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28 de mayo de 2011

Ser o no ser, esa es la cuestión

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"Ser o no ser, ésta es la cuestión. ¿Cuál es más digna acción del ánimo, sufrir los tiros penetrantes de la fortuna injusta, u oponer los brazos a este torrente de calamidades, y darlas fin con atrevida resistencia? Morir es dormir. ¿No más? ¿Y por un sueño, diremos, las aflicciones se acabaron y los dolores sin número, patrimonio de nuestra débil naturaleza?... Este es un término que deberíamos solicitar con ansia. Morir es dormir... y tal vez soñar. Sí, y ved aquí el grande obstáculo, porque el considerar qué sueños podrán ocurrir en el silencio del sepulcro, cuando hayamos abandonado este despojo mortal, es razón harto poderosa para detenernos. Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga. ¿Quién, si esto no fuese, aguantaría la lentitud de los tribunales, la insolencia de los empleados, las tropelías que recibe pacífico el mérito de los hombres más indignos, las angustias de un mal pagado amor, las injurias y quebrantos de la edad, la violencia de los tiranos, el desprecio de los soberbios? Cuando el que esto sufre, pudiera procurar su quietud con sólo un puñal. ¿Quién podría tolerar tanta opresión, sudando, gimiendo bajo el peso de una vida molesta si no fuese que el temor de que existe alguna cosa más allá..." HAMLET. Act. III. Esc. IV  (*)
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A falta de dos semanas para elegir alcalde, una sombra, como escapada de las tragedias de Shakespeare, ronda por los pasillos y recovecos que conducen al salón de plenos del Ayuntamiento de Getafe, por las sedes de los partidos y hasta se detiene, a plena luz del día, en las esquinas de las calles principales del centro urbano aconsejando felonía, conjura, ingratitud o venganza por las afrentas del pasado. Todos los personajes están convocados, en un solo acto y muchas escenas, con la mente puesta en el sillón del corregidor municipal. Y mientras la sombra aparece y desaparece como nube de primavera, los vecinos del municipio se preparan para la bajada de la Virgen desde el cerro hasta la Catedral de la Magdalena.

El halo claroscuro del drama se refuerza con un cierto misterio religioso, alguna duda exotérica y con algunas paradojas políticas. El mismo día que la Patrona desciende hasta el casco urbano, el jueves próximo, el actual alcalde en funciones [Pedro Castro] le entregará en la misma rotonda de la base aérea, como es tradicional, el bastón de mando a la imagen Nuestra Señora de Los Ángeles, un símbolo del poder terrenal que ostentará hasta el final de las Fiestas Locales. ¿Quién sabe a cuál de los candidatos se lo devolverá antes de regresar a su morada habitual en el Cerro de Los Ángeles?

Las dudas sobre la continuidad o la renovación del cargo del primer edil de Getafe se muestran de manera pública, sin pudor, sin ningún recato, con la vergonzosa mudanza de actitudes, declaraciones, compañías y vestuario de algunos personajillos locales; tras el #22M empezó el desfile, a la hora del aperitivo o a la hora de comer, por baretos y restaurantes como el Plaza o el Órdago, Casa Pías, o el Aderezo, de los que antes se ufanaban de su éxito y poder disfrazados de empresarios progres, con la americana de cuadros y la corbata de christian dior a rayas rojas y blancas, poniéndose de manera urgente –a ver qué tal les queda- la chaquetilla azul, y cavilando, por si acaso, en una mudanza discreta, una transición social, un cambio de bando,… sin más, ni más. No es personal. Solo son negocios.

La constitución del nuevo Ayuntamiento y la elección del alcalde será, Dios mediante y si la Virgen lo permite, el próximo sábado 11 de junio, el mismo día en que el escultor Eladio de Mora, conocido en el mundillo artístico como dEMO, se encargará de ofrecer a la ciudadanía, desde el balcón del Ayuntamiento, el tradicional pregón con el que empiezan oficialmente las Fiestas Patronales. El pobre dEMO anda medio loco, como el más famoso de los personajes teatrales, sin saber quién estará a su lado, acompañándole en el balcón del ayuntamiento como alcalde electo de Getafe. Si repite o se renueva. Y, si ya es difícil, más que hacer un oso de plástico, escribir un pregón que guste a los vecinos y vecinas, más penoso es esbozar o pergeñar dos.

