Castro Vázquez y en la que se también se alinean los ex concejales antes citados, alguno de ellos con importantes intereses en el nuevo PGOU (y en los ya caducos). El nuevo edil de Urbanismo (y de Cultura, qué risa), casualmente, también se llama Vázquez, José Manuel Vázquez Sacristán. La pelea está servida. Vázquez contra Vázquez.

En el caso del Partido Popular de Getafe, a las lógicas tensiones locales, hay que sumar ese espíritu cainita, esa actitud caníbal enraizada en lo más profundo de esta formación política y que últimamente se ha impuesto en las maneras populares desde que se iniciara la pelea entre Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre. Los últimos movimientos o escarceos de los concejales populares en el Ayuntamiento de Getafe que se han hecho públicos forman parte de un pequeño espectáculo político, el movimiento corto de un acto teatral, una especie de opereta muy al gusto de esa formación política desde que los "aperos" Juan Francisco Acosta, Gabriel Navarrete y Jesús Carmelo, se batieran y aporrearan, no sólo de manera simbólica, con Sebastián Carro ante un pueblo atónito o la renuncia vergonzosa de Juan Carlos Escobar tras las denuncias, falsas argucias, infamias y felonías de carácter político-sexual que le infligieron los acólitos de Juan Tomás Esteo (hoy, cerca de los desechos, como jefe del Punto Limpio del Ayuntamiento de Getafe).

La marcha de José Luis Moreno tras los resultados de las últimas elecciones municipales, acabó con la "pax romana" que consiguiera no sin esfuerzo ni tarascadas entre las cerriles huestes de la derecha (¿y centro?) local tras el descabezamiento del poderoso diputado nacional Esteo.
El traslado de Moreno, a una subdirección general de la Comunidad de Madrid, se entendió en el municipio como un castigo ¿Por qué? ¿Qué hizo Moreno para merecer su cese, estando tan cerca de alcanzar lo que siempre han querido los populares en Getafe? ¿Realmente estaban tan lejos, personal e ideológicamente, Aguirre y Moreno? ¿Se cometió algún error importante durante la campaña electoral? Lo cierto es que Esperanza nombró por "decreto" a Carlos González Pereira, como nuevo portavoz, unas formas inéditas que hacían pensar en los acontecimientos que hoy suceden, y los que vendrán, como algo inevitable.

La destitución y posterior restitución en su cargo de Carlos González Pereira, como portavoz del grupo municipal de concejales producida hace unos días se ha de entender, o eso al menos pensamos, como un vaivén premonitorio, una advertencia de la montaña a la llanura, una turbulencia, un pequeño seismo, un temblor que amenaza la presunta y perdurable estabilidad de ese grupo político en la Capital del Sur desde que Esperanza Aguirre, olvidándose de sus principios (¿) liberales ha optado por un intervencionismo torpe y miope, casi propio de un mal o mala socialista.

Esperanza Aguirre se ha interpuesto en el nombramiento del líder local sin atender a los mínimos principios democráticos, se ha entrometido en el asunto PSG sugiriendo soluciones imposibles e injustas para empresas y particulares (ahí empezó a fastidiarla fracasando estrepitosamente en su desatino) y, para rematar, una faena que no adivinábamos de la dama de hierro madrileña: ha "roto" el partido a nivel local y ha nombrado, otra vez "por decreto", una gestora para su dirección. Ver para creer. Todos estos movimientos están más cerca del "estalinismo" que del "liberalismo" que tanto preconiza. Anda que si Rajoy le hiciera lo mismo y nombrara una gestora en el PP madrileño... y además designara presidente a su más íntimo enemigo... Se iba a enterar el Mariano ese. Menuda es ella; en poco tiempo ha sido capaz de dilapidar su imagen liberal y de política inteligente capaz, si no de equilibrar, al menos de armonizar. No se trata, sólo, de atizarle a la bestia buenos palos, y, como premio, chasquear la lengua con cariño, ¡arre burro!... En resumen, Palencia contra Pereira. Los montañeses se avienen para la toma del poder.

La Montaña contra la Llanura es una expresión política muy gráfica y certera, utilizada por autores como Víctor Hugo o Jack Lang, originalmente en el contexto de la revolución francesa, y más concretamente referida a la rebelión de 1793. Una revuelta o motín dentro de la primera revolución de 1789. Un grupo dentro de otro grupo, un partido dentro del partido, un bando contra un sector, una camarilla contra un colectivo, una pandilla, dos o tres clanes, ... Es el triunfo del "espíritu de facción" y la contradicción permanente entre ambiciones dispares y que se reproduce, como una epidemia, en cualquier lugar y momento que un colectivo se disputa el poder.

La composición de la Convención republicana de 1792 incluía a cuatro partidos o coaliciones. Los girondinos, "la derecha", defensores de la burguesía de las provincias más desarrolladas; el partido de la montaña representante de la "izquierda" más radical que incluía a los jacobinos con Robespierre a la cabeza y a otros grupos revolucionarios encabezados por Dantón o Marat; y la llanura, imaginemos "el centro", que aglutinaba a los representantes más neutrales.

