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8 de junio de 2011

La traición del conseguidor

Tratamos, amigos, leales o desafectos y desconocidos lectores, de la política llevada a su forma más chapucera y ridícula. Mezclamos, alrededor de la mesa, ingredientes básicos en un menú que se pretendía secreto a base de tajadas gordas, como siempre urbanísticas, aderezadas con acuerdos políticos, mentiras y traiciones. Es la política a los modos y maneras de siempre, hecha por los mismos políticos y el mismo  oscurantismo de siempre. Nada cambia. Es imperturbable. Antes de coger el acta de concejales electos, dos de los que serán ediles getafenses juegan  a los pactos, a la vida y a la muerte política de Pedro Castro, con permiso y la anuencia de la omnipresente y omnipotente dama de hierro del Partido Popular madrileño, Esperanza Aguirre.

La cita, gastronómica, urbanística y política, tiene lugar en el territorio natural de Juan Soler-Espiauba, en el barrio de Salamanca, en uno de los lugares preferidos de la derecha pija madrileña (marisquería Restaurante Ponteareas. Claudio Coello, 96). Es miércoles día 1 de junio y es la hora de comer. Están convocados, a iniciativa de las más altas instancias del PP regional y de la Comunidad de Madrid y asisten, claro está, Francisco Granados Lerma, vicepresidente de la Comunidad y hombre de confianza de la presidenta regional, Juan Soler-Espiauba Gallo, candidato a ocupar la alcaldía de Getafe el próximo sábado día 11, José Luis Morato Gómez, cabeza de la lista que UPyD presentó en las pasadas elecciones municipales y concejal electo, y … tachán, ta-ta-tachán, tararííí...

... Angel Torres, sí señor, presidente del Getafe C.F. y hasta el pasado día 22 de mayo, hombre cercano, antiguo lancero y defensor del honor del alcalde de Getafe, casi amigo [digámoslo así] y conseguidor del urbanismo local. Casi nada. Es el primero, y más notable, de los personajes que se han cambiado la americana progresista, hombre presuntamente de izquierdas de toda la vida, para enfundarse la chaquetilla celeste. Es obvio que tenía alguna en el armario: no hay que olvidar que Torres es el presidente del club de fútbol conocido en toda España como el equipo azulón. Del azulón al azulete hay un matiz tan imperceptible como el hilo de la ambición [u hormigón], el mismo que conduce, antes o después, a la traición. Además, es un antiguo conocido, amigo [digámoslo así], de Francisco Granados desde que ambos coincidieron en el municipio de Valdemoro, donde uno era alcalde y el otro regentaba un bingo.

Como imaginan todos ustedes, la reunión tiene la importancia que requiere el puesto que se rifa, la alcaldía de Getafe, y el suculento botín. No sólo por los personajes presentes sino porque está santificada gracias al iphone del vicepresidente por la mismísima Esperanza Aguirre. Cualquier acuerdo al que lleguen los presentes se convertirá, a pesar de su carácter secreto, en compromiso fiel, de obligado cumplimiento por las partes. ¿Cómo nos hemos enterado de la noticia? ¿Cómo? Nos enteramos y punto. Las fuentes en este tipo de noticias son secretas, al igual que la intención de los cuatro comensales de mantener oculta la reunión. Evidentemente alguno de los cuatro, o incluso la misma presidenta, de espíritu y teléfono presente, largó más de la cuenta para que nos llegara con tanta nitidez; alto y claro. Uno habla con su mujer, con su mejor amigo. ¿No recuerdan el chiste del que naufragó en una isla desierta con una famosa modelo... Y no había nadie cerca, amigo o desconocido, a quien contar las hazañas amorosas que se producían en la arena de la playa. Es terrible. Decidir el destino y el futuro de una ciudad como Getafe y no poder presumir de ello con tu novio, con tu mujer, con tu mejor amigo... Ah,.. las fuentes informativas, los bocazas y el secreto profesional.

Sin embargo, sí tendremos que desechar a algunas de las que podrían ser fuentes fidedignas de esta noticia. La reunión tiene que ver en su esencia más con la traición que con los negocios que se intercalan entre gambas, nécoras y cigalas. Principalmente dos.

En primer lugar hay que destacar, como presunta fuente informativa, a  la otra edil electa de UPyD, Esperanza Fernández Acedo. El problema de esta suposición es que, ante las preguntas del periodista del elbuzon.es, manifestó su desconocimiento sobre la reunión. Pero ¿cómo? Ya es suficientemente grave que, a falta de diez días para que se constituya la nueva corporación, uno de los grupos se lance, cuesta abajo y sin frenos, a una reunión de este carácter. Malo e imprudente es que asista uno sin el conocimiento ni el consentimiento de la otra edil, el cincuenta por ciento de la representación magenta en el Ayuntamiento de Getafe, pero peor es que se atreva, tan novato e ignorante como está demostrando ser en esto de la política, a mezclar apoyos políticos con negocios urbanísticos, sin conocimiento de la otra edil ni de la dirección regional [y mucho menos nacional] de UPyD. Y lo más grave de este triste asunto, el de la traición, es que no le han manejado ni manipulado. Ha ido con prontitud, feliz, encantado con su papel de tonto útil, casi corriendo a la cita con el veneno que se servía entre tanto marisco exquisito. Una trampa para animales estúpidos.