Nosotros, como broma gráfica, claro está, hemos tomado una hipotética y venidera foto del artista y tres de sus osos, uno azul, uno rojo y otro rosa [el otro andaba de parranda], meditando en la terraza del Ayuntamiento el mismo día y sólo unas horas antes de que la plaza se llene de vecinos y de vecinas, de jóvenes y viejos, atolondrados por el abigarrado gentío, la marabunta, y el griterío de la serpiente multicolor de chiquillos ¿Cuál de los osos será mi compañero? ¡Ay, Demo, qué duda y qué sentimiento tan agridulce!

Los resultados, que se pueden ver en la tabla [abajo del todo], no han concedido la mayoría absoluta a ningún partido. La opción política ganadora es la misma que gobernaba en el Ayuntamiento; aunque el Partido Popular ha resultado la lista más votada, la suma de los ediles (y de los votos) de PSOE e IU, socios en el gobierno municipal desde hace tanto tiempo [aunque de vez en cuando amaguen divorcio] que parecen lo mismo, sobrepasa a la alternativa representada por Juan Soler-Espiauba. Además, en Getafe, los que votaban a PSOE aceptaban claramente que, en el caso de ganar, aún con mayoría absoluta, gobernarían con IU; y viceversa. Claro y diáfano. Trasparente. Trece son más que doce; tan evidente como complicado. No será fácil, para el alcalde, hoy en funciones, bailar como hace cuatro años. Esta vez, más difícil todavía, el que ha sido primer edil de esta localidad durante veintiocho años, es un acróbata vencido que camina por el alambre intentando salvar la última función.

La campaña electoral que acabó el mismo día #22M se planteó esta vez como una auténtica batalla, sin concesiones a la elegancia, ni a la propuesta política, disputando en todos y cada uno de los territorios posibles cada uno de los votos; una guerra marcada por la excesiva preponderancia de las redes sociales. Las propuestas se desgranaban como frases sueltas. Se iba de aquí para allá y se anunciaba. Ahora, inauguro una obra y propongo que, donde hay un polideportivo anacrónico, haremos un gran centro comercial. #paraqueganegetafe. La oposición, también twittea y se mea en la idea del alcalde: seguro que se prepara, dónde no, otra oportunidad para los especuladores y amiguetes, otrora rápidos, ágiles, impíos, casi crueles, faltos de ética, pero eficaces, sin dudas ni dilemas, afiliados desde siempre al rico beneficio económico. #porelcambionecesario.

Dede una trinchera y otra, en los blogs, en twitter, en facebook, picoteando, flickeando o meneando las historias, intentando hacerlas visibles y, sobre todo pensando en llegar al mayor número de personas que puedan dar continuidad o transmitir la misma gilipollez, esa que marca la frontera entre los que están conmigo, contra mí, o no pintan un carajo, y pensando siempre en las nuevas revoluciones gracias a la comunicación que se manda a golpe de iphone y retwitteo. Desde la premisa de hacer la guerra digital, despistar al enemigo, mostrar su cara más arisca, oscura, surgió la figura del “avatar” del candidato del PP, Juan Soler, contraposición digital del blog que intentó eliminar el candidato popular. El bando contrario se esforzaba, igualmente, en transmitir o devolver con la misma moneda, o con mayor contundencia si cabe, toda la porquería que se pueda acumular, intentando aumentar el desprestigio, constatando en diversas pizarras digitales lo ya constatado, denunciando lo ya denunciado, con noticias y novedades de un pasado lejano, que apenas interesa a los ciudadanos. Y así, había cuentas para todo, en todas las redes, intentando un “hit parade” en las listas de éxitos como “coloco a mi hijo”, “las chapuzas del carril bici”, etc..

Y a todo esto, la mayoría de los ciudadanos sin enterarse un pijo de la batalla digital que se libraba a golpe de pajarito, de teléfono móvil o de portátil. Cualquier tonto con twitter se atreve a decir en 140 caracteres una gilipollez  más grande [si cabe] que la anterior y que ha expelido el teléfono de algún otro maestro del “escupitajo” verbal. Está de moda la estética del iphone, sin contenidos, con monólogos breves y pobres, faltos de argumentos, sin trama.