Victor Hugo lo resumía de forma esquemática y partidista asegurando que "la Montaña se componía de gente selecta y la Llanura era la muchedumbre"; debajo de la Llanura estaba el Pantano; imagínense, un estanque sucio lleno de ambiciosos, egoístas, corruptos, oportunistas y aventureros que votaban en función de oscuros intereses, siempre a caballo ganador, o se movían siempre en la misma dirección que soplaba el viento de los acontecimientos.

En 1793, Robespierre , líder de la Montaña se hace con el poder con la ayuda de la Llanura y empieza a repartir palos, y cuchilla fina, a diestra y siniestra, a opositores y compañeros, a "indulgentes" o moderados, como Dantón, y a "rabiosos" sanguinarios, como los "sansculottes". Robespierre se muestra incapaz de mantener la armonía entre los grupos políticos o familias que lo auparon y sucumbe rápido por al deterioro y los desequilibrios económicos. El dinero, siempre el dinero, dirigiendo la política. En el mes de Termidor del año II de la revolución (julio de 1794) la Llanura y el Pantano arremetieron contra la Montaña, derribando a Robespierre y recetándole su propia, y más famosa, medicina: el golpe afilado y repugnante de la guillotina.

La Montaña contra la Llanura representa, simbólicamente, la separación política entre izquierda y derecha, entre la acción o revolución y la reacción, entre el movimiento y la resistencia a este. Mundos políticos y éticos permanentemente enfrentados, violencia y paz, utilidad o belleza, razón y sentimiento... Sería hermoso que fuera tan... romántico como lo describe Víctor Hugo. Pero no...

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Salvando las distancias, históricas, políticas y personales, y sin pretender asignar las cualidades o defectos de la Montaña ni la tibieza de la Llanura o las bajezas del Pantano a ninguno de los sectores de cualquiera de los dos partidos (entiéndase como una figura retórica que nos venía muy bien), la "opereta" del PP y la disputa soterrada dentro del PSOE representan la lucha por el poder local del grupo. Y, posiblemente, el poder municipal, la alcaldía, en las próximas elecciones municipales. El poder y todo lo que lleva anejo: el prestigio, la preponderancia y la capacidad para negociar nuevas recalificaciones urbanísticas.., aprobar un nuevo Plan General, seguir diseñando la ciudad. Si me opongo, porqué; qué quiero. Si estoy de acuerdo, qué es lo que tengo... que digo sí.

Tras los últimos comicios locales, el recién estrenado portavoz Carlos González Pereira se sintió liberado aunque con una soga al cuello. Era la oportunidad que siempre espera el segundón, una vez "muerto" (o mal enterrado) el primogénito. Sin embargo Moreno se reservó la Presidencia del PP local. Un detalle que evidenciaba el control que ejerció y sigue desempeñando como un pequeño y maquiavélico "césar" local y que, al día de hoy, cuenta con la fidelidad del grueso de ediles electos y de otros sectores del centro y de la derecha que nunca pudo conquistar ni ... (atraer) Carlos González Pereira. Moreno es el auténtico poder (en la sombra) que representa públicamente José Luis Vicente Palencia, hasta donde se puede vislumbrar con lealtad, adhesión y abnegación (¿amistad?); ambos han detentado, y la siguen manteniendo, la vara de mando en asuntos urbanísticos.

La posición ambigua de [Carlitos] González Pereira en el asunto PSG (¿su asesoramiento a la Presidenta?), sus relaciones con Da-mo-pín, la perspectiva de un nuevo Plan General condicionado por las amistades peligrosas que sus propios compañeros le asignan entre algunos personajillos del ladrillo getafense, o las pequeñas y discretas tierras de la familia Pereira han precipitado hasta la prensa las posiciones claramente beligerantes entre los dos sectores en liza. La dieta o plan adelgazamiento que ha puesto en marcha Esperanza Aguirre para "aligerar" la administración autonómica en tiempos de crisis, no sabemos si con criterios de eficiencia administrativa o de cachiporra y limpieza étnica (que no ética) contra los rajonianos, entre los que ahora se vincula a José Luis Moreno, también se ha apuntado como clave interna para la asonada pública de seis de los once concejales.

La disputa del poder entre Carlos G. Pereira y José Luis V. Palencia, ha derivado desde hace algún tiempo en insultos y descalificaciones entre las dos facciones que se plasman en foros, blogs, etc... Incluso, imagínense, han acusado al sector de José Luis Moreno de "rojos" ¡Qué temeridad y qué instinto más cainita! Cuando llegue el momento terrible, incluso, puede que les escupan peores palabras para alquien de derechas o, desesperados, preparen trampas parecidas o distintas, pero igual de maléficas, a la que acabó con el triste y débil Escobar. Ni Palencia (tocado por el urbanismo), ni el candidato de Aguirre, Pereira, ni, claro está, tampoco Moreno (esa época ya pasó) van a figurar en nuestra porra para elegir al nuevo líder o lideresa del PP getafense. La cosa está clara.