No lo tiene fácil el líder regional de UPyD, Luis de Velasco, ya conozca o ignore la reunión,  para negar que su partido está pactando [ha pactado] con el PP regional algo más que los cargos de la mesa de la Asamblea regional. José Luis Morato  había manifestado su oposición a las subvenciones que otorga el Ayuntamiento al Getafe CF y había hecho público que el Consejo Local de UPyD estaba en contra de la nueva Ciudad Deportiva del Getafe CF que quiere promover Angel Torres. A veces se está preso de las hemerotecas y del mismísimo google. Da la sensación que tras la comida ha empezado a cambiar de idea, claro. No hay nada mejor para el espíritu y el diálogo que  el olor de unos ricos berberechos de las rías, unas buenas almejas  o unas gambitas blancas de Huelva.

Si en la reunión solo se hubiera hablado de política, no se hubiera puesto sobre el mantel la ventanilla del urbanismo local, podríamos pensar, incluso, que se trata de un descuido de Morato, de una torpeza propia de la impaciencia que consume a un político que odia a Pedro Castro, desde posiciones personales enconadas (?) y que expele sin pudor cada vez que abre la boca. José Luis Morato, como apuntamos en la anterior entrada, ya fue candidato del PP en las elecciones de 1991 mientras militaba en Nuevas Generaciones, la cantera política del Partido Popular.

José Luis Morato Gómez ha manifestado esta semana en declaraciones al periódico local Al cabo de la Calle, como resumen de su actitud política, que bien podríamos calificar de esquizofrénica, que “una cosa es nuestro espíritu progresista, dónde nos podemos encontrar ideológicamente, y otra diferente nuestro compromiso con los ciudadanos”. ¿Será eso lo que quería manifestar en la reunión de la marisquería donde se ha pactado el fin de Pedro Castro? El mensaje, al que se adhiren los participantes de la reunión, no se limita exclusivamente a jubilar al que durante 28 años ha sido alcalde de Getafe, sino a laminarle política y socialmente, a aislarle, jubilarle y a pasar una página un tanto indigesta para el gobierno regional, un hueso duro. Esperanza Aguirre, que es muy lista, más casi que los cuatro juntos que se reunieron, más que el hambre si se puede, sabe que solo los enredos que han provocado sus acuerdos en la Asamblea regional con IU y UPyD no serán suficientes para mantener la alcaldía de una ciudad como Getafe. El problema es que ha mandado a un figurín, inexperto en política local, a bailar a la casa del trompo. ¡Hay que laminar a Pedro Castro! Además, Tomás el mentirosillo nos ayuda con sus salidas de tono y sus rabietas de niño malcriado.

El otro personaje víctima de la traición por la comida de Ponteareas es, no podríamos dejarlo de lado, aunque  apenas pinte nada en esta historia como en los cuentos y leyendas de ausentes, es -decíamos- Francisco Felipe González Gervaso, más conocido como "el Lechero". Promotor, constructor y editor del periódico Al cabo de la Calle, se ha gastado en los últimos meses una fortuna, calculamos entre dos y tres  millones de euros, apoyando descaradamente a los candidatos del PP en la zona sur madrileña y en especial a los de Getafe; primero a Carlos González y luego a Juan Soler. Sin  publicidad en los medios, ni interés alguno por ella. Y esperaba a cambio, precisamente, cambiar el color de los alcaldes, teñir de azul el llamado cinturón rojo hasta el pasado 22 de mayo, y obtener -como premio- el cargo de nuevo conseguidor urbanístico. ¡Quién iba a pensar que Ángel Torres, el último favorito de Pedro Castro, se le iba a adelantar y se colocaría sigilosamente en la primera posición de la famosa ventanilla que parte y reparte el bacalao! Hoy, a punto de que Getafe estrene nuevo alcalde y que su “apuesta ” por Juan Soler se haga realidad y, por tanto, llegue el momento de recoger los beneficios, se queda con cara de tonto, casi en tercer lugar, viendo esfumarse el puesto al que aspiraba. Pues no, va a ser que no, por allí mismo se coló Ángel Torres con su chaqueta azulilla para quedarse con las prerrogativas, atributos y regalías. Y casi también se le adelanta hasta la “mosquita muerta” del candidato de UPyD al que tanto ha promocionado y que ahora empieza a rebajar en su valoración personal, pública y periodística. Morato tampoco le necesita, le ha dejado atrás aireando sus modos de nuevo concejal decisivo, no bisagra, sino pieza clave -piensa él- de la nueva arquitectura social del municipio. Así, Felipe González es quizás el personaje, tras Pedro Castro, más perjudicado por la famosa comida de Ponteareas. Una reunión que se va a hacer más famosa y mítica que la foto de las Azores. Él, evidentemente, tampoco es la fuente informativa. Ni siquiera sospechaba que el nuevo PP local le haría de menos tan pronto.
La manera de afrontar la noticia de la reunión no tiene desperdicio y desvela las mentiras tejidas en torno a la comida. José Luis Morato ha asegurado que fue a la comida invitado por el PP y, para justificar que ni estuvo invitada ni se enteró su compañera en la futura corporación, ha manifestado que los del PP le dijeron que fuera solo “porque no se fiaban de Esperanza Fernandez". ¡Sí señor! Eso es lealtad; a los compañeros de partido, y, por qué no decirlo, al propio partido que le ha llevado hasta el Ayuntamiento. Eso, diríamos sin recovecos, es poner los cuernos en toda regla. A sabiendas. Pero bueno, eso ya se veía… la cabra tira al monte. José Luis Morato, por fin, y para arreglar el desaguisado, ha manifestado que sí se habló de urbanismo y, preguntado por la asistencia de Ángel Torres, aseguró que “no podía confirmar ni desmentir su presencia en la comida”.  Al menos parece que es discreto. O tonto.