Pedro Castro es uno de los políticos que más se ha volcado en las redes sociales con una presencia más que impresionante, mostrándose en sus cuentas de Facebook, Blogger, Frienfeed, Flickr, Picotea, Youtube, Issuu, Twitter, Bitacoras.com, Networkedblogs, YellowMind, Linkedin, Xing, Globonet, Foursquare y Spotify. Total para nada, para que [al final] no te voten ni tus compañeros.

Ha sido, en general, una campaña electoral sucia y enconada, con los típicos excesos de publicidad, sin mensajes de auténtico calado político, plagada de insultos, descalificaciones, burdas manipulaciones, anónimos, rabietas y venganzas personales, por uno y otro bando, incluso dentro de cada bando, unos contra otros, intentando desmerecer las opciones rivales. Ahora deviene la ocupación del poder. Por los que estaban o por los que se arrogan una victoria, la de la lista más votada, escasa, pírrica y casi irreal.

 
Dentro de la cáscara de una nuez

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HAMLET.- ¡Oh! ¡Dios mío! Yo pudiera estar encerrado en la cáscara de una nuez y creerme soberano de un estado inmenso... Pero, estos sueños terribles me hacen infeliz.
RICARDO.- Todos esos sueños son ambición, y todo cuanto al ambicioso le agita no es más que la sombra de un sueño.
HAMLET.- El sueño, en sí, no es más que una sombra.
RICARDO.- Ciertamente, y yo considero la ambición por tan ligera y vana, que me parece la sombra de una sombra
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El Partido Popular, a pesar de ser la lista más votada, sólo ha aumentado un concejal con respecto a la anterior convocatoria. Un edil y un porcentaje de votos que iguala, por fin, el porcentaje de votos del candidato local con los votos de la por ahora invencible Esperanza Aguirre. Poco, a nivel local, o nada en la pelea por los escaños regionales, ha ganado la alternativa conservadora con respecto a las elecciones del año 2007. No debe estar contenta la lideresa del PP con su apuesta en el municipio. La candidatura popular al ayuntamiento de Getafe –pudiera decirse con absoluta tranquilidad- ha fracasado con estrépito, si miramos los resultados que el partido obtuvo en 2007 o los conseguidos en otras ciudades como Pinto o Alcorcón. Y eso, gracias al momento, con viento en popa a toda vela. Si ella [Esperanza] es la suma de todos, todos no suman lo que ella. ¡Vaya.., aquí enunciamos nuestra primera paradoja política!

El segundo partido, por actas obtenidas y votos, es el PSOE. Una derrota que se produce tras nueve convocatorias electorales. En todas, menos en la primera, el capitán del barco socialista estaba comandado por Pedro Castro. Hoy, más que nunca, se percibe un cambio de ciclo que de manera precipitada y equivocada habíamos anunciado tras los resultados del 2007.

El PSOE ha recibido un severo castigo de los vecinos, en parte achacable a la gestión de la crisis del “mesiánico” Zapatero, auténtico adalid de la indigencia intelectual, la mentira, la chapuza, la improvisación, el mal fario y la infantil gestión de asuntos sin importancia en una época de profunda crisis económica, una crisis que arrastramos desde hace varios años, y otra parte atribuible a los errores cometidos por los responsables socialistas a nivel local y regional. Y para rematar una gestión insulsa y apática, durante la última legislatura, el gobierno municipal PSOE-IU ha seguido sin escuchar las quejas y reivindicaciones de los vecinos, desairándolos y empecinándose en decisiones basadas en conceptos o supuestos posiblemente erróneos. A la vista está el veredicto.

No deja de sorprender en este caso, a la vista del batacazo del PSOE, la influencia de las rencillas habidas en el PSM antes, durante y tras la pelea de las primarias que enfrentaron a Tomás Gómez, “invictus” hasta el pasado día 22, ahora “pijus magníficus” del socialismo madrileño, y Trinidad Jiménez. Pedro Castro ha obtenido, dentro de la circunscripción getafeña, algo menos de cuatro puntos menos que su compañero Tomás Gómez; demasiados votos para la ofensiva de SMS de los teléfonos críticos del socialismo local que recomendaban votar a Tomás y a…, en fin, evitar la papeleta de Pedro Castro. Un castigo o venganza, visto lo visto, que aunque no justifique ni resuelva el tamaño de las disputas o las afrentas, pudiera haber ido más allá del objetivo, pasándose de la raya de la advertencia, yéndose de las manos a sus impulsores. ¿Cuántos irán al paro por culpa de un SMS?