En el PSOE también cuecen habas. Cuando queremos decir que algo se trajina de manera oculta o callada sugerimos que se está cociendo; cuando explicamos que cuecen habas, es que sabemos qué tipo de legumbre es la que se cocina en los fogones de la calle Cuenca. La inevitable jubilación del alcalde de España, Pedro Castro Vázquez, deriva de nuevo en la lucha sucesoria de la que ya hemos hablado anteriormente. Defenestrados públicamente los ex concejales socialistas "no éticos", huido el "delfín" David Lucas (y triunfando en Madrid), fagocitado el enésimo número dos del alcalde, pero de cuerpo presente aún, el extinto (políticamente) Santos Vázquez, manchado por la incultura y por la "grasa" del urbanismo José Manuel Vázquez Sacristán (fíjense con quién se ha hecho la primera foto el actual responsable de urbanismo y verán lo lejos que va a llegar, ... por lo menos, igual que otros que le han precedido, hasta la calle Ricardo de la Vega), la disputa, como decíamos, por la herencia del viejo "sinbigotes" se dirime entre, el heredero, el otro con sangre de Vázquez, ¡cómo no!, David Castro, y la ahora número dos, Sara Hernández, quizás la mejor candidata (esa sería nuestra candidata en la porra) para suceder a un Vázquez sin par. Otro asunto será quién mande en el área de urbanismo del Partido Socialista de Getafe, quién diseñará o vestirá un Plan General que ha de convertir el Verdegueral, la operación de los ex concejales en Perales del Río, en la joya de la corona.

¿Y el dinero? Ah.. queridos lectores. Ahí queríamos llegar... El PGOU dirá.

¿Y los contrincantes, los enemigos, los adversarios, los rivales,...?

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Los líderes de la Montaña, Robespierre y Dantón, discuten en la Convención de la I República Francesa. A la derecha, entre dos grandes ventanales, se erguía vigilante la estatua de la libertad. El diálogo pertenece a la novela El Noventa y tres del romántico Víctor Hugo. El escritor era hijo de un "sansculotte", uno de aquellos sangrientos personajes encargados del terror y la agitación callejera durante los peores tiempos de la revolución francesa.

«–Perfectamente de acuerdo –contestó Robespierre con voz suave–. Pero la cuestión está en saber donde se encuentra el enemigo.
–Está fuera y yo le he expulsado –
dijo Dantón.
–Está dentro y yo le vigilo –
repuso Robespierre.
–Pues lo expulsaré nuevamente –replicó Dantón.
–No se puede expulsar al enemigo interno.
–¿Qué se hace con él, pues?
–¡Se le extermina!»
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Está claro. La ilustración superior es el "Quijote" del gran artista mexicano José Guadalupe Posada

11 de junio de 2008

La blogosfera getafense

Acabamos de recibir el último número del Boletín de [des] Información Municipal del Ayuntamiento de Getafe. A lo penoso y cutre de su diseño, se une lo anodino y parcial del contenido; de ahí el "des" anterior que le hemos añadido a su titulillo. Negativo, privado, excluido o excesivo, siempre negativo y manipulador. Cualquiera que rondase la Plaza de la Constitución el día que se celebró el acto público que destaca en su portada, al que asistieron tres alcaldes y dos diputados autonómicos, pensaría que la noticia no trata de lo mismo o no era el mismo espectáculo. En realidad, sobre el papel, les resulta difícil transcribir unos discursos que apenas se oyeron bajo la ensordecedora pitada de los "que aún siguen en PSG" (y no dejan hablar al contrario, pero eso es otro asunto). Baste esa narración parcial de los hechos como ejemplo; la revista municipal no vale siquiera como elemento de publicidad, propaganda y engaño.

Pero antes de mandarlo a la caja donde se acumulan el papel y el cartón para su reciclaje hemos de revisar con detenimiento la contraportada de la revista. Hay algo nuevo que nos llama la atención. Un diseño gráfico atractivo para anunciar, a toda página, el presunto "nacimiento" de una nueva criatura [digital] del que ahora llaman el "sinbigotes". Un gasto inútil en papel brillante y tinta de color sideral para no decir nada o seguir con los errores, las mentiras y la tendencia municipal, tan incrustada siempre en las estructura de la propaganda política, a reconducir a las ovejitas blancas o apenas tiznadas por la buena senda. Y las negras, fuera del corral; y de la senda: así que al monte, ovejas negras, a pastar al monte.

Alquien, sin más ni más, se ha [pre] dispuesto a apropiarse de una idea, que no es original, ni pionera aunque se empeñen en publicarlo e imprimirlo en papel "couché", una y mil veces, con los mejores diseños. La "blogsferagetafe" no es la primera blogosfera municipal de España como definen la iniciativa sus impulsores municipales. Desde hace meses, quizás años, funciona en Leganés una experiencia bajo el apelativo de Cuadernos Ciudadanos. ¡Vaya, qué lástima!