Por su parte, el gabinete de prensa de Juan Soler ratificó la información sobre la comida y puntualizó que en ningún momento se habló de urbanismo (uno de los dos, Soler o Morato, miente) y que no podían confirmar ni desmentir la presencia de Ángel Torres en la comida. Menuda coincidencia tan extraordinaria. Dos políticos, hablando de la presunta presencia de alguien que los acompañaba, o no, dicen, no niegan su presencia ni la aseguran, dicen al unísono, repetimos, que “no pueden confirmar ni desmentir al cuarto comensal”. Serán ellos, o nos toman por estúpidos, estos políticos mentirosos y descerebrados…  A Ángel Torres, le importa un pepino (si es que todo está contra ellos, pobre verdura) si el mundo piensa o sabe que miente o dice la verdad. El no tiene que dimitir de nada si se comprueba que estuvo, como bien han confirmado con esa tontería que han dicho los dos presuntos políticos.

Efectivamente, en la reunión, como asegura José Luis Morato (tiene más miedo a mentir) aunque oculte cosas, sí se trató del urbanismo. Fútbol, urbanismo y política. Entre los temas urbanísticos, cabe reseñar las dos operaciones que propone el presidente marxista ladrillista: John Deere y la ciudad Deportiva del Getafe CF. A José Luis Morato ya no le parece mal eso del pelotazo del "pirri" . Habrá que anunciarlo, en todo caso, después del verano. Al igual que la subvención. Todo a su tiempo. Ángel Torres se  arrogó la representación de John Deere para su recalificación, urbanización y repartición. Ahora va a demostar a Jesús Neira quién es el que manda en la plaza. Su lancero anda vocendo y anunciando  por las esquinas la buena nueva. El que manda es Ángel Torres. Los lobos andan repartiéndose el botín antes de cazar la presa.

Menudo potaje que hay en el menú del día. El aroma del marisco y del laurel empieza a confundirse con el olor putrefacto de los siempre oscuros y malolientes negocios urbanísticos de los políticos. ¿Para eso quiere José Luis Morato echar a Pedro Castro y, así,  cumplir con su rabieta particular? ¿Para sustituir a un mentiroso por dos? ¿Para que los negocios urbanísticos sean  cosa de Angel Torres y de las grandes empresas que acuden como hienas al olor de algún negocio oscuro? ¿Así pretenden cumplir el programa electoral de UPyD? ¿Esta es la luz y taquígrafos que prometía el candidato del PP, Juan Soler, para los asuntos urbanísticos del municipio? Parecen mentiras electorales. Otras más que caen de la boca de políticos mentirosos al saco de la desilusión.

Esperanza Aguirre ya había bendecido y dado conformidad a los acuerdos y compromisos a los que se llegase o ¿no? en esa disparidad de intereses confluyentes. Siempre y cuando se lamine a Pedro Castro. Hay un odio primitivo, casi secular, arraigado en el alma, ideológico y personal contra el viejo alcalde. Le temen y no le quieren ni siquiera como jefe de la oposición, que ya sería suficiente humillación para el que no ha sabido mirar a su alrededor y ver a los traidores, a los chupones, a los aprovechados, a los corruptos, a sus adversarios, …


Las empresas de Morato
 
José Luis Morato, uno de los dos ediles que ha conseguido el partido de Rosa Díez, asegura dedicarse a la logística a través de sus empresas. Además de impartir cursillos sobre esta materia, ha colaborado junto a otros autores en un libro sobre el tema publicado por la editorial técnica Mc Graw Hill.
Cuatro de las empresas en las que participa José Luis Morato,  de manera mayoritaria o exclusiva, están domiciliadas en dos en Sevilla, dos en Jerez de la Frontera  y una en Getafe. El capital social  de las cinco empresas en las que participa es de 287.300 euros, de los cuales han depositado (la mayoría él) 241.000 euros.

Las sociedades domiciliadas en Andalucía  son Develop Logistics Solutions SL, Aires del Atlántico, SL, Logística a la Hora, SL y Delta Logística Asesores, SA. La empresa "cabecera", Boreal People &Partners, SA., está domiciliada en su casa de Getafe. Casi todas  tienen en su objeto social "la compraventa, arrendamiento, intermediación y explotación de todo tipo de bienes inmuebles...". quizás el punto fuerte de su facturación hasta que la crisis ha mandado a la porra la intermediación inmobiliaria, la urbanización y hasta la logística.