Los cargos de confianza del gobierno municipal, entretenidos hasta ahora en sus cuitas personales y sus batallitas, empiezan a tener mala cara; a temer, como cualquier hijo de vecino, el paro, las cuotas de la hipoteca y el resto de secuelas de la crisis económica. Aunque volviese a salir elegido Pedro Castro como alcalde, se prevé, pensamos que además son merecedores por su pésimo trabajo, una tremenda “limpia” impuesta, no como castigo, como mandato de los votantes, como uno de los necesarios gestos de austeridad presupuestaria. No hay cama para tanta gente, ni siquiera en otros municipios. Es aquí donde hay que concretar otra paradoja política. Los socialistas, por primera vez, han luchado por perder las elecciones, y –claro está- lo han conseguido, han ganado en su empeño. Las han perdido. Pedro Castro obtuvo 2.616 votos menos que Tomás Gómez. Da la sensación de que no tienen remedio. El ostracismo es más que una amenaza.

Izquierda Unida, medalla de bronce en el campeonato local, ha mejorado sus resultados, tanto en votos como en ediles, aprovechándose del castigo infligido por los vecinos a sus socios de gobierno. La candidata local, María Luisa Gollerizo, ha superado los resultados de la coalición en el 2007, incluso a su camarada Gregorio Gordo, candidato regional de la coalición y vecino igualmente del municipio; más de un 2,6 por ciento de los votos  [exactamente 2.222 papeletas], casi los mismos que perdió Pedro Castro, es la diferencia entre el porcentaje recibido por las candidaturas local y regional de IU. El trasvase de votos es evidente tratándose de la misma fuerza política, del mismo equipo y poniendo como presunto hadicap de la lista local el descabalgamiento a última hora de Javier Viondi y el desconocimiento de su nueva candidata María Luisa Gollerizo; es claro. ¿A alguien se le fue la mano en la oscura maniobra? La candidata local con un peso específico [político] menor y poco conocida hasta ese momento le ha dado “una paliza” a su camarada y jefe de la coalición, Gregorio Gordo. ¿Mérito de María Luisa o castigo a Gordo? ¿Habrán ayudado los compañeros socialistas a ese ilógico desequilibrio, imagen inversa de la radiografia electoral del PSOE?

Sin embargo la noticia de la noche electoral fue, sin ninguna duda, la irrupción en el panorama político local de UPyD con un porcentaje del 6,45 por ciento [5.407 votos], igualando el resultado de la candidatura regional [6,47%] y tomando ese trozo de la tarta gracias al “voto de castigo” al PSOE por su errática política nacional. Hasta muy avanzado el recuento de votos la “marea magenta” anduvo entre uno y dos concejales. Al final, con más del 80 por ciento, parecía que finalmente iba a obtener  solo un acta, concediento un único premio a su candidato a alcalde. A esas alturas de la noche, José Luis Morato, exaltado, eufórico y sudoroso, celebraba su particular triunfo en el Castelar (C/. Carabanchel), mientras que algunas decenas de militantes y simpatizantes del PP jaleaban y acogían en la calle Madrid al trece, número maldito que da la victoria aunque no la mayoría, aclamando a gritos a Juan Soler como "alcalde, alcalde, alcalde". En escasos minutos, del 83 al 93 por ciento del recuento, se esfumó el número de la mala suerte de las pantallas de los ordenadores, asignando un segundo edil a la formación magenta y dejando la docena en la cesta popular. Era una noche de infarto. El PP amenazaba con revisar el recuento para intentar devolver el acta al granero popular. Y aquí tenemos nuestra siguiente paradoja política, referida a UPyD. A pesar de la exitosa irrupción en el panorama político local, y duplicando al final un resultado magnífico, parecía a nuestros ojos más un descalabro que una victoria, una maldición más que un logro. Quizás no era seguro que Juan Soler fuera a ser el próximo alcalde del municipio. Vaya decepción…