Y hablando de publicidad, y sobre todo referida a internet, llama la atención que no apunten ni sugieran dirección web alguna. Se resalta dos veces aquello de "Getafe participa", pero no hay lugar ni ágora digital. Rebuscando en la web municipal no hemos encontrado ni rastro del proyecto. Lo de la "blogsferagetafe" es, de momento, un aire largo, redondo y hueco, que retumba y traquetea como liberado de una una mala digestión. Una paja galáctica y digital que quiere reconvertir un ecosistema digital pequeño pero libre (la blogosfera getafense hoy) en un gran corral de habitantes domesticados, con sangre "bloggera" renovada, que escriban y aporten sobre una "nube" de conceptos bellísimos [etiquetas o tags] como "presupuestos participativos memoria histórica Ayuntamiento Educación Vial Barrios Getafe Sueños Gestión Integración Solidaridad Sensibilidad ...", en fin, lo bonito que es Getafe y lo bien que va todo. Participa, pero ...

Y esperan que la "nube", ideada como cúmulo de gasa blanca, no se convierta en nimbo o nubarrón de color panzaburra, que alimente truenos, rayos, granizos y aguaceros; que los vecinos no se lancen en tromba por la ruta de la crítica tormentosa, lejos del pensamiento único, bailando en la mismísima casa del trompo. Si finalmente, el ayuntamiento permite que participen todos los que en la blogósfera getafense son y están, seremos, más o menos, los mismos que configuramos, agrupados en enlaces más o menos amables, la blogosfera de Getafe, una diminuta galaxia ciudadana; que no municipal.

De todas maneras, estaremos atentos. Es muy probable que, si nos dejan, participemos. Somos parte de Getafe; participaremos, aunque también permaneceremos aquí, en esta dirección, como blog decano de Getafe tras el cierre del diario digital de José Luis Moreno, auténtico pionero y explorador de este mundillo en el ámbito getafense.

17 de abril de 2008

El enemigo invisible

Los expertos aseguran que en los últimos años la radiación electromagnética que recibimos los ciudadanos ha aumentado millones de veces por culpa de las nuevas tecnologías. Un número cada vez mayor de ondulaciones de distintas frecuencias inundan las calle de nuestro entorno urbano, impactando como dardos indiscriminados, rebotando y colándose en los domicilios particulares sin permiso, como un enemigo invisible, silencioso, no deseado.

Desde hace años, los colectivos ciudadanos, asociaciones vecinales y organizaciones ecologistas exigen a las distintas administraciones que regulen este fenómeno que ha empezado a desbordarse. La incapacidad de las administraciones central, autonómica y local para dar respuestas convincentes a las preocupaciones y miedos de los ciudadanos es alarmante. Son muchos los ejemplos de zonas o municipios donde los vecinos han conseguido forzar, con movilizaciones o denuncias, la regulación su desmantelamiento. Es antigua, igualmente, la reclamación a las administraciones locales para la elaboración y aprobación de ordenanzas que regulen la instalación y funcionamiento de las antenas de telefonía móvil.

Las plataformas ciudadanas vienen exigiendo cada día con más urgencia y preocupación la confección de estudios radioeléctricos y epidemiológicos, así como la extrapolación de los datos obtenidos para la confección de los correspondientes mapas; sobreponiendo uno y otro, el técnico y el sanitario, obtendríamos una visión clara de la influencia de las ondulaciones, el carácter más o menos maléfico y su incidencia en la salud de las personas.

Casi nadie pone en duda que la radiación electromagnética, tanto la de baja frecuencia producida por las líneas de alta tensión como las microondas producidas por las antenas de telefonía móvil o los propios terminales, tienen una incidencia negativa en la salud de las personas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura en su web que las emisiones electromagnéticas son "un posible carcinógeno humano". Sin embargo, en términos generales, los estudios científicos que sirven de base para las recomendaciones oficiales e informaciones tanto sanitarias como de márquetin o mercadotecnia que llegan al ciudadano, ofrecen resultados confusos en función de la empresa que paga el estudio o del patrocinador de la entidad que lo encarga.

La mayoría de los estudios, incluso los que no concluyen en el carácter perjudicial de la radiación electromagnética, confirman los tremendos "efectos térmicos" debido a la absorción por el cuerpo humano de la energía emitida por las microondas; una sensación que se puede comprobar fácilmente, incluso con el uso de los propios terminales telefónicos; una larga conversación puede llegar a producir efectos "caloríficos" sobre la oreja y la piel cercana al contacto.