Lo más llamativo de los datos que figuran en el registro mercantil es que no presenta las cuentas al registro mercantil;  en  algunas de ellas desde el año 2007 y en  otras desde el año 2005; ninguna ha completado los depositos de cuentas obligatorios hasta el año 2009.  Poco antes de las elecciones municipales de este año, en marzo y abril, ha depositado las cuentas de los ejercicios de los años 2006, 2007 y 2008 de  su empresa de referencia, la domiciliada en Getafe.  Realizar los depósitos de cuentas en los correspondientes Registros Mercantiles es a de una obligación (Reglamento del Registro Mercantil y Ley de Sociedades) que tienen todas las empresas activas constituidas en el territorio nacional y que José Luis Morato incumple en todas las empresas de las que es administrador. ¿Oculta datos que no puede explicar como cargo público? ¿Es solo negligencia?... El tiempo dirá

Pero lo cierto es que no va poder presumir de eficiencia ni de ser un gestor aplicado y diligente con la normativa mercantil. Un desastre, más bien. ¿Y así, con la falta de trasparencia que rodea a  lo suyo, piensa que podría administrar también nuestros dineros?  Empezamos a tener dudas, dudas razonables, de la propuesta de UPyD; de momento, sólo en Getafe.  ¿Esta es la gente magenta? Pues, nosotros sí lo sabemos, así sabemos que no somos...

28 de mayo de 2011

Ser o no ser, esa es la cuestión

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"Ser o no ser, ésta es la cuestión. ¿Cuál es más digna acción del ánimo, sufrir los tiros penetrantes de la fortuna injusta, u oponer los brazos a este torrente de calamidades, y darlas fin con atrevida resistencia? Morir es dormir. ¿No más? ¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza?... Este es un término que deberíamos solicitar con ansia. Morir es dormir... y tal vez soñar. Sí, y ved aquí el grande obstáculo, porque el considerar qué sueños podrán ocurrir en el silencio del sepulcro, cuando hayamos abandonado este despojo mortal, es razón harto poderosa para detenernos. Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga. ¿Quién, si esto no fuese, aguantaría la lentitud de los tribunales, la insolencia de los empleados, las tropelías que recibe pacífico el mérito de los hombres más indignos, las angustias de un mal pagado amor, las injurias y quebrantos de la edad, la violencia de los tiranos, el desprecio de los soberbios? Cuando el que esto sufre, pudiera procurar su quietud con sólo un puñal. ¿Quién podría tolerar tanta opresión, sudando, gimiendo bajo el peso de una vida molesta si no fuese que el temor de que existe alguna cosa más allá..." HAMLET. Act. III. Esc. IV  (*)
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A falta de dos semanas para elegir alcalde, una sombra, como escapada de las tragedias de Shakespeare, ronda por los pasillos y recovecos que conducen al salón de plenos del Ayuntamiento de Getafe, por las sedes de los partidos y hasta se detiene, a plena luz del día, en las esquinas de las calles principales del centro urbano aconsejando felonía, conjura, ingratitud o venganza por las afrentas del pasado. Todos los personajes están convocados, en un solo acto y muchas escenas, con la mente puesta en el sillón del corregidor municipal. Y mientras la sombra aparece y desaparece como nube de primavera, los vecinos del municipio se preparan para la bajada de la Virgen desde el cerro hasta la Catedral de la Magdalena.

El halo claroscuro del drama se refuerza con un cierto misterio religioso, alguna duda exotérica y con algunas paradojas políticas. El mismo día que la Patrona desciende hasta el casco urbano, el jueves próximo, el actual alcalde en funciones [Pedro Castro] le entregará en la misma rotonda de la base aérea, como es tradicional, el bastón de mando a la imagen Nuestra Señora de Los Ángeles, un símbolo del poder terrenal que ostentará hasta el final de las Fiestas Locales. ¿Quién sabe a cuál de los candidatos se lo devolverá antes de regresar a su morada habitual en el Cerro de Los Ángeles?

Las dudas sobre la continuidad o la renovación del cargo del primer edil de Getafe se muestran de manera pública, sin pudor, sin ningún recato, con la vergonzosa mudanza de actitudes, declaraciones, compañías y vestuario de algunos personajillos locales; tras el #22M empezó el desfile, a la hora del aperitivo o a la hora de comer, por baretos y restaurantes como el Plaza o el Órdago, Casa Pías, o el Aderezo, de los que antes se ufanaban de su éxito y poder disfrazados de empresarios progres, con la americana de cuadros y la corbata de christian dior a rayas rojas y blancas, poniéndose de manera urgente –a ver qué tal les queda- la chaquetilla azul, y cavilando, por si acaso, en una mudanza discreta, una transición social, un cambio de bando,… sin más, ni más. No es personal. Solo son negocios.

La constitución del nuevo Ayuntamiento y la elección del alcalde será, Dios mediante y si la Virgen lo permite, el próximo sábado 11 de junio, el mismo día en que el escultor Eladio de Mora, conocido en el mundillo artístico como dEMO, se encargará de ofrecer a la ciudadanía, desde el balcón del Ayuntamiento, el tradicional pregón con el que empiezan oficialmente las Fiestas Patronales. El pobre dEMO anda medio loco, como el más famoso de los personajes teatrales, sin saber quién estará a su lado, acompañándole en el balcón del ayuntamiento como alcalde electo de Getafe. Si repite o se renueva. Y, si ya es difícil, más que hacer un oso de plástico, escribir un pregón que guste a los vecinos y vecinas, más penoso es esbozar o pergeñar dos.

