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28 de mayo de 2011

Ser o no ser, esa es la cuestión

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"Ser o no ser, ésta es la cuestión. ¿Cuál es más digna acción del ánimo, sufrir los tiros penetrantes de la fortuna injusta, u oponer los brazos a este torrente de calamidades, y darlas fin con atrevida resistencia? Morir es dormir. ¿No más? ¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza?... Este es un término que deberíamos solicitar con ansia. Morir es dormir... y tal vez soñar. Sí, y ved aquí el grande obstáculo, porque el considerar qué sueños podrán ocurrir en el silencio del sepulcro, cuando hayamos abandonado este despojo mortal, es razón harto poderosa para detenernos. Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga. ¿Quién, si esto no fuese, aguantaría la lentitud de los tribunales, la insolencia de los empleados, las tropelías que recibe pacífico el mérito de los hombres más indignos, las angustias de un mal pagado amor, las injurias y quebrantos de la edad, la violencia de los tiranos, el desprecio de los soberbios? Cuando el que esto sufre, pudiera procurar su quietud con sólo un puñal. ¿Quién podría tolerar tanta opresión, sudando, gimiendo bajo el peso de una vida molesta si no fuese que el temor de que existe alguna cosa más allá..." HAMLET. Act. III. Esc. IV  (*)
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A falta de dos semanas para elegir alcalde, una sombra, como escapada de las tragedias de Shakespeare, ronda por los pasillos y recovecos que conducen al salón de plenos del Ayuntamiento de Getafe, por las sedes de los partidos y hasta se detiene, a plena luz del día, en las esquinas de las calles principales del centro urbano aconsejando felonía, conjura, ingratitud o venganza por las afrentas del pasado. Todos los personajes están convocados, en un solo acto y muchas escenas, con la mente puesta en el sillón del corregidor municipal. Y mientras la sombra aparece y desaparece como nube de primavera, los vecinos del municipio se preparan para la bajada de la Virgen desde el cerro hasta la Catedral de la Magdalena.

El halo claroscuro del drama se refuerza con un cierto misterio religioso, alguna duda exotérica y con algunas paradojas políticas. El mismo día que la Patrona desciende hasta el casco urbano, el jueves próximo, el actual alcalde en funciones [Pedro Castro] le entregará en la misma rotonda de la base aérea, como es tradicional, el bastón de mando a la imagen Nuestra Señora de Los Ángeles, un símbolo del poder terrenal que ostentará hasta el final de las Fiestas Locales. ¿Quién sabe a cuál de los candidatos se lo devolverá antes de regresar a su morada habitual en el Cerro de Los Ángeles?

Las dudas sobre la continuidad o la renovación del cargo del primer edil de Getafe se muestran de manera pública, sin pudor, sin ningún recato, con la vergonzosa mudanza de actitudes, declaraciones, compañías y vestuario de algunos personajillos locales; tras el #22M empezó el desfile, a la hora del aperitivo o a la hora de comer, por baretos y restaurantes como el Plaza o el Órdago, Casa Pías, o el Aderezo, de los que antes se ufanaban de su éxito y poder disfrazados de empresarios progres, con la americana de cuadros y la corbata de christian dior a rayas rojas y blancas, poniéndose de manera urgente –a ver qué tal les queda- la chaquetilla azul, y cavilando, por si acaso, en una mudanza discreta, una transición social, un cambio de bando,… sin más, ni más. No es personal. Solo son negocios.

La constitución del nuevo Ayuntamiento y la elección del alcalde será, Dios mediante y si la Virgen lo permite, el próximo sábado 11 de junio, el mismo día en que el escultor Eladio de Mora, conocido en el mundillo artístico como dEMO, se encargará de ofrecer a la ciudadanía, desde el balcón del Ayuntamiento, el tradicional pregón con el que empiezan oficialmente las Fiestas Patronales. El pobre dEMO anda medio loco, como el más famoso de los personajes teatrales, sin saber quién estará a su lado, acompañándole en el balcón del ayuntamiento como alcalde electo de Getafe. Si repite o se renueva. Y, si ya es difícil, más que hacer un oso de plástico, escribir un pregón que guste a los vecinos y vecinas, más penoso es esbozar o pergeñar dos.