Se pretende, desde las empresas comercializadoras del servicio de telefonía y de algunas instituciones irresolutas, desmentir o minimizar los daños a la salud con la única excusa de la ausencia de datos científicos que prueben los daños. ¡Qué terrible ocasión perdida para ser prudentes con lo desconocido, ignoto o no demostrado científicamente! Y sobre todo, respetuosos con el principio consagrado en la Constitución de la inviolabilidad del domicilio. Cada día son más frecuentes las sentencias judiciales que, ratificando el principio constitucional de la inviolabilidad del domicilio, se pronuncian contra la inmisión no autorizada de la radiación electromagnética y otros monstruos invisibles como el ruido o la contaminación, incluso la odorífera.

Cada día llegan más estudios en los que se comprueban los riesgos de la radiación electromagnética para las partes más sensibles del cuerpo humano como el cerebro o las terminaciones nerviosas, y las posibles alteraciones en la molécula de la vida, el ADN y la secuencia genética que representa, las perturbaciones en la actividad eléctrica del cerebro o los cambios en los procesos enzimáticos. Van mucho má allá de los daños psicológicos y sociales que producen el ruido o los olores.

Resulta evidente que las recomendaciones y límites de la emisión que llega a las personas están desfasados. España se acoge a las recomendaciones que hace la La Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP). Los límites que impone esa organización pueden considerarse absolutamente desfasadas desde hace años. Países como Italia o Suiza han reforzado y aumentado la protección a los ciudadanos.

En el año 2002 el Ayuntamiento de Getafe anunció la intención de estudiar el problema suscitado por el funcionamiento de estos "mostruos", incluso la de aprobar una moratoria en la instalación de nuevas antenas y en la ampliación de las ya existentes. Desde entonces nada, salvo la actitud firme y reivindicativa de los vecinos de la zona centro en lucha por el desmantelamiento de las antenas que desperdigan esa nube de emisiones fuera y dentro del domicilio de los vecinos.

Desde entonces, los responsables políticos de urbanismo y medio ambiente no habían vuelto a tomar iniciativa alguna; es ahora, seis años después, cuando el Ayuntamiento de Getafe acomete, "gracias" a las presiones vecinales, la redacción de una "Ordenanza Municipal reguladora de las condiciones urbanísticas de instalación y funcionamiento de infraestructuras radioléctricas".

El texto de la ordenanza disponible para cualquier interesado en la web municipal ha sido elaborado, creemos, por los propios técnicos del departamento de licencias del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Getafe, arquitectos o aparejadores, sin más preocupación por el tema que los que derivan de las condiciones de funcionamiento de cualquier actividad no contaminante y la escasa estética de las antenas instaladas sobre los tejados.

Es triste comprobar que en los diecisiete folios (impresos con letra de un tamaño tipográfico generoso) se repita hasta nueve veces lo importante de minimizar "el impacto visual". Lo importante es ocultar, minimizar, como dice el técnico municipal, "regular las condiciones urbanísticas, -como objeto de la ordenanza- a las que deben someterse la instalación y funcionamiento de infraestructuras radioeléctricas de telecomunicaciones en el término municipal de Getafe, a fin de que su implantación se realice con el mínimo impacto visual en el entorno urbano y rural". ¡Qué ignorancia, qué frivolidad y qué ligereza! Los Servicios Jurídicos y el departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Getafe deberían haber aportado y propuesto algo más. Incluso los técnicos de Urbanismo encargados del planeamiento podían haber entrado en consideraciones futuras que clasifiquen esta actividad presuntamente nociva para su inclusión en el Plan General de Ordenación Urbana.

La propuesta de ordenanza es simple y superficial, pero aún con ella, como instrumento básico, podrían los vecinos conseguir el cese y la desinstalación de algunas de las antenas más "impactantes" del término municipal como son algunas de las ubicadas en terrenos o tejados públicos, como la de la foto superior que "enfoca" las carísimas viviendas de la Tropic Costa desde el Polideportivo de Magallanes, la del Sector-3 junto a viviviendas y colegios, o la que se erige sobre la cubierta del Centro Cívico de San Isidro, por citar algunas.

Si el texto de la ordenanza es malo, pero útil en un primer momento para realizar alegaciones para su mejora o modificación, dentro del plazo fijado por la Ayuntamiento de Getafe (hasta el próximo 30 de abril), peor es la última declaración oficial del gobierno municipal sobre el tema de las antenas, realizada esta semana por su primer edil, Pedro Castro Vázquez, que asegura haber solicitado a la Comunidad de Madrid un "estudio epidemiológico". Pedro Castro, que además ostenta el cargo de Presidente de la Federación de Municipios y Provincias, ha insistido en que esa solicitud no responde a las dudas que pueden surgir sobre los efectos nocivos que este tipo de instalaciones pueden tener para la salud, sino para "sustentar nuestras afirmaciones que no existen riesgos para los vecinos de las calles próximas". Bonita excusa.