Según algunos destacados miembros del PP local, de antes y de ahora,  Morato estaba "en el bote". Hay que recordar que el número uno de la lista local de Rosa Díez había sido candidato a concejal en las listas que el PP presentó en el año 1991, junto a gente como su amigo José Luis Vicente Palencia. Ahora, con dos concejales, se planteaba un escenario distinto. La número dos, Esperanza Fernandez Acedo, mucho más disciplinada en cuanto a las declaraciones pública y situada ideológicamente de manera clara en la socialdemocracia, tiene una trayectoria muy distinta y parece más difícil de encajar o encasillar en el escenario, si no idílico sí posible, que se habían imaginado los "paracaidistas" de Esperanza Aguirre. Esperanza [Fernández Acedo] protagonizó, a escasos días de las votaciones, uno de los escarceos que se han producido en las listas al Ayuntamiento de Getafe antes de las votaciones, junto a la destitución de Javier Viondi como candidato de IU. Esperanza, que iba inicialmente de número tres, pasó a dos, tras la decisión de los órganos regionales de UPyD, desplazando en el último momento a José Luis Cifuentes [Barbalta], y provocando su salida de la candidatura y del partido magenta.

Y para terminar [ya está bien], tenemos que reseñar el resultado de la candidatura Vientos del Pueblo. Los vecinos han obtenido algo más de 2.000 votos y un porcentaje del 2,42 %, insuficiente para tener representación municipal. Además, ha sufrido una importante pérdida de votos que hará necesaria la correspondiente autocrítica y el evidente replanteo de su opción como candidatura política. El trabajo de Vientos del Pueblo merece nuestro reconocimiento aunque no haya obtenido representación municipal. Quizá el futuro de la formación vecinal tenga que ver con su buen trabajo asociativo y reivindicativo; dejando las elecciones y la política hasta que se modifique una ley injusta y se puedan elegir a los candidatos –al menos a los concejales- independientemente de la lista o del partido al que estén adscritos.


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(*) . Los textos de William Shakespeare pertenecen a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Traducción de Leandro Fernández de Moratín.

20 de marzo de 2011

Resultados visibles y transparentes

La campaña publicitaria y la búsqueda del voto de cara a las elecciones del próximo mes de mayo discurre con algunos sobresaltos, más de lo que podría anticipar la escasa tensión social y su discurrir flojo, muy diferente a otras convocatorias anteriores. Y eso, a pesar del torbellino de acontecimientos de los últimos cuatro meses, tiempo suficiente para que Pedro Castro, titular actual y, por enésima vez, candidato a la alcaldía del PSOE, consiga dejar atrás en esta carrera que se repite cada cuatro años, como la maratón olímpica, a tres de los candidatos de los principales partidos o coaliciones convocados a los comicios municipales [y sin apenas esfuerzo].

No vamos a hacer recuento de todos los que alguna vez, durante las ocho veces que Castro se ha examinado ante los ciudadanos para el cargo de alcalde, se han enfrentado a él, con ilusión o desidia y resignación, para intentar arrebatarle el bastón de mando. Sería largo y tedioso. Muchos vecinos sólo han conocido a un alcalde. Todo un récord, en sí mismo, difícil de batir en el futuro. El candidato socialista cumplirá, el próximo 3 de abril, treinta y dos años como cargo electo. La vida pasa, y los candidatos de la oposición;  él sigue.

Qué se puede decir de su capacidad política, de su afán, de su incansable actividad, de su constante renovación, de su estallido final de inauguraciones, duplicándose para asistir a actos vecinales, plantaciones de árboles, convenios sociales, culturales, sindicales, deportivos, y de todo tipo, revisando las obras, paseando por las calles, inundando con su presencia, sea día laborable o festivo escenarios inalcanzables para cualquier otro, candidato, acompañante o pretendiente.

¡Quién diría que las dos imágenes de la izquierda son de la misma actriz!; y podría cualquiera, llegado el caso, enamorarse una quimera, de algo que solo existe en la ficción, en el postizo y el maquillaje.