Nosotros, como broma gráfica, claro está, hemos tomado una hipotética y venidera foto del artista y tres de sus osos, uno azul, uno rojo y otro rosa [el otro andaba de parranda], meditando en la terraza del Ayuntamiento el mismo día y sólo unas horas antes de que la plaza se llene de vecinos y de vecinas, de jóvenes y viejos, atolondrados por el abigarrado gentío, la marabunta, y el griterío de la serpiente multicolor de chiquillos ¿Cuál de los osos será mi compañero? ¡Ay, Demo, qué duda y qué sentimiento tan agridulce!

Los resultados, que se pueden ver en la tabla [abajo del todo], no han concedido la mayoría absoluta a ningún partido. La opción política ganadora es la misma que gobernaba en el Ayuntamiento; aunque el Partido Popular ha resultado la lista más votada, la suma de los ediles (y de los votos) de PSOE e IU, socios en el gobierno municipal desde hace tanto tiempo [aunque de vez en cuando amaguen divorcio] que parecen lo mismo, sobrepasa a la alternativa representada por Juan Soler-Espiauba. Además, en Getafe, los que votaban a PSOE aceptaban claramente que, en el caso de ganar, aún con mayoría absoluta, gobernarían con IU; y viceversa. Claro y diáfano. Trasparente. Trece son más que doce; tan evidente como complicado. No será fácil, para el alcalde, hoy en funciones, bailar como hace cuatro años. Esta vez, más difícil todavía, el que ha sido primer edil de esta localidad durante veintiocho años, es un acróbata vencido que camina por el alambre intentando salvar la última función.

La campaña electoral que acabó el mismo día #22M se planteó esta vez como una auténtica batalla, sin concesiones a la elegancia, ni a la propuesta política, disputando en todos y cada uno de los territorios posibles cada uno de los votos; una guerra marcada por la excesiva preponderancia de las redes sociales. Las propuestas se desgranaban como frases sueltas. Se iba de aquí para allá y se anunciaba. Ahora, inauguro una obra y propongo que, donde hay un polideportivo anacrónico, haremos un gran centro comercial. #paraqueganegetafe. La oposición, también twittea y se mea en la idea del alcalde: seguro que se prepara, dónde no, otra oportunidad para los especuladores y amiguetes, otrora rápidos, ágiles, impíos, casi crueles, faltos de ética, pero eficaces, sin dudas ni dilemas, afiliados desde siempre al rico beneficio económico. #porelcambionecesario.

Dede una trinchera y otra, en los blogs, en twitter, en facebook, picoteando, flickeando o meneando las historias, intentando hacerlas visibles y, sobre todo pensando en llegar al mayor número de personas que puedan dar continuidad o transmitir la misma gilipollez, esa que marca la frontera entre los que están conmigo, contra mí, o no pintan un carajo, y pensando siempre en las nuevas revoluciones gracias a la comunicación que se manda a golpe de iphone y retwitteo. Desde la premisa de hacer la guerra digital, despistar al enemigo, mostrar su cara más arisca, oscura, surgió la figura del “avatar” del candidato del PP, Juan Soler, contraposición digital del blog que intentó eliminar el candidato popular. El bando contrario se esforzaba, igualmente, en transmitir o devolver con la misma moneda, o con mayor contundencia si cabe, toda la porquería que se pueda acumular, intentando aumentar el desprestigio, constatando en diversas pizarras digitales lo ya constatado, denunciando lo ya denunciado, con noticias y novedades de un pasado lejano, que apenas interesa a los ciudadanos. Y así, había cuentas para todo, en todas las redes, intentando un “hit parade” en las listas de éxitos como “coloco a mi hijo”, “las chapuzas del carril bici”, etc..

Y a todo esto, la mayoría de los ciudadanos sin enterarse un pijo de la batalla digital que se libraba a golpe de pajarito, de teléfono móvil o de portátil. Cualquier tonto con twitter se atreve a decir en 140 caracteres una gilipollez  más grande [si cabe] que la anterior y que ha expelido el teléfono de algún otro maestro del “escupitajo” verbal. Está de moda la estética del iphone, sin contenidos, con monólogos breves y pobres, faltos de argumentos, sin trama.

Pedro Castro es uno de los políticos que más se ha volcado en las redes sociales con una presencia más que impresionante, mostrándose en sus cuentas de Facebook, Blogger, Frienfeed, Flickr, Picotea, Youtube, Issuu, Twitter, Bitacoras.com, Networkedblogs, YellowMind, Linkedin, Xing, Globonet, Foursquare y Spotify. Total para nada, para que [al final] no te voten ni tus compañeros.

Ha sido, en general, una campaña electoral sucia y enconada, con los típicos excesos de publicidad, sin mensajes de auténtico calado político, plagada de insultos, descalificaciones, burdas manipulaciones, anónimos, rabietas y venganzas personales, por uno y otro bando, incluso dentro de cada bando, unos contra otros, intentando desmerecer las opciones rivales. Ahora deviene la ocupación del poder. Por los que estaban o por los que se arrogan una victoria, la de la lista más votada, escasa, pírrica y casi irreal.