Esta nueva argucia provocará que el Ayuntamiento de Getafe, según anunció el alcalde, no aprobará ninguna nueva ordenanza sobre instalación de antenas hasta que no se realicen los citados estudios. Total, nunca. Somos muy escépticos en cuanto a que la Comunidad de Madrid aporte los estudios requeridos. Qué manera más bellaca de engañar, de nuevo, por enésima vez, a los vecinos. Según Pedro Castro, que se ha vuelto absolutamente liberal, la "mejor manera de quitar las antenas de telefonía de nuestro término municipal es que las comunidades de propietarios no las autoricen". Increíble.

La responsabilidad del urbanismo, de las normas de instalación y funcionamiento de las antenas de telefonía las "ha delegado", en nota de prensa, a las comunidades de propietarios. Penoso. El alcalde, en función de lo dicho por él mismo, debería retirar la autorización a las empresas suministradoras del servicio para la instalación en zonas públicas. Como excusa es lamentable; y patético, como discurso político.

¿Quién y cómo podría realizar el mencionado estudio epidemiológico que solicita nuestro primer edil en el caso probable que la comunidad lo tome a choteo "castrista"? ¿Quién trasladará los datos a un mapa técnico donde figuren las antenas de telefonía, la dirección en la que emiten y su potencia, las líneas de alta y los transformadores de media tensión, su nivel de radiación electromagnética; quién añadirá, de manera previsora, las emergentes zonas wifi del municipio para su seguimiento futuro?

Veamos algunas alternativas a la actitud burda y dilatante del alcalde de Getafe. Primera. Entre el año 2000 y el 2004 se diagnosticaron en la ciudad de Gijón siete mil casos de cáncer. Doce alumnas y alumnos de cuarto de la ESO del Colegio Ascensión de esa ciudad, dirigidos por su profesor de Física y Química, realizaron un completo estudio de investigación en el que se viene a relacionar la emisión de las antenas de telefonía móvil y su incidencia en las estadísticas sobre el cáncer y su ubicación, incluso en determinadas direcciones hacia donde apuntan sus rayos las estaciones base. El trabajo de los estudiantes no entra en opiniones ni apreciaciones subjetivas. El propio estudio las evidencia.

Segunda. Si los técnicos municipales no son competentes al efecto, ni tenemos un colegio con muchachos y muchachas tan aplicados como los de Gijón, podríamos pensar en una solución como la adoptada por el Ayuntamiento de Bañolas (Gerona) y la Universidad Politécnica de Barcelona con la firma de un convenio para la elaboración de un estudio previo a la redacción de la ordenanza reguladora de la instalación y funcionamiento de los monstruos de los tejados.
Nos gusta este último ejemplo como patrón o modelo ideal; y más en una ciudad que tiene un marcado carácter académico gracias a la Universidad Carlos III y que se verá reforzado con el asentamiento de la Universidad Politécnica y de la Universidad Nacional a Distancia; no olvidemos en el reparto al Hospital Universitario. Creemos que el ayuntamiento de Getafe debería seguir por el camino trazado previamente a las declaraciones del presidente de la FEM y aprobar la ordenanza con las sugerencias lógicas que aporten técnicos, juristas y vecinos en general, y que la misma incluya la firma de un convenio con las universidades getafenses para confeccionar un informe que retrate las diferentes aspectos de ese monstruo invisible y casi desconocido: urbanísticos, técnicos, jurídicos, sanitarios, etc..

Redactada desde la complacencia en los aspectos estéticos, el texto base de la ordenanza huye del fondo y la forma de un problema que suscita miedo en los vecinos; y casi con toda seguridad, enfermedades. Ni siquiera una referencia a la recomendación del Consejo de Europa para que las administraciones se rijan, en cuanto a los aspectos y consecuencias sanitarias, presuntamente desconocidas, por el principio de precaución al que se deben nuestros administradores y gobernantes cuando se habla de la salud. De nuestra salud. Esperemos que sea sólo un texto soso e incompleto y no sea el primer edil el que, con su nueva actitud, esquive de nuevo un compromiso con los vecinos; y, más grave, con su salud.

La nueva ordenanza ha de contemplar, siendo ello competencia municipal, quién lo duda, la calificación urbanística de los terrenos y ubicaciones donde pueden funcionar estas instalaciones especiales. Ha de fijar, y puede, la distancia que medie sin excusa entre los distintos emisores y las viviendas (nunca menor de 400 metros y por supuesto, nunca en los tejados de los edificios). Delimitar los "entornos sensibles", como colegios, guarderías, institutos, universidades, hospitales o residencias geriátricas, en los que esa distancia protectora aumente hasta un mínimo de 500 metros. Eso para empezar.

La futura ordenanza getafense, debe contemplar además, como su nombre indica el resto de infraestructuras radioléctricas, las radiaciones electromagnéticas producidas por las líneas de alta tensión o las emitida por los transformadores de media tensión que funcionan adosados a viviendas y las redes wifi.

