El Peñón de Ifach es, además del perfil más característico de Calpe, el símbolo de la Costa Blanca. La contundencia calcárea de esta enorme mole incita a los escaladores a trepar por arriesgadas aristas o por inasibles superficies. Nosotros hemos optado por la subida "normalizada" y atravesar el túnel excavado en la roca para acceder por su parte más estrecha de un lado a otro y acceder hasta su punto culminante a 332 metros.
Este enorme pedrusco parece ser, geológicamente hablando, una secuela aislada y muy marinera de la Sierra de Oltà.
Ha estado habitado desde tiempos remotos, como atalaya privilegiada del mediterráneo. En la ascensión, y muy cerca de la llamada "Casa París", hoy Aula de la Naturaleza, dependiente de la Generalitat Valenciana, se pueden ver las excavaciones que se vienen haciendo todos los veranos. Allí, además de los pueblos sin historia, vivieron íberos, fenicios, griegos, romanos, bizantinos, árabes y cristianos. Todos temerosos de los infatigables e irreductibles piratas del mediterráneo.
El Peñón de Ifach, que ha sido propiedad de diversos particulares hasta su adquisición en 1987 por la Generalitat que lo declaró Parque Natural, mantiene una interesante flora y fauna; sobre todo aves.
Nosotros, en nuestro primer intento, hemos llegado hasta el túnel que comunica con la cara sudeste del Peñón. En 1918, su propietario horadó treinta metros de roca a unos 180 metros de altura. Un trabajo impresionante que ha facilitado el acceso hasta su cima, antes reservada exclusivamente para intrépidos aventureros.
La vista, desde la entrada a la oquedad, es fantástica. La panorámica final es un apaño casero realizado con tres fotografías y la ayuda del fhotoshop.
Otro día intentaré el ascenso hasta la cumbre del promontorio.











15 de agosto de 2009
Subida al Peñón de Ifach
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12 de agosto de 2009
Arte efímero
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9 de agosto de 2009
El barco del emperador
Son las nueve y cuarto de la mañana. Mi paseo matutino, abajo de la atalaya, escudriñando la costa, me ha llevado hasta el puerto de Calpe. No es la hora en la que llegan los barcos pesqueros; sin embargo, me he encontrado con el desembarco de unos magníficos ejemplares de pez espada. Del pesquero, etiquetados y pesados, al furgón frigorífico con destino a Alicante capital. Los balones de plástico son, al parecer -y si no es así, disculpen mi ignorancia- las boyas que utiliza el barco pesquero para señalizar los límites de la redada. Hoy acudiré a la pescadería a ver si tengo suerte y puede adquirir unos filetes de esos maravillosos peces recién extraídos.
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6 de agosto de 2009
Fuegos artificiales

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2 de agosto de 2009
La luna de Calpe

Día 1 de agosto de 2009; 21 horas. La luna luce así sobre la playa de Calpe, inundando de magia la atalaya.
"Desde hace milenios, noche a noche escuchan el canto del mar y esperan a que la claridad de Hécate, la luna, acarice sus huesos desnudos." Frase textual de "El Oráculo", de Valerio M. Manfredi, obra que acabo de leer; a la vista de la rotundidad de la apararición me parecía que, la cita, venía a cuento, como en las noches de brujas. Magnífica ducha de mitología (el libro de Manfredi).
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