 
Dentro de la cáscara de una nuez

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HAMLET.- ¡Oh! ¡Dios mío! Yo pudiera estar encerrado en la cáscara de una nuez y creerme soberano de un estado inmenso... Pero, estos sueños terribles me hacen infeliz.
RICARDO.- Todos esos sueños son ambición, y todo cuanto al ambicioso le agita no es más que la sombra de un sueño.
HAMLET.- El sueño, en sí, no es más que una sombra.
RICARDO.- Ciertamente, y yo considero la ambición por tan ligera y vana, que me parece la sombra de una sombra
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El Partido Popular, a pesar de ser la lista más votada, sólo ha aumentado un concejal con respecto a la anterior convocatoria. Un edil y un porcentaje de votos que iguala, por fin, el porcentaje de votos del candidato local con los votos de la por ahora invencible Esperanza Aguirre. Poco, a nivel local, o nada en la pelea por los escaños regionales, ha ganado la alternativa conservadora con respecto a las elecciones del año 2007. No debe estar contenta la lideresa del PP con su apuesta en el municipio. La candidatura popular al ayuntamiento de Getafe –pudiera decirse con absoluta tranquilidad- ha fracasado con estrépito, si miramos los resultados que el partido obtuvo en 2007 o los conseguidos en otras ciudades como Pinto o Alcorcón. Y eso, gracias al momento, con viento en popa a toda vela. Si ella [Esperanza] es la suma de todos, todos no suman lo que ella. ¡Vaya.., aquí enunciamos nuestra primera paradoja política!

El segundo partido, por actas obtenidas y votos, es el PSOE. Una derrota que se produce tras nueve convocatorias electorales. En todas, menos en la primera, el capitán del barco socialista estaba comandado por Pedro Castro. Hoy, más que nunca, se percibe un cambio de ciclo que de manera precipitada y equivocada habíamos anunciado tras los resultados del 2007.

El PSOE ha recibido un severo castigo de los vecinos, en parte achacable a la gestión de la crisis del “mesiánico” Zapatero, auténtico adalid de la indigencia intelectual, la mentira, la chapuza, la improvisación, el mal fario y la infantil gestión de asuntos sin importancia en una época de profunda crisis económica, una crisis que arrastramos desde hace varios años, y otra parte atribuible a los errores cometidos por los responsables socialistas a nivel local y regional. Y para rematar una gestión insulsa y apática, durante la última legislatura, el gobierno municipal PSOE-IU ha seguido sin escuchar las quejas y reivindicaciones de los vecinos, desairándolos y empecinándose en decisiones basadas en conceptos o supuestos posiblemente erróneos. A la vista está el veredicto.

No deja de sorprender en este caso, a la vista del batacazo del PSOE, la influencia de las rencillas habidas en el PSM antes, durante y tras la pelea de las primarias que enfrentaron a Tomás Gómez, “invictus” hasta el pasado día 22, ahora “pijus magníficus” del socialismo madrileño, y Trinidad Jiménez. Pedro Castro ha obtenido, dentro de la circunscripción getafeña, algo menos de cuatro puntos menos que su compañero Tomás Gómez; demasiados votos para la ofensiva de SMS de los teléfonos críticos del socialismo local que recomendaban votar a Tomás y a…, en fin, evitar la papeleta de Pedro Castro. Un castigo o venganza, visto lo visto, que aunque no justifique ni resuelva el tamaño de las disputas o las afrentas, pudiera haber ido más allá del objetivo, pasándose de la raya de la advertencia, yéndose de las manos a sus impulsores. ¿Cuántos irán al paro por culpa de un SMS?

Los cargos de confianza del gobierno municipal, entretenidos hasta ahora en sus cuitas personales y sus batallitas, empiezan a tener mala cara; a temer, como cualquier hijo de vecino, el paro, las cuotas de la hipoteca y el resto de secuelas de la crisis económica. Aunque volviese a salir elegido Pedro Castro como alcalde, se prevé, pensamos que además son merecedores por su pésimo trabajo, una tremenda “limpia” impuesta, no como castigo, como mandato de los votantes, como uno de los necesarios gestos de austeridad presupuestaria. No hay cama para tanta gente, ni siquiera en otros municipios. Es aquí donde hay que concretar otra paradoja política. Los socialistas, por primera vez, han luchado por perder las elecciones, y –claro está- lo han conseguido, han ganado en su empeño. Las han perdido. Pedro Castro obtuvo 2.616 votos menos que Tomás Gómez. Da la sensación de que no tienen remedio. El ostracismo es más que una amenaza.

Izquierda Unida, medalla de bronce en el campeonato local, ha mejorado sus resultados, tanto en votos como en ediles, aprovechándose del castigo infligido por los vecinos a sus socios de gobierno. La candidata local, María Luisa Gollerizo, ha superado los resultados de la coalición en el 2007, incluso a su camarada Gregorio Gordo, candidato regional de la coalición y vecino igualmente del municipio; más de un 2,6 por ciento de los votos  [exactamente 2.222 papeletas], casi los mismos que perdió Pedro Castro, es la diferencia entre el porcentaje recibido por las candidaturas local y regional de IU. El trasvase de votos es evidente tratándose de la misma fuerza política, del mismo equipo y poniendo como presunto hadicap de la lista local el descabalgamiento a última hora de Javier Viondi y el desconocimiento de su nueva candidata María Luisa Gollerizo; es claro. ¿A alguien se le fue la mano en la oscura maniobra? La candidata local con un peso específico [político] menor y poco conocida hasta ese momento le ha dado “una paliza” a su camarada y jefe de la coalición, Gregorio Gordo. ¿Mérito de María Luisa o castigo a Gordo? ¿Habrán ayudado los compañeros socialistas a ese ilógico desequilibrio, imagen inversa de la radiografia electoral del PSOE?