Nosotros, como broma gráfica, claro está, hemos tomado una hipotética y venidera foto del artista y tres de sus osos, uno azul, uno rojo y otro rosa [el otro andaba de parranda], meditando en la terraza del Ayuntamiento el mismo día y sólo unas horas antes de que la plaza se llene de vecinos y de vecinas, de jóvenes y viejos, atolondrados por el abigarrado gentío, la marabunta, y el griterío de la serpiente multicolor de chiquillos ¿Cuál de los osos será mi compañero? ¡Ay, Demo, qué duda y qué sentimiento tan agridulce!

Los resultados, que se pueden ver en la tabla [abajo del todo], no han concedido la mayoría absoluta a ningún partido. La opción política ganadora es la misma que gobernaba en el Ayuntamiento; aunque el Partido Popular ha resultado la lista más votada, la suma de los ediles (y de los votos) de PSOE e IU, socios en el gobierno municipal desde hace tanto tiempo [aunque de vez en cuando amaguen divorcio] que parecen lo mismo, sobrepasa a la alternativa representada por Juan Soler-Espiauba. Además, en Getafe, los que votaban a PSOE aceptaban claramente que, en el caso de ganar, aún con mayoría absoluta, gobernarían con IU; y viceversa. Claro y diáfano. Trasparente. Trece son más que doce; tan evidente como complicado. No será fácil, para el alcalde, hoy en funciones, bailar como hace cuatro años. Esta vez, más difícil todavía, el que ha sido primer edil de esta localidad durante veintiocho años, es un acróbata vencido que camina por el alambre intentando salvar la última función.

La campaña electoral que acabó el mismo día #22M se planteó esta vez como una auténtica batalla, sin concesiones a la elegancia, ni a la propuesta política, disputando en todos y cada uno de los territorios posibles cada uno de los votos; una guerra marcada por la excesiva preponderancia de las redes sociales. Las propuestas se desgranaban como frases sueltas. Se iba de aquí para allá y se anunciaba. Ahora, inauguro una obra y propongo que, donde hay un polideportivo anacrónico, haremos un gran centro comercial. #paraqueganegetafe. La oposición, también twittea y se mea en la idea del alcalde: seguro que se prepara, dónde no, otra oportunidad para los especuladores y amiguetes, otrora rápidos, ágiles, impíos, casi crueles, faltos de ética, pero eficaces, sin dudas ni dilemas, afiliados desde siempre al rico beneficio económico. #porelcambionecesario.

Dede una trinchera y otra, en los blogs, en twitter, en facebook, picoteando, flickeando o meneando las historias, intentando hacerlas visibles y, sobre todo pensando en llegar al mayor número de personas que puedan dar continuidad o transmitir la misma gilipollez, esa que marca la frontera entre los que están conmigo, contra mí, o no pintan un carajo, y pensando siempre en las nuevas revoluciones gracias a la comunicación que se manda a golpe de iphone y retwitteo. Desde la premisa de hacer la guerra digital, despistar al enemigo, mostrar su cara más arisca, oscura, surgió la figura del “avatar” del candidato del PP, Juan Soler, contraposición digital del blog que intentó eliminar el candidato popular. El bando contrario se esforzaba, igualmente, en transmitir o devolver con la misma moneda, o con mayor contundencia si cabe, toda la porquería que se pueda acumular, intentando aumentar el desprestigio, constatando en diversas pizarras digitales lo ya constatado, denunciando lo ya denunciado, con noticias y novedades de un pasado lejano, que apenas interesa a los ciudadanos. Y así, había cuentas para todo, en todas las redes, intentando un “hit parade” en las listas de éxitos como “coloco a mi hijo”, “las chapuzas del carril bici”, etc..

Y a todo esto, la mayoría de los ciudadanos sin enterarse un pijo de la batalla digital que se libraba a golpe de pajarito, de teléfono móvil o de portátil. Cualquier tonto con twitter se atreve a decir en 140 caracteres una gilipollez  más grande [si cabe] que la anterior y que ha expelido el teléfono de algún otro maestro del “escupitajo” verbal. Está de moda la estética del iphone, sin contenidos, con monólogos breves y pobres, faltos de argumentos, sin trama.

Pedro Castro es uno de los políticos que más se ha volcado en las redes sociales con una presencia más que impresionante, mostrándose en sus cuentas de Facebook, Blogger, Frienfeed, Flickr, Picotea, Youtube, Issuu, Twitter, Bitacoras.com, Networkedblogs, YellowMind, Linkedin, Xing, Globonet, Foursquare y Spotify. Total para nada, para que [al final] no te voten ni tus compañeros.