Para cumplir el eslogan que ya luce en su publicidad, resultados visibles, y que  sugiere como en el caso de la Longoria el uso, abuso y manejo del photoshop, el “peeling”, o el gasto excesivo y desproporcionado de cremas rejuvenecedoras y exfoliantes o, rápido como el puntero del ratón, la cirugía digital, el candidato socialista, valga la contradicción con el mismo lema, pero acorde con el mensaje, se ha quitado las gafas y ha plagado algunos barrios con modernas y “sostenibles” farolas para que iluminen, imaginamos, los compromisos transparentes. ¡Cómo luce, “viejomán”!

Hay que anotar que la primera derrotada en este trasiego, aunque sigue en carrera, ha sido su propia compañera, ahijada política y teniente de alcalde, Sara Hernández. Algo que parecía evidente desde que se plantó frente al alcalde y vendió su apoyo al candidato regional Tomás Gómez a cambio de la primera posición en la lista de los socialistas getafenses. No ocurrió ni podía ser que pasara, pensamos. Un error que marcará en el futuro, para bien o para mal, el destino político de su protagonista.


Granito a granito

El declive [político], o más bien caída, del portavoz municipal del Partido Popular era un hecho anunciado por los rumores que se extendían desde los mismos aledaños del poder regional. Ha sido abandonado por la misma fuerza que le encumbró. El castigo que su propio partido ha infligido a González, para unos ha sido desmesurado y cruel; para otros, a cada acción corresponde una reacción, acertado y cabal. La trayectoria de Carlos González Pereira se ha visto marcada, además de por algunos conflictos sociales y políticos como el caso PSG, por la anodina imagen que ofrecía un PP sin ideas, atenazado por algunas incipientes y peligrosas amistades, temores y peligros a los que no ha sabido sobreponerse, ni él ni su partido, o, al menos, reaccionar tímidamente.
                           
Tras acariciar el objetivo de enfrentarse a Pedro Castro, pasará [González] a la historia local como el eterno pretendiente, candidato a candidato, incapaz de encaramarse en poder de su partido a nivel local ni de encauzar los conflictos permanentes en el seno del PP local, en continuo arrebato tras el paréntesis de la “pax romana” que terminó imponiendo José Luis Moreno; tras suceder a este último, sin el necesario consenso o refrendo local, y designado por Esperanza Aguirre como líder del partido, ha sido igualmente defenestrado por orden de la autoridad superior (casi como se hacía en el Renacimiento, tirándolo por la ventana) cuatro meses antes de la convocatoria definitiva de su vida.

Parecía [la sustitución de González] un hecho, un rumor cantado y casi anunciado por la dirección regional del PP. Además, "Carlitos", como le llaman sus falsos amigos y sus enemigos, no tenía ni siquiera ganas de enfrascarse en una verdadera pelea electoral. No fuera que la refriega pudiera salpicar, o incluso escaldar, al aún portavoz de los populares getafenses. En su lugar llegó, a la capital del sur procedente de la capital del reino, designado como no podía ser de otra manera por la presidenta regional, el enésimo candidato conservador a "jubilar" al "rejuvenecido" Pedro Castro: Juan Soler-Espiauba.

El flamante candidato de los populares, Juan Soler-Espiauba, es un perfecto desconocido que, como cuando alguien resulta, a expensas de una herencia o un sorteo, en nuevo rico anda gastando en poco tiempo una fortuna en enormes e inverosímiles fotos adosadas a la trasera de los autobuses urbanos y a las cabinas de teléfonos. Corre, corre, el candidato en una correría sin tiempo apenas para darse a conocer en empresas, echando el bofe por llegar a los últimos rincones de este, su actual destino, citando asociaciones, visitando mercadillos, recorriendo las calles, entrando en los comercios, en los bares, comiendo en los restaurantes, asistiendo al fútbol "con el corazón partío", sin sentir especial pasión por el fútbol, entre el equipo de su ciudad natal, el Rácing de Santander, y la necesaria, imprescindible y casi obligatoria afiliación al equipo de la ciudad que pretende gobernar. No se trata de recaudar nuevos votos, lo importante es no perder los de los numerosos aficionados que consideran más importante la marcha del equipo que unas elecciones en las que nunca se resuelve nada.