Sin embargo la noticia de la noche electoral fue, sin ninguna duda, la irrupción en el panorama político local de UPyD con un porcentaje del 6,45 por ciento [5.407 votos], igualando el resultado de la candidatura regional [6,47%] y tomando ese trozo de la tarta gracias al “voto de castigo” al PSOE por su errática política nacional. Hasta muy avanzado el recuento de votos la “marea magenta” anduvo entre uno y dos concejales. Al final, con más del 80 por ciento, parecía que finalmente iba a obtener  solo un acta, concediento un único premio a su candidato a alcalde. A esas alturas de la noche, José Luis Morato, exaltado, eufórico y sudoroso, celebraba su particular triunfo en el Castelar (C/. Carabanchel), mientras que algunas decenas de militantes y simpatizantes del PP jaleaban y acogían en la calle Madrid al trece, número maldito que da la victoria aunque no la mayoría, aclamando a gritos a Juan Soler como "alcalde, alcalde, alcalde". En escasos minutos, del 83 al 93 por ciento del recuento, se esfumó el número de la mala suerte de las pantallas de los ordenadores, asignando un segundo edil a la formación magenta y dejando la docena en la cesta popular. Era una noche de infarto. El PP amenazaba con revisar el recuento para intentar devolver el acta al granero popular. Y aquí tenemos nuestra siguiente paradoja política, referida a UPyD. A pesar de la exitosa irrupción en el panorama político local, y duplicando al final un resultado magnífico, parecía a nuestros ojos más un descalabro que una victoria, una maldición más que un logro. Quizás no era seguro que Juan Soler fuera a ser el próximo alcalde del municipio. Vaya decepción…

Según algunos destacados miembros del PP local, de antes y de ahora,  Morato estaba "en el bote". Hay que recordar que el número uno de la lista local de Rosa Díez había sido candidato a concejal en las listas que el PP presentó en el año 1991, junto a gente como su amigo José Luis Vicente Palencia. Ahora, con dos concejales, se planteaba un escenario distinto. La número dos, Esperanza Fernandez Acedo, mucho más disciplinada en cuanto a las declaraciones pública y situada ideológicamente de manera clara en la socialdemocracia, tiene una trayectoria muy distinta y parece más difícil de encajar o encasillar en el escenario, si no idílico sí posible, que se habían imaginado los "paracaidistas" de Esperanza Aguirre. Esperanza [Fernández Acedo] protagonizó, a escasos días de las votaciones, uno de los escarceos que se han producido en las listas al Ayuntamiento de Getafe antes de las votaciones, junto a la destitución de Javier Viondi como candidato de IU. Esperanza, que iba inicialmente de número tres, pasó a dos, tras la decisión de los órganos regionales de UPyD, desplazando en el último momento a José Luis Cifuentes [Barbalta], y provocando su salida de la candidatura y del partido magenta.

Y para terminar [ya está bien], tenemos que reseñar el resultado de la candidatura Vientos del Pueblo. Los vecinos han obtenido algo más de 2.000 votos y un porcentaje del 2,42 %, insuficiente para tener representación municipal. Además, ha sufrido una importante pérdida de votos que hará necesaria la correspondiente autocrítica y el evidente replanteo de su opción como candidatura política. El trabajo de Vientos del Pueblo merece nuestro reconocimiento aunque no haya obtenido representación municipal. Quizá el futuro de la formación vecinal tenga que ver con su buen trabajo asociativo y reivindicativo; dejando las elecciones y la política hasta que se modifique una ley injusta y se puedan elegir a los candidatos –al menos a los concejales- independientemente de la lista o del partido al que estén adscritos.


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(*) . Los textos de William Shakespeare pertenecen a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Traducción de Leandro Fernández de Moratín.

25 de enero de 2007

A las doce y cuarto en la Catedral


El pasado martes 23 de enero, día de San Ildefonso, las autoridades civiles y eclesiásticas, de Getafe y de la Comunidad, procedieron a celebrar "como Dios manda", la reapertura de la Catedral de La Magdalena; la liturgia católica se ofició como acción de gracias por el fin de unas obras de acondicionamiento que se han prolongado durante todo el milenio. Hasta la Virgen de los Angeles se había acostumbrado a venir de visita y tener que alojarse en el Polideportivo de los Escolapios.


El acto estaba previsto a las seis de la tarde. El alcalde espera a pie de calle. Junto a Pedro Castro se encuentran el primer teniente de alcalde, David Lucas Parrondo, tapado aún del candidato Sebastián, el resto de ediles del gobierno municipal, salvo dos de IU, los concejales del PP, el presidente del Getafe CF, como la sota de oros de su excelencia, incluso algunos Consejeros de la Comunidad de Madrid (Santiago Fisas y Juan José Güemes). Esperan al Cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid, a José María López de Andujar, Obispo de Getafe y a Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid.