Ha sido, en general, una campaña electoral sucia y enconada, con los típicos excesos de publicidad, sin mensajes de auténtico calado político, plagada de insultos, descalificaciones, burdas manipulaciones, anónimos, rabietas y venganzas personales, por uno y otro bando, incluso dentro de cada bando, unos contra otros, intentando desmerecer las opciones rivales. Ahora deviene la ocupación del poder. Por los que estaban o por los que se arrogan una victoria, la de la lista más votada, escasa, pírrica y casi irreal.

 
Dentro de la cáscara de una nuez

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HAMLET.- ¡Oh! ¡Dios mío! Yo pudiera estar encerrado en la cáscara de una nuez y creerme soberano de un estado inmenso... Pero, estos sueños terribles me hacen infeliz.
RICARDO.- Todos esos sueños son ambición, y todo cuanto al ambicioso le agita no es más que la sombra de un sueño.
HAMLET.- El sueño, en sí, no es más que una sombra.
RICARDO.- Ciertamente, y yo considero la ambición por tan ligera y vana, que me parece la sombra de una sombra
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El Partido Popular, a pesar de ser la lista más votada, sólo ha aumentado un concejal con respecto a la anterior convocatoria. Un edil y un porcentaje de votos que iguala, por fin, el porcentaje de votos del candidato local con los votos de la por ahora invencible Esperanza Aguirre. Poco, a nivel local, o nada en la pelea por los escaños regionales, ha ganado la alternativa conservadora con respecto a las elecciones del año 2007. No debe estar contenta la lideresa del PP con su apuesta en el municipio. La candidatura popular al ayuntamiento de Getafe –pudiera decirse con absoluta tranquilidad- ha fracasado con estrépito, si miramos los resultados que el partido obtuvo en 2007 o los conseguidos en otras ciudades como Pinto o Alcorcón. Y eso, gracias al momento, con viento en popa a toda vela. Si ella [Esperanza] es la suma de todos, todos no suman lo que ella. ¡Vaya.., aquí enunciamos nuestra primera paradoja política!

El segundo partido, por actas obtenidas y votos, es el PSOE. Una derrota que se produce tras nueve convocatorias electorales. En todas, menos en la primera, el capitán del barco socialista estaba comandado por Pedro Castro. Hoy, más que nunca, se percibe un cambio de ciclo que de manera precipitada y equivocada habíamos anunciado tras los resultados del 2007.

El PSOE ha recibido un severo castigo de los vecinos, en parte achacable a la gestión de la crisis del “mesiánico” Zapatero, auténtico adalid de la indigencia intelectual, la mentira, la chapuza, la improvisación, el mal fario y la infantil gestión de asuntos sin importancia en una época de profunda crisis económica, una crisis que arrastramos desde hace varios años, y otra parte atribuible a los errores cometidos por los responsables socialistas a nivel local y regional. Y para rematar una gestión insulsa y apática, durante la última legislatura, el gobierno municipal PSOE-IU ha seguido sin escuchar las quejas y reivindicaciones de los vecinos, desairándolos y empecinándose en decisiones basadas en conceptos o supuestos posiblemente erróneos. A la vista está el veredicto.

No deja de sorprender en este caso, a la vista del batacazo del PSOE, la influencia de las rencillas habidas en el PSM antes, durante y tras la pelea de las primarias que enfrentaron a Tomás Gómez, “invictus” hasta el pasado día 22, ahora “pijus magníficus” del socialismo madrileño, y Trinidad Jiménez. Pedro Castro ha obtenido, dentro de la circunscripción getafeña, algo menos de cuatro puntos menos que su compañero Tomás Gómez; demasiados votos para la ofensiva de SMS de los teléfonos críticos del socialismo local que recomendaban votar a Tomás y a…, en fin, evitar la papeleta de Pedro Castro. Un castigo o venganza, visto lo visto, que aunque no justifique ni resuelva el tamaño de las disputas o las afrentas, pudiera haber ido más allá del objetivo, pasándose de la raya de la advertencia, yéndose de las manos a sus impulsores. ¿Cuántos irán al paro por culpa de un SMS?