Hay quien piensa que el candidato popular José Luis Moreno perdió las anteriores comicios por la marea azul, casi un tsunami, que produjo la final de la copa del Rey. Las elecciones en Getafe son veintisiete contra veintisiete y siempre [hasta ahora] gana Castro. Puro fútbol.

Anda [el nuevo candidato a alcalde] más despistado que un pavo en un garaje a pesar de las buenas intenciones por acercarse, apenas rozar, en tan poco espacio de tiempo a la sociedad getafense, una actividad entre lo real y lo digital, que se resume en sus entradas en las redes sociales, sobre todo en el escueto twitter. Piensan los modernos estrategas de imagen, incluso los modernos candidatos que esa actividad virtual, plasmada en la red, condicionará el resultado de las votaciones, sin llegar a reflexionar o a concluir que eso solo vale para anunciar lo poco o lo mucho que se anda, y vacilar a los colegas y contestar o transmitir laa mismas tonterías que andan dando vueltas entre los ciento cincuenta y dos  frikis del iPhone.

Su precampaña se está completando con actos en los distintos barrios, "para conocer de primera mano los problemas y las inquietudes de los vecinos, porque quiero que mi proyecto, -asegura el candidato en una de las fotocopias embuzonadas-, esté formado por el granito de arena que cada uno de vosotros pueda aportar". Pues en qué poca cosa valora el candidato popular la aportación de la ciudadanía. En un puñado de arena, ni más ni menos, de cualquier playa cabe todo lo que puede, o podría, aportar el pueblo de Getafe a su programa de gobierno. ¿Cuánto mide un grano de arena? Poca cosa parece.

El autobús, tras dar algunas vueltas por el casco urbano, se dirige de nuevo a Madrid por la A-42. Y ni siquiera se ha dado cuenta. El fotógrafo sí ha captado ese detalle. No hay espacio para la reflexión, para el conocimiento, para la charla tranquila, sin prisas. Apenas hay tiempo.


Sobran los motivos 

El último en caerse de las papeletas, segado por la guadaña política, ha sido el simpático candidato de Izquierda Unida, Javier Viondi. Alguien creyó que era el momento oportuno, aún con la espiga sin granar, de guillotinar su breve trayectoria pública. Nadie se explica el infantil empeño, la estúpida necesidad de engordar el currículo, de parecer lo que no se es, de figurar, fingir o simular lo innecesario, en este caso accesorio y más en una coalición como Izquierda Unida donde prevalecen los "méritos" obreros y la capacidad de lucha y resistencia.

El hecho, es que, tras destaparse el "presunto" escándalo, él mismo se ha apartado, una decisión que según quien mire y opine pensará que es digna y necesaria o, sencillamente, de obligado cumplimiento. ¿Quién estaba interesado en amputar ese miembro, a tan escasa distancia de la fecha que convoca a los ciudadanos a las urnas? No somos los únicos que pensamos que si la denuncia, el chivatazo, hubiera sido exterior, como una agresión al representante de la coalición, no desde el mismo entorno, lo más probable es que ese error se hubiese subsanado, entre unos y otros, con unas simples, aunque sinceras disculpas, un chorro de compromisos obreros, un mea culpa con tres cubalibres y a otra cosa mariposa, ¿o no?  Quizá Viondi se había vuelto incómodo, demasiado autónomo, ligero, independiente,…No proponemos teoría conspirativa alguna, pero los antiguos modos, aún vigentes por ideología y convicción, del centralismo “democrático”, han demostrado a lo largo de los años, que hasta el mismísimo Trotsky desaparecía de las fotos [a instancias de su camarada y enemigo Stalin], consiguiendo como se hace con el moderno photoshop, resultados invisibles.

Aún hoy, mientras la flamante e inesperada candidata reparte su publicidad en la calle Madrid se puede ver en la estación de Cercanías Getafe Central el arrinconado cartel de la coalición con la foto del pretendiente Viondi junto a una flecha que indica la salida. ¿Sobran motivos?