En cuanto a los aspectos estéticos y la obsesión municipal por minimizar el impacto visual sugerimos, considerando lo expuesto anteriormente y las distancias a las zonas residenciales citadas, que se adopte el sistema de camuflaje "tipo árbol"; lo hemos visto en el sur de Portugal y en el norte de Madrid). Se trata de un poste terminado como si fuera un árbol entre cuyas ramas verdes se camuflan las pantallas emisoras de la antena. Un "monoposte" anti impacto publicitario en forma de pino, de ciprés o de palmera como la que ilustra estas líneas y que forma parte del paisaje de California. A gusto del técnico municipal de turno.

14 de marzo de 2008

El borracho y la cabra

Unos días antes de la manifestación que tuvo lugar el sábado 1 de marzo contra la gestión municipal acudimos a un acto organizado por Instituto del Sur, y su Cátedra de Flamenco, para homenajear a la generación del 27 con un concierto que contó con la presencia de un elenco de cantaores y artistas notables. El acto comenzó tarde; dos grandes filas de ciudadanos con invitación, y sin ella, confirmada la asistencia y no, se extendían a lo largo de la fachada del Teatro García Lorca. Era la hora de empezar con el cante y aún estábamos en la calle. Eso será el duende.

El numeroso público, paciente y deseoso de entrar al recinto, molestaba en parte, y sin pretenderlo, a las personas que circulaban por las inmediaciones de la estación de cercanías de Getafe Central. Pasada la hora, y a punto de entrar al teatro, el borracho que se tambaleaba por los alrededores de la aglomeración, atinó a llegar hasta nuestra posición, y haciendo un esfuerzo por expresarse con claridad y contundencia preguntó: - ¿esh.. es esta la cola de los cabreados, ...? Pues, ... me apunto, eh... Me pongo en la fila, eh... que estoy pero que muuy cabreado.

El pobre beodo, se alejó zigzagueando, cuesta abajo por la calle Ramón y Cajal, tras entender, no sin dificultad, que no era esa, precisamente, la concentración, manifestación o algarada que había oído, supuso que era o esperaba que fuese.

La anécdota, absolutamente cierta, viene a reflejar lo difícil que es sustraerse a los últimos acontecimientos y manifestaciones que han sucedido en esta capital del sur. Se palpa la tensión social y política. La manifestación contra la gestión del gobierno municipal tuvo lugar al fin bajo el lema "otro Getafe mejor es posible" (o no, quién sabe) nos mereció atención a priori, antes de que se cerrasen los últimos detalles organizativos, lemas y adhesiones; interesante como una iniciativa notable de los movimientos sociales que surgen de la misma base, del corazón del pueblo y de las gentes que luchan por sus problemas; y así lo reflejamos en alguna de las últimas entradas, como el movimiento de ciudadanos cabreados.

Cierto que el ayuntamiento y el alcalde, en una maniobra muy política, intentaron desmontar las principales reivindicaciones. Ya no hay aeropuerto (esperemos que sea verdad), se deniega la licencia al comedor de drogodependientes propiciado por Remar en el sector 3, se ha empezado a discutir con los afectados la ordenanza que regulará la instalación de antenas de telefonía móvil en el municipio... Está bien. Bastante bien, aunque no sea suficiente, es un paso importante de la administración. Es posible que motivada, al igual que los manifestantes, por la proximidad de las elecciones generales del 9 de Marzo.

¿No es, igualmente, posible una alternativa al tráfico rodado en una parte de la futura calle Adolfo Suárez, y que sea en su totalidad una vía ciclista y peatonal? ¿Tan difícil es rectificar una cosa [más] mal planificada, diseñada y planteada? Pensamos que no. Aunque esté aprobada en el Plan General. El gobierno local no debería conducir la máquina municipal en contra de los vecinos. El [que debería ser] buen gobierno de la ciudad exige más diálogo y participación. No sea camicace, señor alcalde.

Hay que reconocer, aunque se haya manifestado con una gran dosis de oportunismo, la inteligencia política del gobierno municipal por el cambio de actitud; de sabios es rectificar. No crean que esto es una alabanza a fondo perdido, un cheque en blanco al alcalde y a su gobierno municipal. Fácil es reconocer que aquí no escribe el autor domesticado. La historia y "el cuarto de los ratones" así lo atestiguan.

El que quiera hacer campaña de lo contrario que coja la pancarta y pinte chorradas evidentes o reparta octavillas injuriosas. Ni las pancartas, ni las coacciones, ni las amenazas de los esbirros y almogávares que aún siguen al servicio de la PSG conseguirán doblegar nuestra opinión y libertad. No han sido, estos "pesegechulos" los primeros que han amenazado con "quemar el periódico" o "partirle las piernas al director" [*]. Esos son los pastores que organizan a los pobres corderitos en pitadas y algaradas, los mismos que se presentan como "pobrecitos" cabreados... Pero, de eso nada: a sueldo de la PSG; y punto.
La manifestación, a nuestro entender, fue un completo fracaso. No por el número de asistentes, claro está. No. Hablamos de coherencia, política e ideología. Además de las tretas y piruetas políticas de Pedro Castro para dejar sin "sentido" ni motivos la manifestación, los organizadores tuvieron que enfrentarse -sin éxito ni clarividencia, claro está- a la disyuntiva entre ser pocos con razón, la calidad de la protesta, o engrosar las filas de cabreados con la gente de la PSG (ciertamente muy enfadados), la cantidad, hasta convertir el suceso en un número, sólo eso, pero suficiente para no considerar escasa la participación de cabreados. Es una pena que tendrá repercusión en esos movimientos vecinales como un error social y político.