Los cargos de confianza del gobierno municipal, entretenidos hasta ahora en sus cuitas personales y sus batallitas, empiezan a tener mala cara; a temer, como cualquier hijo de vecino, el paro, las cuotas de la hipoteca y el resto de secuelas de la crisis económica. Aunque volviese a salir elegido Pedro Castro como alcalde, se prevé, pensamos que además son merecedores por su pésimo trabajo, una tremenda “limpia” impuesta, no como castigo, como mandato de los votantes, como uno de los necesarios gestos de austeridad presupuestaria. No hay cama para tanta gente, ni siquiera en otros municipios. Es aquí donde hay que concretar otra paradoja política. Los socialistas, por primera vez, han luchado por perder las elecciones, y –claro está- lo han conseguido, han ganado en su empeño. Las han perdido. Pedro Castro obtuvo 2.616 votos menos que Tomás Gómez. Da la sensación de que no tienen remedio. El ostracismo es más que una amenaza.

Izquierda Unida, medalla de bronce en el campeonato local, ha mejorado sus resultados, tanto en votos como en ediles, aprovechándose del castigo infligido por los vecinos a sus socios de gobierno. La candidata local, María Luisa Gollerizo, ha superado los resultados de la coalición en el 2007, incluso a su camarada Gregorio Gordo, candidato regional de la coalición y vecino igualmente del municipio; más de un 2,6 por ciento de los votos  [exactamente 2.222 papeletas], casi los mismos que perdió Pedro Castro, es la diferencia entre el porcentaje recibido por las candidaturas local y regional de IU. El trasvase de votos es evidente tratándose de la misma fuerza política, del mismo equipo y poniendo como presunto hadicap de la lista local el descabalgamiento a última hora de Javier Viondi y el desconocimiento de su nueva candidata María Luisa Gollerizo; es claro. ¿A alguien se le fue la mano en la oscura maniobra? La candidata local con un peso específico [político] menor y poco conocida hasta ese momento le ha dado “una paliza” a su camarada y jefe de la coalición, Gregorio Gordo. ¿Mérito de María Luisa o castigo a Gordo? ¿Habrán ayudado los compañeros socialistas a ese ilógico desequilibrio, imagen inversa de la radiografia electoral del PSOE?

Sin embargo la noticia de la noche electoral fue, sin ninguna duda, la irrupción en el panorama político local de UPyD con un porcentaje del 6,45 por ciento [5.407 votos], igualando el resultado de la candidatura regional [6,47%] y tomando ese trozo de la tarta gracias al “voto de castigo” al PSOE por su errática política nacional. Hasta muy avanzado el recuento de votos la “marea magenta” anduvo entre uno y dos concejales. Al final, con más del 80 por ciento, parecía que finalmente iba a obtener  solo un acta, concediento un único premio a su candidato a alcalde. A esas alturas de la noche, José Luis Morato, exaltado, eufórico y sudoroso, celebraba su particular triunfo en el Castelar (C/. Carabanchel), mientras que algunas decenas de militantes y simpatizantes del PP jaleaban y acogían en la calle Madrid al trece, número maldito que da la victoria aunque no la mayoría, aclamando a gritos a Juan Soler como "alcalde, alcalde, alcalde". En escasos minutos, del 83 al 93 por ciento del recuento, se esfumó el número de la mala suerte de las pantallas de los ordenadores, asignando un segundo edil a la formación magenta y dejando la docena en la cesta popular. Era una noche de infarto. El PP amenazaba con revisar el recuento para intentar devolver el acta al granero popular. Y aquí tenemos nuestra siguiente paradoja política, referida a UPyD. A pesar de la exitosa irrupción en el panorama político local, y duplicando al final un resultado magnífico, parecía a nuestros ojos más un descalabro que una victoria, una maldición más que un logro. Quizás no era seguro que Juan Soler fuera a ser el próximo alcalde del municipio. Vaya decepción…

Según algunos destacados miembros del PP local, de antes y de ahora,  Morato estaba "en el bote". Hay que recordar que el número uno de la lista local de Rosa Díez había sido candidato a concejal en las listas que el PP presentó en el año 1991, junto a gente como su amigo José Luis Vicente Palencia. Ahora, con dos concejales, se planteaba un escenario distinto. La número dos, Esperanza Fernandez Acedo, mucho más disciplinada en cuanto a las declaraciones pública y situada ideológicamente de manera clara en la socialdemocracia, tiene una trayectoria muy distinta y parece más difícil de encajar o encasillar en el escenario, si no idílico sí posible, que se habían imaginado los "paracaidistas" de Esperanza Aguirre. Esperanza [Fernández Acedo] protagonizó, a escasos días de las votaciones, uno de los escarceos que se han producido en las listas al Ayuntamiento de Getafe antes de las votaciones, junto a la destitución de Javier Viondi como candidato de IU. Esperanza, que iba inicialmente de número tres, pasó a dos, tras la decisión de los órganos regionales de UPyD, desplazando en el último momento a José Luis Cifuentes [Barbalta], y provocando su salida de la candidatura y del partido magenta.