En la plaza de la Magdalena hay una cierta expectación. La tensión entre el gobierno municipal y la oposición, cada vez mayor, se ha trasladado a la inauguración del templo. El PSOE actúa, como su viejo líder, falto de reflejos, haciendo oposición a la oposición. Inaudito. Incluso se había producido desde el ámbito digital una convocatoria con mensajes SMS y correos electrónicos de "fuerapedrocastro-ARROBA-ya.com" para organizar un alboroto con pitos y cacerolas. No parecía el momento más adecuado. Los instigadores de la algarada se guardan las octavillas debajo de los gabanes; tendrán que esperar a ocasiones más propicias para montar el bochinche.


El alcalde rebufa. Sus ojillos, como dos puñaladas, echan fuego y dejan traslucir el cabreo que le corroe. La oposición ha aireado en un folleto la escasa, o más bien nula, aportación del Ayuntamiento a los coste de reparación de la iglesia. Todo el dinero lo ha puesto la Comunidad de Madrid. Y piensa, a pesar de todo, el muy tacaño exigir explicaciones. ¿Se retrasa la Presidenta?


Cuando Esperanza Aguirre se baja del Peugeot 607, el público aplaude. El reloj de la torre de la Catedral marca las doce y cuarto. ¡Vaya! ¿Se habrán dado cuenta el resto de vecinos que llenan la Plaza de la Magdalena? El alcalde empieza a caminar hacia el interior mientras la presidenta saluda, da la mano y hasta besos a las vecinas. La señora Aguirre se mueve con la seguridad de un cantante de rock. Controla el escenario. Castro enrojece. La estatua del primer obispo, Pérez y Fernández-Golfín, asiste al espectáculo desde el interior del parterre recién acondicionado. Los operarios municipales arrancaron el día anterior los setos, quitado las cacas de perro, han extendido rollos de césped de verdad y plantado pensamientos con florecillas rojas y amarillas.


Ya en el interior de la iglesia, Castro –que ha pecado de ira- le espeta a la presidenta la política de comunicación de los concejales populares de Getafe.


- Hay que ver Presidenta el folleto que han repartido tus concejales.

- Pero, Pedro,.. ¿qué han puesto esta vez? -No es la primera vez que el primer edil getafeño se queja a Esperanza Aguirre del contenido de los panfletos de la oposición municipal.

- Según el Moreno ese que tienes aquí, el dinero para las obras lo ha puesto la Comunidad de Madrid... Dicen que "cero patatero"...

- ¿Zapatero dices? Mira alcalde,.. ¿y no es cierto?

- Pues entonces... El cardenal, el obispo y hasta los clérigos sin rango se santiguan (figuradamente); la cosa está que arde.


Pedro Castro amenaza a la presidenta con modificar su discurso y aclarar las cosas según su punto de vista; y Esperanza le dice que hable, que hable, que después de él va ella, y ya verá el alcalde lo que vale un peine. Está previsto, además del rito religioso, un tiempo para la reflexión, el relato del arquitecto director de las obras, los agradecimientos o, incluso, el discurso político e institucional. Esperanza Aguirre rehúsa; no es momento de clavar los verbos como estiletes, repartir adjetivos como polvo de pimienta y rociar aceite caliente de guindillas para los intereses del viejo. Es tiempo de agua bendita.




El alcalde se queda sin discurso, sin foto y con el rabo entre las piernas. Espe es mucha señora. Por enésima vez lo pone como un trapo; recientemente había tenido lugar en el palco del Getafe CF y en la inauguración del Corte Inglés de El Bercial. A Esperanza no le gusta la actitud soberbia y altanera del regidor; ni sus folletos millonarios, ni la política urbanística que ejecuta en beneficio de los ex concejales no éticos, ni sus mentiras.




Mientras tanto el Cardenal Rouco arrea de lo lindo de Alcorcón a Getafe. "Los mensajes hedonistas que reciben con tanta frecuencia los jóvenes, en los que se les ofrece una visión de la vida puramente agnóstica y descomprometida, les dejan inertes moral y espiritualmente, lo que deriva en los sucesos preocupantes de violencia de los que son protagonistas". ¡Hala! Ahora vas y lo cascas.


A la salida de la catedral, Esperanza Aguirre miró de reojo a la torre y comprobó, a la par que mostraba su sonrisa de pícara al numeroso público congregado en torno a la Catedral, que en Getafe seguían siendo las doce y cuarto. Después de casi siete años de obras nadie ha sido capaz de arreglar el reloj o de ponerlo en marcha. Al menos podrían haber disimulado y haber llevado las manillas hasta las 6.


Las dos cosas más importantes de la torre de una iglesia son las campanas y el reloj. Ninguna de las dos funcionan en la de Getafe. El ruido de un timbre eléctrico (electro-mazo) interpreta y falsifica el bello sonido de las auténticas y magníficas campanas de la Catedral de Getafe. Y aunque las campanas voltearan, que no lo pueden hacer, no podrían anunciar las horas. Sólo a las doce y cuarto. Es posible que nadie haya pensado en esos pequeños detalles a la hora de hacer el proyecto. Desde luego, es posible; y tiempo han tenido. El arquitecto lo olvidó en su discurso. Seis años parado es mucho tiempo, incluso, para un reloj.


Señora Presidenta, anote si fuera posible nuestro ruego; hace falta un poquito más de dinero para arreglar el reloj y las campanas de la Catedral de Getafe. Para que lo disfruten los fieles y los vecinos. Aunque el señor Alcalde prefiera gastarse el dinero de todos en otras obras. Y que no tarden otros siete años.