Los organizadores de las protestas vecinales se dejaron manipular (piénsese que esta es nuestra opinión y que no pretendemos convencer a nadie) por los "pobrecitos" cooperativista de PSG, ahora "funcionando" como entidades independientes... Vaya trola, señores,... y los de Vientos del Pueblo y otros aires cayéndose de un guindo. Que nadie dude que las cooperativas, los foros de cooperativistas, los demenciales problemas creados por la avaricia y la ignorancia dependen aún de la PSG; fuera farsas y caretas. La manifestación fue, simplemento, una marea de gentes con la camiseta azul del yo sigo, y sigo, y sigo; aunque no consigo. Es imposible.

El "presunto" apoyo de las entidades vecinales a los chicos de la PSG, a los cooperativistas, se justifica en una razón muy eficaz en el ámbito familiar y afectivo: -es que muchos vecinos tenemos hijos, hijas y nietos en la PSG. Claro, y la gran mayoría de trabajadores que no están en las asociaciones de vecinos también tienen hijos, hijas y nietos que quieren una vivienda. ¡Faltaría más! Pero ¿qué tiene que ver un problema particular, aunque sea de muchos, como ciudadanos engañados, con el interés general y el movimiento vecinal?

Recuerdo que durante la primera Guerra del Golfo, en el año 90 creo, el periódico que dirigía en aquel entonces publicó una serie de informaciones relacionadas con el aterrizaje de aviones "tocados" por el fuego "enemigo" en la Base Aérea de Getafe y su reparación en los hangares de Construcciones Aeronáuticas. Noticias totalmente confirmadas, pero que no gustaron ni mucho menos en el seno de la empresa getafense, lo cual es lógico, ni entre los trabajadores más concienciados. Los sindicatos, Comisiones y UGT, criticaron abiertamente la publicación de la noticia, esa pequeña intervención en la guerra, a favor de la intervención yanqui; y gobernaba Felipe González. El principal argumento para que cerrásemos la boca era, lamentablemente, que estaban en juego sus puestos de trabajo. Qué lástima.

A eso mismo nos referimos, cuando afirmamos que no se distingue entre el interés general y los particulares. A una cierta confusión ideológica que, de seguir por el mismo camino, puede acabar conviertiendo la asamblea general de cabreados en simples y obstinadas cabras al servicio de un gran número de camisetas azules, o de otros intereses particulares. El tiempo dirá. A lo peor hay que acabar votando la candidatura de la cabra [está por montar, oigan...]

Pensando, como creemos, que los socios de las cooperativas son unos pobres e ingenuos ciudadanos que han sido engañados, que siguen siendo engañados por los que aún trabajan bajo la batuta del administrador único de la PSG, en foros y convocatorias de manifestaciones, espesas cortinas de humo del auténtico problema que tienen, confiados y perplejos, ignorantes y listos, los cooperativistas, todos ellos agarrados a un contrato de adjudicación de vivienda imposible de cumplir ya en el día de su firma cuando compraban terrenos rústicos para hacer vivienda protegida sabiendo que se iban a expropiar, con unos planos más falsos que un duro de madera, y que ven cómo su dinero se [ha] esfuma[do], sublima[do] o volatiliza[do] un poco más a cada día que pasa. Pobres cooperativistas; sin casa, o con casa, y sin dinero. Pero eso serán otros problemas y otras manifestaciones.


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[*] Las amenazas

Hace casi veinte años, en un conocido local getafense [el Lovely, que regentaba Ángel Torres], un broker de la vecina ciudad de Parla, enfadado por las informaciones sobre el Centro Comercial que pretendían construir sobre unos terrenos propiedad del que era en ese momento alcalde de la ciudad, Pedro Bermejo, [y que acabaron construyendo, aunque con un retraso de más de cuatro años] nos espetó a bocajarro: -No sé si pegarte un tiro o quemarte la oficina. [tal cual, oigan] -Pues, no tengas dudas ... Quémala, pero cuando no haya nadie... hijodeputa. [...]

Hace siete u ocho años. Un edil de Getafe del cual es mejor reservar su identidad a un periodista de El Buzón: -Pues ese [refiriéndose a otro edil de un pueblo cercano], ese os parte las piernas... [...] Glub. Joder que obsesión por dejarnos lisiados.

Pero qué originales son todos estos mafiosillos ¿verdad?