Y para terminar [ya está bien], tenemos que reseñar el resultado de la candidatura Vientos del Pueblo. Los vecinos han obtenido algo más de 2.000 votos y un porcentaje del 2,42 %, insuficiente para tener representación municipal. Además, ha sufrido una importante pérdida de votos que hará necesaria la correspondiente autocrítica y el evidente replanteo de su opción como candidatura política. El trabajo de Vientos del Pueblo merece nuestro reconocimiento aunque no haya obtenido representación municipal. Quizá el futuro de la formación vecinal tenga que ver con su buen trabajo asociativo y reivindicativo; dejando las elecciones y la política hasta que se modifique una ley injusta y se puedan elegir a los candidatos –al menos a los concejales- independientemente de la lista o del partido al que estén adscritos.


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(*) . Los textos de William Shakespeare pertenecen a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Traducción de Leandro Fernández de Moratín.

11 de septiembre de 2010

Las primarias y los segundones


El proceso de las elecciones primarias en un partido político, generalmente, es una lucha por la supremacía y el mando personal; sin que los agrupamientos anteriores, corrientes de liderazgo o matices ideológicos distintivos tengan ninguna importancia. Se trata, simplemente, de la lucha por el poder. El que lo ostenta, presuntamente, lo arriesga; el que aspira a conseguirlo, convertido ahora, no en adversario sino en enemigo, arriesga incluso su porvenir. Generalmente, los perdedores de este tipo de enfrentamientos se ven abocados a su jubilación, retirados en algún cargo bien remunerado pero sin peso político ni acceso a los resortes del poder.

En ninguno de los bandos del PSM que disputan una victoria de por sí pírrica y que permitirá al ganador plantar cara en la batalla electoral contra Esperanza Aguirre, en ninguno, están todos los que eran, ni son todos los que estaban o están. ¡Qué lío y qué embrollo! Es el territorio propio del líder, del mandatario, el ámbito natural del “animal político”, ese depredador de aficionados a la política, de cargos electos con vocación de funcionarios, de los que llegan a las nueve en punto y se van, con la riada de técnicos, burócratas y otros empleados públicos, a las tres menos diez. Ahí es donde el político de verdad, el auténtico jefe, corre, se estira, se lanza y muerde con dentelladas de tigre salvaje. De lunes a domingo, 24 horas al día. ¿Y si pierde? Se revuelve, contorsiona, gira y gracias a su “mágico” centro de gravedad cae de pie, sin trastabillarse, sólo flexionando ligeramente la cintura y haciendo alarde de un nuevo juramento de fidelidad. A rey muerto, rey puesto. Un clavo saca otro clavo.

Las elecciones primarias en un partido político son, sin ninguna duda, un síntoma manifiesto de democracia interna. Así debería ser siempre. Y en todos los casos. ¿Alguien duda que son los afiliados o “militantes”, la masa social del grupo, los que deberían decidir siempre y elegir a sus representantes? Sin embargo, lo que debería ser norma elemental de cualquier estructura democrática, se olvidada o relega en base al presunto e incierto “interés general del partido”. Los candidatos se suelen imponer por los “aparatos” o “comités”. Así, en muchas ocasiones, estando en disposición de votar a un determinado partido político se nos revuelven las tripas al ver al candidato. Cada día es más frecuente que los dirigentes y mandamases de los partidos aguanten, incluso apoyen, a candidatos inútiles y corruptos, con tal de presentar ante la ciudadanía a un candidato conocido o popular. Y es lamentable su cinismo e insolencia, pero peor, mucho peor, infinitamente triste y desconsolador es que los ciudadanos avalen esos comportamientos con su papeleta electoral.

Tengo que reconocer que el anuncio de elecciones primarias en el PSM, para la elección del candidato socialista a la Comunidad de Madrid, me provocó una ligera sensación de aburrimiento; al principio, la noticia sólo me sugería una maniobra publicitaria de gran envergadura. De jugada al parchís de Rubalcaba. De oca a oca y tiro porque me toca. Tan aburrido como un partido de tenis de la liga local, con dos contendientes grises en pos de minutos en el telediario de la Primera; sólo para dar a conocer al candidato socialista a la Comunidad de Madrid, hasta ese momento desconocido para la ciudadanía en general.