Quedarse sin candidato, o sustituirlo por una candidata casi desconocida, a punto de cumplirse la hora del último plazo, del tiempo sin retorno, no preocupa en Izquierda Unida, donde las personas no son importante, lo fundamental es el grupo, en este caso, tan reducido casi como una familia, acotado por el mismo hecho de la ideología. Aquí, sobre todo aquí, nadie va por libre. Lo esencial, e irreemplazable, es el papel y la autoridad del líder, guía político y, a su vez, "pater familias". El derecho romano concedía a este último la potestad de manumisión y de emancipación; nada que no salga de su patria potestad . Si el esclavo, en el caso que nos ocupa niño grande, se pasa con las piruletas, se castiga severamente y así aprenden todos, los que son y los que quieren ser.

El deplorable hecho de mentir [en un currículo que hasta los más antiguos camaradas tenían por cierto], cosa por otra parte habitual en todos los políticos, y lo repentino de la jugada ha situado, de manera repentina, como solución ya prevista para el transcurso de la próxima legislatura, delante del fotógrafo a María Luisa Gollerizo. Algún excamarada aseguraba que la imagen de la nueva cabeza de lista, impresa en cuartillas y que algunos miembros de IU repartían el viernes por la mañana en en la calle Madrid, es “algo oscura, más cerca de la estética de la Familia Adams que de una candidata a alcaldesa”.
 
La imagen, aunque contenga pequeñas mentiras pintadas a base de photoshop y maquillaje, es imprescindible para transmitir las propuestas. La coalición, como es lógico por la premura de la mudanza, no ha tenido tiempo para sustituir su imagen de número dos, aunque nosotros, por puro divertimento, hemos hecho un pequeño esbozo, en el que se elimina maquillaje y negro de la sombra de ojos, para aclarar la mirada, retirando también el negro empastado de las gafas, incluso se dulcifican las arrugas. Una foto electoral es una foto publicitaria.


Un camión muy antiguo

Vientos del Pueblo es otra de las alternativas que se presentan ante la ciudadanía  para intentar cambiar la distribución política del consistorio. En la anterior convocatoria, a la que concurrieron por primera vez, quedó muy cerca de conseguir la ansiada representación municipal con algo más del cuatro por ciento de los votos. La incógnita que se plantea este año es si la candidatura vecinal será capaz de revalidar, o superar, esos resultados sin el efecto rebote que se produjo con el caso  PSG y los distintos sarpullidos de “ciudadanos cabreados”. 

Parece que la situación social juega en contra; a su favor, el trabajo de base y la reivindicación permanente, sin paréntesis.  Eso sí, el camión que aparece en la fotografía, con su publicidad es una muestra, a pesar de su presunta modernidad con rótulos estilo grafitero, de publicidad basada en estándares muy antiguos, atrasada y anclada en conceptos excesivamente pasados de moda. No vende eficacia, ni modernidad, ni una mejor gestión del transporte público ni de la limpieza. A pesar de las buenas intenciones, hay que saber venderlas. Los ciudadanos no van a concluir que es un vehículo limpio, sostenible, con el que podemos tener una ciudad  menos contaminada. Su imagen contradice, en sí mima, la lucha contra la radiación electromagnética, la contaminación, la chapuzas, etc.. que desarrolla desde hace tiempo la candidatura vecinal.


Los de María Rosa

Los últimos en llegar, y que pondrán a prueba al electorado de Getafe, son el partido de Rosa Díez, UPyD, la marea magenta” que reclaman, dicho en términos de separación de colores CMYK, la “marea rosa” en términos populares. El otro día los encontramos por la calle y pudimos comprobar una cosa evidente. A pesar de su entusiasmo y de la pretensión de que “sin saberlo aún, tú también eres de UPyD", lo de marea, intentado emular los masivos movimiento de los hinchas futboleros les viene algo grande aunque quiren plantarse como la “alternativa necesaria”. 

En la imagen, el candidato a la alcaldía por este partido, José Luis Morato Gómez, posa en la foto con José Luis Sánchez, integrante también de la lista de UPyD y uno de su dos únicos acompañantes esa mañana de viernes; no es precisamente, un tsunami, ni una marea, ni siquiera una pequeña marejadilla; casi mar tranquila. Tampoco pensaba nadie que lo suyo fuera a ser un camino de rosas hasta el salón de plenos. No falta por el contrario, al parecer, ni moral ni ilusión. Sin embargo en sus petos, hubiera sido mejor ponerse, lo que son,  los de "María Rosa”.