A los primeros compases de la música que tocan desde las alturas, pensé, el ex alcalde de Parla, imaginen qué fácil, se percata del rollo del federal, entiende el paso que hay que marcar, y se somete a la disciplina de partido. En todo caso, sería mejor para Tomás “el parleño” ser el número dos, tras la Trini, un segundón con trabajo y con futuro, que no un jubilado político precoz. Eso visto desde la perspectiva feroz y maquiavélica de Rubalcaba. El fin justifica los medios. Con Trinidad Jiménez, de número uno, y Tomás Gómez de dos, se matan un par de pájaros de un tiro; si la Trini adelantaba posiciones y accedía al gobierno regional, todos tan contentos. Consejería y vicepresidencia para Tomás [segunda, la primera sería para Goyo]. Si la Trini no conseguía el objetivo de derribar a la Espe, finalmente Tomás sería el portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, un poco más conocido y con cuatro años por delante para forjarse en la política regional.

Pero no. Error serio de apreciación. Tomás Gómez, que venía de ser designado [a dedo] por el mismísimo ZP como “jefe” de los socialistas madrileños se sintió engañado. Salir de “su Parla para, finalmente, cagarla no era lo que él había pensado tras dejar una cómoda alcaldía.  Gómez no ha cumplido con las expectativas que desde Ferraz se pusieron en su aspecto de político joven y apuesto. Sin embargo, se miró al espejo y se vio tan “guapo” y casi más listo que el propio ZP; dispuesto hasta el extremo de enfrentarse al Presidente del Gobierno. En el PP estaban encantados. Desdeñó, pues, el mayorazgo que le imponían los que mueven los hilos del PSOE y de España. Tomás no puede admitir, tras sus “éxitos” electorales en el furgón de cola de las ciudades del sur de Madrid, ser un simple segundón. ¡Qué osadía para un mal político!

La sede nacional del PSOE, empezó a desconfiar, casi desde el principio, en un candidato incapaz de ofrecer propuestas, desconocido para la mayoría de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid y con la rémora de una pésima y desastrosa gestión municipal en el municipio que regentó, una gestión llena de“agujeros”, desaciertos y una economía municipal prácticamente en quiebra. Una cosa son los resultados electorales y otra el trabajo diario. Nadie vaya a pensar que los resultados electorales pueden disculpar a nuestros políticos de la ineptitud o la incompetencia. La herencia de su gestión municipal, solventada entonces sólo por el desarrollismo urbanístico, como en casi todas partes, la sufre ahora su primogénito y alcalde. Parla es un municipio al borde de la quiebra financiera. Y así, con esas credenciales, pretende gestionar la Comunidad de Madrid. Apañados estamos. Si, finalmente, el destino y la casualidad [militantes y electorado], así lo deciden, podernos prepararnos los ciudadanos madrileños para nuevos y mayúsculos desaguisados. Pobre PSM y pobre ZP, por lo que le atañe y lo que le ha de repercutir en su siguiente y difícil comparecencia electoral.

Cuando Pedro Castro dijo que Gómez era el candidato de la derecha lo dijo alto y claro, sin ambigüedades, sin matices, asumiendo todas las consecuencias posibles. Si el contrincante de Esperanza Aguirre es el soso de Tomás Gómez, nunca lo tendrá más fácil la dama de hierro para hacerse con una nueva mayoría en la Asamblea de Madrid. Y eso perjudica sobre todo a un grupo de alcaldes de grandes ciudades que andan apurados en las encuestas, en el filo de la navaja electoral, en el borde del precipicio. Y entre ellos, destacan [aún sabiendo que mantendrán, en algunos casos la supremacía] Leganés, Getafe y Fuenlabrada; existe un peligro real de perder las alcaldías de estos municipios. Y así, el cinturón rojo de Madrid será sólo un recuerdo. Ninguno de esos primeros ediles ha tenido duda alguna en alinearse en el bando de la malagueña, la candidata elegida por el aparato del partido.

En otros municipios, alineados en el bando de Tomás Gómez, se sitúan los candidatos con más posibilidades de engrosar la lista de jefes de la oposición o, llegado el caso, actuando la derrota como purgante y revulsivo a su retiro político y a reconvertirse en trabajadores o "técnicos" [nunca se sabe de qué] en algún otro ayuntamiento “amigo”. Es el caso de los regidores de Pinto, Alcorcón o Aranjuez. Por el contrario, el Alcalde de Parla, aunque no ve peligrar su reválida electoral [nunca se puede asegurar], es fiel a Tomás por cuestiones evidentes. Ha heredado el cargo del propio candidato y ha sido, hasta la designación de Gómez como secretario General del PSM, su “segundón” en Parla. ¿No deben los hidalgos, convertidos súbitamente en herederos de la casa solariega y el mayorazgo, respeto y fidelidad al padre o al primogénito desaparecido?

Trinidad Jiménez “puede” representar, efectivamente, según las encuestas y según me parece a mí, un papel más digno y eficaz en la disputa electoral madrileña. De mujer a mujer, simpatía contra firmeza , desparpajo contra perseverancia, sin tapujos, sin “pringues” urbanísticos, con una gestión en el ministerio que podría calificarse, no sólo con un aprobado, sino con una de las mejores notas de todos los gobierno de ZP, alejada de las veleidades y torpezas de algunas otras ministras y ministros. Puede ser una campaña electoral, si no reñida, al menos de resultado incierto si no hay mayoría absoluta y finalmente entra en lid la UPyD.

Sabe el Alcalde de Getafe, y presidente de la Federación de Municipios, Pedro Castro, que lidiar en esta enésima convocatoria electoral, tras más de treinta años como cargo electo en el Ayuntamiento de Getafe, con un candidato regional como Tomás Gómez es dar alas no sólo a la victoria de Esperanza Aguirre  sino propiciar, con los votos que arrastra o que se pierden, una subida de los distintos candidatos municipales del PP.  Y más que nada, por el riesgo perder la alcaldía tras toda una vida en el cargo. El actual portavoz del PP de Getafe, Carlos González Pereira, otro "segundón" venido a más, es uno de los grandes afectados en esta pelea y uno de los mayores interesados en la designación del candidato parleño, al que incluso complacería, aunque oculto, claro está, al otro lado de la calle, ayudar con su torpe apoyo mediático a la Plataforma de Tomás Gómez.

La designación de Jaime Lissavetzky Díez, amigo de Alfredo Pérez Rubalcaba, como candidato del PSOE al Ayuntamiento de Madrid no ha provocado la misma reacción airada y soberbia de Tomás. El actual portavoz socialista, David Lucas Parrondo se ha mostrado más humilde e inteligente a pesar de  haber bregado obstinadamente, desde la vergonzosa huida del anterior candidato fantasma de la Moncloa, Miguel Sebastián, por ser el "sparring" del ambicioso e intrigante Gallardón.

David Lucas, que fue primer Teniente de Alcalde en Getafe, huyó [laboralmente] de esta ciudad tras ser incluido en las listas del Ayuntamiento de Madrid [eso es tener un buen engache] en busca del aire [político] que le hurtaba con desesperación y codicia el primer edil de esta capital del sur. De Madrid al cielo y de Getafe a Madrid. Ahí, como político en prácticas, aprendiendo del gran maestro Gallardón, David Lucas ha sido capaz de lidiar el asunto, haciéndose hueco en la política regional, llegando en su doctorado a criticar, sin sonrojarse siquiera, la famosa “ecotasa” de Madrid, olvidando que ese impuesto fue  aprobado en Getafe cuando él ejercía como concejal delegado de Hacienda, y a pesar de las numerosas protestas vecinales. ¡Qué morro! ¡Hay que valer para político!

Sin embargo, la “hidalguía” de Lucas, concedido el título en la corte socialista y ganada luego con la perseverancia y la obstinación de la hormiguita, le ha conducido a aceptar con buen talante a Jaime Lissavetzky como el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid. Y el chico que es más listo que el hambre, claro, aleccionado por sus mentores políticos de la calle Ferraz, se ha puesto al frente de la Plataforma de Apoyo a Trinidad Jiménez. Parece evidente que Lucas, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid y “segundón” de Getafe hasta las últimas elecciones municipales, seguirá así el mismo camino, -parece lo más probable-, ejerciendo de “escudero” de Trinidad Jiménez en la Comunidad de Madrid o, incluso, como “hijodalgo” [dicho sin ánimo despectivo] del propio Lissavetzky en el Ayuntamiento de Madrid donde, en una carambola diabólica, coincidiría con el ex concejal de urbanismo del Ayuntamiento de Getafe, Santos Vázquez Rabaz, otro de los “segundones” [políticos] perjudicados por la tenacidad y la capacidad de devorar a sus propios hijos del sempiterno alcalde Pedro Castro.

Sin embargo, estos movimientos tan “afortunados” [en nuestra opinión] de los ex concejales getafenses en el proceso de las primarias socialistas, creyendo estar en la jugada maestra, sin permiso paterno, han quedado relegados o desactivados por la “inteligencia” política de Pedro Castro. Decía, aproximadamente, una antigua canción que “antes de que tus ojos me viesen ya lo sabía, ya te quería, tal y tal…”. Tal día, hace seis o siete meses, sacó [el alcalde de Getafe] un papelito del bolsillo, y sin mostrárselo a sus contertulios [creo que no había nada escrito] hizo su mejor pronóstico. Lissavetzky al Ayuntamiento y Rubalcaba a la Comunidad de Madrid o viceversa. Y así, habiendo dado con una de las flechas en el centro de la diana, falló la otra no porque no estuviera en lo cierto sino porque los planes están, precisamente para cambiarlos. Y también lo sabía. El que iba a ser el candidato, según Pedro Castro, el oscuro y maquiavélico Rubalcaba, ha designado, de acuerdo con el otro cerebro del gobierno, José Blanco, a un par de buenos “segundones” para que intenten la reconquista del territorio que da derecho a ocupar las casas solariegas de la Puerta del Sol y de Cibeles.

La mirada [en la imagen superior]desde una cierta “altura” o posición de David Lucas hacia su anterior jefe de filas es todo un poema. Afloran sentimientos que el fotógrafo [gabinete de prensa] ha captado de manera precisa y certera. David Lucas es un libro abierto. Cándido y trasparente. Parece decir,“...hay Pedro, que morro que tienes, que cara más dura, no hay quién pueda contigo, hay Pedro, con las ganas que tenía yo de tenerte, alguna vez, en el bando perdedor, en el bando de Tomás,  ¿no era eso lo que decías hace apenas dos meses?, chaquetero, traidor,  y… por cierto, ¿cuándo te jubilas, coño? Hay Pedro, pedrito…”. Sin embargo al alcalde de Getafe no le afecta nada; ni la mirada ni la posición del resto de los mortales; es inmune a ese virus. Se dice de él, en el penúltimo chiste sobre su capacidad, que es como el Ariel, que aunque venga en un envase pequeño, cunde mucho. Va y viene y sigue, y sigue, vuelve y va; y así una vez y otra, un día, el siguiente y otro, durante más de 31 años, 380 meses, más de 11.400 días, …

Pedro Castro, a la vista de su enésima convocatoria electoral, confía en el tirón y la “frescura”de Trinidad Jiménez como candidata del PSM y en que UPyD a nivel local no saque el porcentaje necesario para adjudicarse concejales y, arrebañando esos votos “perdidos” y otros que puedan caer, añadir una nueva mayoría absoluta a su palmarés. Y como mal menor, que le dejen como está, reeditando el pacto de gobierno con IU, en su camino de batir el record de permanencia en la primera división del municipalismo. Nuevos segundones, hijos menores de un auténtico mostruo político, corren el riesgo de ver sus opciones y ambiciones en Getafe defenestradas o engullidas por la longevidad política y la interminable alcaldía de Pedro Castro.

Al contrario que sus ex delegados de hacienda y urbanismo, bien situados en la actual partida, la actual número dos del Ayuntamiento de Getafe, Sara Hernández, y la concejala de Obras, Cristina González, se han posicionado en el bando de Tomás. ¡Qué torpeza! La política tiene sus vinculaciones y razones ocultas sin que muchas veces seamos capaces de entender algunas actitudes y alineamientos. Es muy probable que se deba a la escasa experiencia de ambas ediles. La juventud es propicia a errores de bulto y apreciación. Lo que nadie termina de entender es la actitud de la Concejala de Obras, Cristina González, protegida hasta ahora de Pedro Castro, en “entredicho” por su implicación familiar en el lío de las cooperativas de aparcamientos. La ignorancia de la juventud no será, suponemos, la excusa para otro personaje ubicado en el bando de Tomás Gómez; se trata del secretario de organización de la agrupación socialista de Getafe, Victoriano Gómez, amigo [presuntamente], “ayuda de cámara” y “machaca” del Alcalde desde tiempos inmemoriales. Qué extraña explicación habrá para este desencuentro casi familiar. ¿Se discute la cuota que le corresponde tras su jubilación? ¿Se tratará, en el fondo, de un espía doble al servicio de Pedro Castro?

El que sabe, sabe; y el que no, a … otra cosa.